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30 de marzo de 2013

Ignorancia selectiva: las escritoras de la UNEAC

¡Paredón, paredón!



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 Por Luis Cino Álvarez

LA HABANA, Cuba, marzo, www.cubanet.org – Un poeta digno que ha sabido enfrentar décadas de ostracismo, Rafael Alcides, ha escrito:  “Lamentaciones y esperanzas por un nuevo escritor encarcelado”. A partir de la carta de Alcides, empezaron a circular por los correos electrónicos notas de apoyo y firmas de varios escritores a favor de Santiesteban.
Entonces se produjo el contrataque oficial. Fue un ardid envuelto por lo políticamente correcto: ocho escritoras y periodistas firmaron un llamamiento contra la violencia de género, en el que el caso de Santiesteban parece ser el epítome del abuso masculino contra las mujeres, y el sistema judicial cubano queda impoluto, libre de  sospechas, excepto la de  haberse quedado corto en la sentencia de cinco años de cárcel.
Hasta parecen escucharse  los gritos de las féminas de la UNEAC contra el escritor-machista- abusador: ¡Paredón, paredón!
El documento, firmado por Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Zaida Capote, Luisa Campuzano, Danae Diéguez, Lirian Gordillo, Helen Hernández y Laidi Fernández de Juan, se solidariza con la ex esposa de Santiesteban  -de la que curiosamente no se menciona su nombre, Kenia Rodríguez-  y llama “a las instituciones y organizaciones cubanas a que se pronuncien sobre este caso en particular y también acerca de la violencia contra la mujer en nuestra sociedad”.
Así, luego de tanto esfuerzo por aclarar que el proceso judicial que envió a la cárcel al escritor por una riña ocurrida hace casi cuatro años, no tuvo motivaciones políticas ni la intención de represaliarlo por disidente, todo el que abrigue alguna duda al respecto, queda como machista y misógino empedernido. Amén de quedar señalado como proclive a ser manipulado por “la contrarrevolución”. ¡Y ya usted sabe lo que significa eso en la UNEAC!
¿Sabrán las firmantes  de las frecuentes palizas, atropellos e insultos sexistas que reciben las Damas de Blanco y otras opositoras  de parte de los segurosos y los porristas de las brigadas de respuesta rápida en los también frecuentes mítines de repudio?
Deben saber algo de estos mítines de repudio. Al menos una de las firmantes, Laidi Fernández de Juan, hace unos años, en el periódico Juventud Rebelde, calificó de “repudiables” estos progroms.
¿Se habrán enterado de que hace solo unas semanas, en Santa Clara, la opositora Iris Tamara Aguilera,  dirigente del movimiento femenino “Rosa Parks”, recibió fuertes golpes en la cabeza cuando fue proyectada contra la acera por un esbirro y fue maltratada en el hospital donde la condujeron por ser “contrarrevolucionaria”?
¿Conocerán del caso de Sonia Garro, una opositora que está presa hace más de un año, sin juicio, y que al ser arrestada en su casa, en Marianao, durante un aparatoso y violento operativo policial, fue herida con un proyectil de goma en una pierna?
¿Habrán tenido todos estos hechos en cuenta cuando redactaron su llamamiento y habilitaron una dirección electrónica para recoger firmas contra el abuso de género?
¿Estarán dispuestas a combatir la violencia contra las mujeres absolutamente en todos los casos?
Si es así, independientemente de la situación de Santiesteban,  seguro que recogerán muchas firmas más.

 Publicado por Cubanet



uneac
uba actualidad, Arroyo Naranjo, La Habana, (PD) No dejan de desconcertarme los escritores de la UNEAC, con sus poses de liberales a la hora de creer en la apertura del régimen y sus murumacas y acrobacias para no arriesgar sus premios, viajes y publicaciones.
Con el encarcelamiento de Ángel Santiesteban en circunstancias bastante dudosas, no esperaba una protesta de los escritores de la UNEAC, ni siquiera de los que posan de más osados. Eso hubiese sido pedir demasiado de ellos. Pero suponía que al menos sus amigos, como Eduardo Heras León, que hasta hace unos años proclamaba orgulloso que Santiesteban era "uno de sus muchachos" del Taller Narrativo "Onelio Jorge Cardoso Cardoso", y Laidi Fernández de Juan, que lo consideraba de sus amigos más queridos, si no protestaran, al menos lo lamentaran.
Pero, ¡oh, sorpresas, milagros y birlibirloques de la cultura oficial!, he aquí que sí hubo una carta del poeta Rafael Alcides –uno de los pocos dignos- y notas de apoyo y firmas a favor de Santiesteban; y entonces fue precisamente Laidi Fernández de Juan una de las ocho intelectuales que firmaron un llamamiento contra la violencia de género, en el que el caso de Santiesteban parece ser el epítome del abuso masculino contra las féminas, y el sistema judicial cubano queda libre de toda sospecha, excepto la de haberse quedado corto en la sentencia de cinco años de cárcel.
En otros tiempos, se hubiesen escuchado los gritos de ¡paredón, paredón!
El documento, firmado por Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Zaida Capote, Luisa Campuzano, Danae Diéguez, Lirian Gordillo, Helen Hernández y Laidi Fernández de Juan, se solidariza con la ex –esposa de Santiesteban y llama "a las instituciones y organizaciones cubanas a que se pronuncien sobre este caso en particular y también acerca de la violencia contra la mujer en nuestra sociedad".
Así, todo el que ose dudar del proceso sin motivaciones políticas ni ánimo de vendetta que envió a la cárcel al escritor-abusador, queda como machista y misógino empedernido.
¡Y yo que esperaba, iluso que soy, que al menos con papá Retamar, el poeta--comisario-presidente con gorra bolchevique de la Casa de las Américas, en la intimidad del hogar, Laidi Fernández se quejaría y lamentaría que Santiesteban estuviese en la cárcel a ver si papito no se ponía calibánico, se condolía y podía hacer valer sus influencias "allá arriba"!
¿Sabrá Laidi Fernández de Juan –que dice ser "tan devota a la revolución como ácida en sus críticas"- de los frecuentes golpes y empellones que reciben las Damas de Blanco y otras opositoras de los segurosos y los porristas de las brigadas de respuesta rápida en los también frecuentes mítines de repudio que ella misma en alguna ocasión ha calificado de "repudiables"?
¿Se habrán enterado ella y las demás firmantes del llamamiento de que hace solo una semana, en Santa Clara, la opositora Iris Tamara Aguilera recibió fuertes golpes en la cabeza cuando fue proyectada contra la acera por un esbirro del MININT?
¿Habrán tenido estos hechos en cuenta cuando redactaron su llamamiento y habilitaron una dirección electrónica para recoger firmas contra el abuso de género?
Hace varios años, en una entrevista con el propio Ángel Santiesteban (revista El Cuentero, no.6, 2008), Laidi Fernández de Juan dijo no compartir el criterio de que entre los escritores no puede existir la amistad. "Lo que sucede es que a veces creemos que alguien (sea escritor o no) pertenece a ese círculo de amigos y luego descubrimos que es miserable, repugnante e hijo de puta. Pero eso no tiene nada que ver con la literatura", aclaró.
¿Será eso lo que le ocurrió con Ángel Santiesteban? ¿No habrá pesado más el temor de que la relacionaran con un disidente?
El caso de Santiesteban, bien confuso y contradictorio, se las trae. Muchos consideran que la Seguridad del Estado utilizó como pretexto el incidente con su ex esposa –que se llama Kenia Rodríguez por si no lo saben las autoras del manifiesto que se solidarizan con ella sin nombrarla- ocurrido hace cuatro años, para represaliar a Santiesteban por su vinculación a Estado de Sats.
Si eso es así, uno se pregunta, ¿y por qué precisamente a él? ¿Acaso es el más crítico de todos los blogueros? ¿Pretenden dar un escarmiento en la UNEAC? ¿Valdría la pena para el régimen, precisamente ahora que pretende simular cierta apertura, pagar el costo político de enviar a la cárcel a un escritor que ganó hace unos años el premio Casa de las Américas con el libro "Dichosos los que lloran"?
He escuchado a algunos intelectuales que sospechan si a Ángel Santiesteban la Seguridad del Estado no le estará creando una leyenda de súper disidente con este encarcelamiento. "Aquí ya no se sabe quién es quién", murmuran. Y así, además de hacerse los listos, justifican su miedo de meterse en este lío y quedar como machistas. Y puede que hasta tengan razón. Nunca se sabe...
Para Cuba actualidad: luicino2012@gmail.com

Publicado en Primavera Digital

27 de marzo de 2013

Diario en la cárcel VI. El juicio por dentro

Algunos amigos me han pedido que no continúe respondiendo las cartas y posts de los que han buscado unos minutos de fama a mi costa, pues -en su mayoría- son blogs que salen a la palestra pública por primera vez a pesar del tiempo que llevan esforzándose para ello; otros, sólo son leídos por la nomenklatura oficialista y escritos por personas que nunca han sido importantes, salvo para sus familias, supongo, y quienes por primera vez -y quizá también por última-  recibieron una efímera atención pública en el mundo virtual, lo que les animó -¡suerte que tienen algunos!- sus intrascendentes y apagadas vidas.

Estoy seguro de que la sugerencia de estos amigos es razonable; de hecho, cada vez que confecciono las respuestas los comprendo, pero soy extrovertido y necesito ser muy puntual especialmente con quienes manipulan sus cartas para confundir y, gracias al alto nivel de ambigüedad consciente que utilizan, desvirtuar la realidad de los hechos confundiendo a los lectores.

Así ocurre, por ejemplo, con la testigo de oído o de referencia utilizada por la Fiscalía en mi contra. Esa testigo menciona a otra mujer, amiga mía, a la que sin consultarle ni pedirle permiso, hace públicos su nombre y apellido, y por si ello no le fuera suficiente, pone en su boca palabras que ella jamás dijo. Tanto mi amiga como su esposo, que la acompañaba en los momentos referidos por la testigo de la Fiscalía, han manifestado sentirse muy ofendidos por su falta de ética y su alto nivel de embuste.

La conversación que sostuve con esta amiga mía fue a través de mi teléfono celular y si le hubiera dicho alguna palabra que delatara mi culpabilidad, hoy dicha palabra sería una prueba que la Fiscalía hubiera interpuesto en mi contra, pues el investigador revisó todas mis llamadas y mis correos electrónicos.

Solo puedo repetir hasta la saciedad y hasta mi último respiro  -y es lo que he venido diciendo en cada respuesta que brindo- que exijo pruebas sólidas que sostengan la condena que me ha sido impuesta; pruebas que no sean la palabra de una persona manipulada -amiga de la acusadora- que repite lo que ésta le ha contado; pruebas que no sean las que "aportó" una Teniente Coronel calígrafa quien aseguró, violando todas las convenciones legales y científicas sobre el valor jurídico del peritaje caligráfico, que mí “letra inclinada” constituye una prueba de mi culpabilidad.

Que expongan esas pruebas sólidas y asuman el video con el testimonio del testigo falso que quisieron colar en la Fiscalía, y al que inmediatamente desecharon cuando lo grabamos explicando cómo había sido sobornado y forzado a testificar en mi contra. Ese video es suficiente prueba de mi inocencia. Que desechen, por su falsedad, todas las mentiras que el Tribunal fabricó para ocultar mi inocencia. Pero -repito- es imposible ocultarlas. Es imposible engañar a las personas aunque tengan un mínimo de entendimiento.

Emplazo al Gobierno, Fiscalía, Tribunales, Policía y a cada persona que firmó la carta condenándome por la supuesta violencia de la que se me acusa y por la que me condenaron, a que presenten una sola prueba en mi contra.

Basta ya de palabras e insinuaciones; eso no es suficiente para encarcelar a nadie.

Que digan y acepten que yo les estorbaba; que en la vida política, a mi pesar, fui adquiriendo reconocimiento y respeto; que mi blog comenzó a tener diez mil visitas diarias, y que me vieron demasiado cerca de quienes en la isla defienden la verdad, como es el proyecto Por Otra Cuba y las firmas de los pactos de la O.N.U.; proyectos que, bien lo sé, tanto les preocupa y asusta. Que reconozcan que mi presencia frente a la unidad policial exigiendo la liberación de Antonio Rodiles les resultó inadmisible para un intelectual; que el video de la golpiza que me propinaron recorriera el mundo; que miles de personas en todo el mundo se aterraran ante la imagen de mi camisa manchada de sangre; que me mantuviera en huelga de hambre y sed por esos días; y sobre todo, que confiesen su impotencia porque no pudieron hacerme causa ante las evidentes pruebas de abuso y las presiones internacionales. Que admitan que les molestó que no haya transigido cuando el oficial Aníbal, de la Seguridad del Estado, quien me aconsejó que detuviera mi accionar político. Que tomaron como una burla mía que al día siguiente me volviera a situar en el mismo lugar de la golpiza, acompañando a Ailer González, la esposa de Rodiles, y al padre de éste, los tres vistiendo un pulover blanco con la imagen de Rodiles pidiendo su liberación. Que día a día, durante esos diecinueve días de injusticia, nos situáramos frente a la unidad policial hasta que lo soltaron, eso sí, sólo después de que se le hubiera bajado la inflamación y desaparecido el morado del ojo.

Ya los oficiales Camilo y Aníbal me habían advertido. Y para frenarme no pudieron hacer otra cosa que enseñarme los objetos más sofisticados, los instrumentos más sofisticados: los “Tribunales Revolucionarios” de los que tanto alardean.

La culpabilidad de la Seguridad del Estado es tan evidente como la de aquellos que han secundado las típicas y previsibles campañas en mi contra buscando hacer una cortina de humo para ocultar sus desmanes. La historia se encargará de cada uno de nosotros y nos pondrá en el lugar exacto que nos hemos ganado. De eso no hay duda.

Sin embargo, pese a esa campaña mediática, he luchado con las herramientas que mis circunstancias me lo permiten. He expuesto mis pruebas sólidas, se las he llevado ante sus ojos, entre ellas el tan mencionado video del falso testigo que la denunciante, Policía y Fiscalía  prepararon en mi contra para condenarme por el resto de mis días.

Quien muerde una vez, lo hace siempre. Por eso llevaron a militares y especialistas del Estado, es decir, gente obligada a responder sin el más mínimo ánimo de cuestionar las órdenes, para dar cuerpo a versiones que siempre favorecieron a la Fiscalía. Por eso el tribunal mintió descaradamente y -sin el más mínimo disimulo- desechó a mis testigos sólidos, algunos de ellos sin ningún tipo de afecto hacia mí, pero que se arriesgaron por cumplir con su deber y con sus conciencias. Ese es el caso de la maestra de mi hijo, directora de la escuela y -detalle que hasta ahora no se había destacado- miembro del Partido Comunista, a quien la Delegada del Poder Popular fue a ver para presionarla porque “¿cómo era posible que defendiera a un contrarrevolucionario?”. En un gesto de dignidad que respeto, ella respondió que defendía al alumno, al niño, que era el mayor perjudicado, porque éste -mi hijo- le había confesado a ella que su mamá le pedía que dijera mentiras para denigrar mi imagen pública.

Otro testigo, gracias al grado de amistad que mantenía con la acusadora, daba fe de que mi ex le hizo saber en varias ocasiones “que estaba preparando un número ocho legal en contra del padre de su hijo”. Para ese entonces, mi ex y yo llevábamos más de dos años separados.

Hubo otra testigo con la cual solo tengo un saludo educado y cordial, pues visito una familia que vive en el fondo de su casa, y obligadamente debo estacionar el auto frente a la suya. Justo el día y a la hora en que mi ex dijo que me encontraba en su casa, al pasar por la vivienda de esta testigo, la oigo reprender con fuerza a su hijo y, sin poder contenerme, le pedí que no fuera tan violenta en la reprimenda, era un niño. Me explicó que había roto el parabrisas de un auto y el dueño le exigía 900 pesos. Entonces le dije, según recordó ella misma en la vista oral, que un parabrisas se podía sustituir cientos de veces, pero un hijo no. Ella, según relató ante el Tribunal, no se olvidó de aquel día porque gracias a mí no fue injusta con su hijo: luego se supo que no había sido su niño el culpable de la rotura de aquel parabrisas.

Hay otros dos testigos: un hermano de Logia, a quien necesitaba repasarle su examen para Maestro Masón que tendría en los próximos días, y su madre, quien nos preparó ese día el almuerzo.

Pues en resumen, el Tribunal decidió anularlos para que prevalecieran los testigos de la Fiscalía. Pero, además, lo hizo con mentiras evidentes, y contradicciones que pueden verse en la sentencia. Ante esa facilidad y agilidad con que el Tribunal encauzó todo en mi contra, me dejaron en total desamparo jurídico.

En cambio aceptaron a una testigo de oído y referencia, alguien que repite lo que su amiga le relató, una testigo que no estuvo presente en los supuestos hechos por los que se me acusó y aun así se valieron de su "testimonio". (Nota del editor: Según la Rae  Testigo: 1. com. Persona que da testimonio de algo, o lo atestigua. 2. com. Persona que presencia o adquiere directo y verdadero conocimiento de algo.)

Hasta hoy nadie ha respondido a mis preguntas:

¿Por qué el juicio tuvo lugar en la Sala Primera de la Seguridad del Estado, más exactamente en su sede especial para casos “relevantes” en Carmen y Juan Delgado, como le comunicaron a mi abogado?

¿Por qué mi sentencia me fue anunciada por el Oficial Camilo, de la Seguridad del Estado, un mes antes de que el Tribunal le diera a conocer?

No dudo que muchos no quieran ver lo evidente de mi caso amañado, y entiendo sus intereses. Y aunque no los comparto, respeto su total derecho a ser injustos.


¿Estado de derecho?

Algunos amigos también me han dicho que acuda a las leyes para acusar a quienes han mentido, pero eso sería otra ingenuidad. Amigos, hermanos, opinión pública internacional: no vivimos en un Estado de Derecho, esta es la Finca de Birán donde el capataz acata las órdenes del dueño. Vivimos en un feudo sin derechos donde lo único que protege es cumplir lo establecido por el Rey, sin cuestionar, porque si cuestionan, te envían a donde me encuentro hoy: tras las rejas.







Ángel Santiesteban-Prats

Prisión La Lima. Marzo de 2013



16 de marzo de 2013

Angel Santiesteban: a inocencia probada, deslealtad manifiesta

Nota del redactor

Este va a ser un post largo pero necesario. Desde la prisión La Lima, donde se encuentra actualmente cumpliendo los cinco años de cárcel que le impuso el gobierno en un juicio amañado para condenarlo por un delito común que no cometió, hemos recibido estas respuestas del escritor Ángel Santiesteban, dictadas a un amigo por teléfono.
Una primera respuesta de Ángel Santiesteban a la Carta abierta del escritor José Miguel Sánchez (Yoss), aparecida recientemente en el blog EforyAtocha 
Y una respuesta al documento de la testigo Leticia Pérez González, circulado en Cuba por los organizadores de la Campaña Tod@s contra la Violencia.
Hemos recibido también, vía del colega escritor Luis Felipe Rojas, la respuesta del poeta cubano Rafael Alcides a la manipulación que ha hecho desde Cuba la Campaña Tod@s contra la Violencia de una carta que él envío a Ángel Santiesteban.
Pedimos disculpas a los lectores de este blog, pero consideramos necesario publicar al mismo tiempo estos tres importantes materiales.


Carta abierta al escritor José Miguel Sánchez (Yoss) 
 
Colega José Miguel Sánchez (Yoss):
 
En tú escrito, aparentemente afectuoso y confianzudo, se crea la impresión de que alguna vez nos tomamos juntos un helado o fuimos al cine o cualquiera de esas otras cosas de la vida cotidiana en un par de amigos. Lo siento, pero recuerdo que nuestros saludos sólo se cruzaron en algunos eventos literarios o en fortuitos encuentros en la ciudad.
Realmente tú escrito me ha parecido patético. A mi casa, si mal no recuerdo, fuiste apenas tres veces, o algo así: una para buscar un libro que te presté, y las otras para buscar a una mexicana a la que luego tuve que sacar de tú casa en puro llanto, ¿te acuerdas? Sin embargo, yo, que podría decir algo con pruebas, callo porque no es mí interés atacarte, porque quiero obligarme a pensar que tampoco lo haces conmigo. Pero me resulta sorprendente que, sin conocerme, tengas un perfil sicológico tan íntimo de mí.
Si todos lo que han escrito en mí contra presentaran aunque sea un sólo dato probable, algo palpable en mi contra, te juro que callaría por el resto de mi vida; pero como sé que no podrán hacerlo, porque eso ya lo intentaron en tres años y medio los investigadores profesionales, no solo con astucia si no con trabajo sucio, y a pesar de todo la Fiscalía no pudo presentar ante el tribunal ni una sola prueba sólida en mi contra. Solo pudieron presentar conjeturas, como mi “letra inclinada”. Eso me hace pensar que eres uno más de los que ha escuchado campanas sin saber dónde suenan, porque estoy seguro de que tus ojos nunca han visto nada que me condene en este caso, y solo te limitas a servir de eco a otros parlantes. Repites o imaginas, pero no lo dejas claro en tú ambiguo escrito.
Tal parece que somos amigos íntimos, y unas palabras como las que escribes, dichas por un amigo íntimo, tienden a confundir, a sembrar la duda. No sé por qué has querido brindar esa imagen. Pero te emplazo a que demuestres la verdad de tus palabras. Con pruebas. En cuanto a Heras y Sacha, ya que tú los mencionas, te diré que el primero no se encontraba en el país cuando mí ex asegura sucedieron los hechos, lo cual lo desautoriza como testigo. Para ese entonces ya teníamos una amistad distanciada, pues a pesar de nuestra larga amistad, él no logró entender mi derecho a escribir en un blog mis opiniones críticas a lo que sucedía en mi país. Con Sacha siempre conversé mucho, pero incluso él también se sorprendió al escuchar la versión contada por la madre de mí hijo. El sólo tiene dos versiones: la mía y la de ella. Nada más.
Colega Yoss, cada día la campaña mediática en mí contra crece, para honor mío. ¿Te has preguntado por qué tanta dedicación? Para mí queda claro: considero que se han tomado estos trabajos para atacarme porque están presionados por la injusticia que cometieron, porque cualquiera que se acerque a mirar los hechos encontrará evidencias de la burda patraña preparada en mi contra.
Solo pido una prueba que me sancione. Quiero creer que has caído en la trampa de los demás, puesto que veo en tú escrito la falta de elementos que sostengan tus palabras y suposiciones. Es una lástima que hayas actuado así, pero, por favor, cuando se habla de algo tan delicado se muestran pruebas. No sé de dónde sacas los supuestos problemas de parejas míos y de mí ex. ¿Podrías ofrecerme la fuente de donde obtuviste esa información? La persona que describes no tiene que ver con mi personalidad; de hecho, la madre de mí hijo en nuestros mejores tiempos siempre me dijo que yo “no estaba enamorado de ella porque no la celaba” y te bastará preguntarle a algunas de mis anteriores parejas para que compruebes que jamás he sido tildado de celoso. Por primera vez escucho que alguien me tilde de serlo.
Ojala puedas acceder a las pruebas que yo sí presento de mi inocencia. Están avalada por los propios peritos policiales y a pesar de no existir pruebas sólidas en mi contra he sido sancionado, porque espero que no creas lo de la culpabilidad por mi “letra inclinada” que me endilga la Teniente Coronel Grafóloga. Como mi abogado demostró en el juicio y en el Recurso de casación, avalado en la legislación nacional e internacional, esa prueba no es concluyente para condenarme ni un día.
De hecho, al respecto no acepto ni una multa, pues no se me puede privar del derecho de ser inocente hasta que se me demuestre lo contrario. Muchos escritos múltiples, firmas, pero ninguna prueba en mí contra. Eso por sí solo convierte a este proceso en un proceso injusto y amañado. Sólo crean una cortina de humo con la campaña en contra mía para ocultar el mal procedimiento y la injusticia.
Quiero creer que eres honesto e inocente y que buscas las dos versiones. No te dejes llevar por determinaciones personales confiando en tú instinto, que es a lo que quiero apelar para entender que te hayas atrevido a considerarme culpable.
Aun confío en ti y sé que buscarás esas pruebas y luego me dirás quién tiene la razón. Espero también que sólo después que hayas leído todo, dirás tú verdadera aproximación a lo que realmente sucede con mi caso. Pero no seas ingenuo, ¿cómo puedes negar que sea un juicio amañado cuando me dejaron sin los testigos, cinco testigos que se presentaron a mi favor, porque el tribunal aduce una leve contradicción entre el testimonio de mi hijo con el testimonio de ellos? Como ya se demostró, no existe tal contradicción, al contrario, se ratifica la exposición de los testigos que, sin embargo, fueron desestimados. Eso se llama tergiversar los hechos, mentir. Luego, me sancionan ilegalmente con un inciso que suma más tiempo que lo que corresponde al delito que supuestamente cometí.
No pido clemencia. Nunca lo haría. Cuando me equivoco, quienes me conocen lo saben, asumo mis errores. Pero siendo inocente, mucho menos pediré clemencia. Solo pido justicia, un juicio claro y trasparente donde puedan estar ustedes y valoren si es amañado o no.
Yoss, sin pruebas simplemente no se puede sancionar a ningún mortal. No pueden declararme culpable sin tener un elemento que lo afirme, un elemento que no sea la palabra de mí ex (que como se comprobó en el juicio cometió varias veces delito de perjurio) y su testigo de referencia o de oído.
Aquí no se trata, viéndolo objetivamente, de si soy culpable o no. Aquí se trata de pruebas que lo afirmen o nieguen. Las vías son tan claras y contundentes que no dejan dudas: dudo que hayas visto el video del supuesto testigo que mí ex sobornó. ¿Leíste los testimonios de personas que aseguran yo no estaba presente en el momento en que mí ex asegura que yo la lastimaba? Quiero confíar, Yoss, en tú total honestidad, que buscarás a los que te pueden proveer de los datos legales que se presentaron en el juicio y llegues a la verdad. No se deben condenar a nadie, como lo haces, a priori; hay que indagar, intentar primero llegar a la verdad. Si necesitas una entrevista con mi abogado, te la consigo, pero por favor no asegures nada que no conozcas por tú propia mano. Desconfía de aquellos que manipulen y dan versiones que le convenga al Gobierno.
Como bien aceptas y te acercas un poco, aunque luego te contradices, la Seguridad del Estado, por supuesto, está detrás de todo.
Espero por tu constancia e indagación, pero necesito pruebas en mi contra, Yoss. Ya estoy asqueado de solo palabras e insinuaciones. No quiero que crean en mí, sino en las pruebas que se presentan, porque confío en que, una vez conocida todas esas pruebas, todo aquel que lo haga me absolverá.
Saludos
Ángel
Prisión. La Lima Guanabacoa


¿Testigo, pero de qué?

Como dijera la máxima del escritor cubano Amir Valle en su artículo: “Una puñalada por la espalda”: la verdad siempre alcanza a la mentira.
Ante todo quiero aclarar que me sumo a cualquier convocatoria contra las diversas violaciones conocidas, pero particularmente a esta no puedo sumarme, porque subyace en ella una acusación contra mi persona, totalmente injusta, que se basa en un juicio que no se sustenta, salvo las declaraciones de la madre de mi hijo y el testimonio de Leticia Pérez González, que participo en el juicio como testigo de oído o de referencia y se limitó a repetir las palabras que su amiga le contara. Ella tampoco puede corroborar si los hechos ocurrieron o no, de manera que cualquier asumir como cierta su versión de los hechos es una forma de desvirtuar y tergiversar la verdad y no puede ser concluyente.
En mi única, invariable y repetida declaración, he relatado que poco después de las 8 pm. mi hijo llama a mi celular cuando yo me encontraba en una sesión masónica. Me hace saber que unos policías habían estado en mi casa indagando por mí. Llame a una ex policía y hermana de una amiga y vecina, le pedí que averiguara si era alguna equivocación. Al rato, me llama al celular para decirme que era una acusación de la madre de mi hijo, y que alegaba que yo la había violado. De inmediato, llamé a mi editora y amiga, que vive cerca de la unidad policial, para que hablara con mi ex y le pidiera, en nombre de nuestro hijo, que cesara aquella nueva acusación. No era la primera vez que lo hacía y en el juicio anterior estimaron que mentía. Además, le pedí a mi amiga editora que le informara que yo estaba consiguiendo un apartamento para que no estuvieran alquilados, pues ella no quería vivir en la casa mansión que fue de su tía abuela y que ésta había vendido. Luego, la editora vuelve a llamarme asegurándome que no pudo hacer nada al respecto, que mi ex se mantuvo en la idea de hacer la denuncia. Fueron cinco llamadas hechas desde mi celular, que luego la policía revisó sin encontrar ninguna palabra que me comprometiera. También fueron a la Gran Logia y revisaron el libro de asistentes donde estaba mi nombre con esa fecha.
De más está decir lo detallado que fueron con mi caso, intentando encontrar alguna hendija siquiera para implicarme. No lo lograron.
Hasta este momento habría que preguntarse por qué el médico que, según Leticia Pérez, la recibió, no recuerda el caso ni haberla atendido, aunque ella asegura que dicho médico les dijo que mi ex tenía que regresar con un policía. Todo eso consta en el expediente investigativo.
Por si fuera poco, Leticia Pérez cae en flagrantes contradicciones con su amiga y madre de mi hijo, quien dice en su declaración, meses después, que el Instructor se negó a llevarla a Medicina Legal. ¿Cuál de las dos miente?
Según atestigua Leticia Pérez, la madre de mi hijo no acepta asistir al médico porque nuestro hijo dejaría de verme por espacio de 25 años; sin embargo, desde ese momento prohibió que me viera por espacio de tres años y medio, hasta que mi hijo pudo escapar y a escondidas me buscó. En todo ese tiempo no pude ni siquiera acercarme a mi hijo porque el Mayor de la policía Pablo, había conseguido una orden de alejamiento. Al leer estos falsos testimonios recordé la historia de Salomón y volvió a conmoverme la historia de aquella madre que prefiere que la otra (la madre falsa) se quede con el niño para no lastimarlo más.
Otra gran contradicción, ¿cómo se sustentan sus palabras de que no deseaba que fuera sancionado a 25 años de cárcel, y sin embargo, se mantuvo más de un mes agregando nuevas denuncias a la denuncia inicial? Entre todas las denuncias, que fueron desechadas luego en proceso, sumaban 54 años de cárcel, que es más del doble de lo que Leticia Pérez asegura que evitaba la madre de mi hijo; y aún faltaba agregar la acusación de atentado, al ella presentarse con su testigo, Alexis Quintana, en la unidad policial, lo que sumaba 20 años más, que haría una suma de 74 años de cárcel.
Sorprendente es que se hable del testigo que presentaba la Fiscalía, Alexis Quintana, pues una vez más Leticia contradice a los peritos que revisaron el video, dándolo por espontáneo cuando revela ante la cámara que fue presionado por la policía y sobornado por la madre de mi hijo y exhibe los regalos que ésta le dio como soborno. Entonces, si Leticia Pérez cuestiona el video, ¿está asegurando que es falso el peritaje emitido por los especialistas? Me parece un desenfreno, desfachatado y malintencionado, que ahora utilicen como prueba a dicho testigo, después de que la Fiscalía se viera obligado a desecharlo y tuviera que desmantelar su petición de condena en una conjunta de 54 años, limitándose a solicitar 15 años de sanción en mi contra, debido a la falta de pruebas sobre la mayoría de las acusaciones de mi ex.
También, gracias al escrito de Leticia se me aclaran algunas dudas al respecto: nunca llegué a saber a ciencias ciertas si sólo fue un comentario o existió realmente ese oficial que llama Noriega y que el testigo falso aseguraba había ido antes a advertir que habría un incendio. Eso nunca llegaron a utilizarlo, solo lo escuché por boca del Investigador, pero ahora entiendo que era una manera de calzar al testigo, aunque no sé por qué motivo desecharon esa estrategia. Si fuera cierto, este oficial Noriega habría cometido varias indisciplinas, pues además de no tener tino y de haber escuchado al supuesto testigo, se le hubiera juzgado por no declarar y servir de testigo. ¿O es que el oficial se negó a mentir o no vieron muy juicioso venir a este oficial con el testigo Alexis Quintana, quien tiene una extensa hoja de delitos, entre ellos, robo con fuerza y estafa continuada?
La Fiscalía fue quien presentó como testigo a Alexis Quintana. En el video grabado y autentificado por los peritos, asegura que se le había advertido a la madre de mi hijo que existía un corte de circuito justo en el lugar que estaba cerca de una enredadera que servía de techo en el patio y donde había hojas secas. El video está expuesto en Youtube, y creo que es suficiente prueba de denuncia contra las terribles irregularidades del proceso en mi contra.
Recuerdo que como era un antiguo garaje en el sótano de un edificio, siempre tenía petróleo o gasolina en el lavadero, para echar en las cañerías donde además, me decía, se escuchaban sonidos de ratas. A mí en varias ocasiones me pidió combustible para verter por allí. De ser cierto el olor a gasolina, quizá esa sea la razón.
También quiero asegurar que cuando abrí el blog en el 2008 aún mantenía alguna relación como padre de nuestro hijo. Sólo después que comencé mi relación estable con una conocida actriz cubana, ella comenzó a criticarla y a hablarle mal a nuestro hijo sobre mi pareja. Digo esto para hacer notar que mi posición política comenzó mucho antes de sus denuncias, y hay una foto en su casa que ella misma realizó cuando la Seguridad me fracturó el brazo a los pocos meses de haber iniciado el blog.
Quiero aclarar también que nadie ha querido “hacerla pasar por loca”. Como muchos colegas y amigos saben, la madre de mi hijo, desde que teníamos relación, se atendía con sicólogas, y de hecho una pareja de Francisco López Sacha que también trabajaba en la UNEAC, la llevó a una sicóloga amiga suya, mucho antes de separarnos. Fue la propia madre de mi hijo quien me dijo que el 1ro de septiembre de 2009 la internarían en el Hospital de Día de Arroyo Naranjo, por dos razones: no concebía las pérdidas de su abuela y de su matrimonio. Un mes antes del ingreso comenzaron las denuncias. También ella misma me contó que el médico le había propuesto internarla a tiempo completo, pero como ella le dijo que tenía un niño y vivía sola con él, él médico accedió a hospitalizarla sólo de día. También decidieron esperar al 1ro de septiembre porque julio era el mes de vacaciones del niño conmigo y agosto lo pasaría con ella. En varias ocasiones le insistí al Investigador que buscara ese historial clínico, pero no sé por qué razón nunca lo hizo.
Mi abogado demuestra que en la foto de la supuesta violencia solo existe una escoriación, una especie de arañazos detrás del oído. El testigo Alexis Quintana en el video se encarga de aclarar que fue una hierba que la madre de mi hijo se frotó allí pues servía para irritar el rostro. Y el documento médico, como lo demuestra la foto, sólo se refiere a esa escoriación leve, y no como asegura Leticia Pérez, que era a ambos lados del rostro. Tampoco el informe médico recoge ninguna marca en sus muñecas y los tobillos, como asegura la testigo de referencia.
Leticia Pérez intenta exagerar los hechos sin que, una vez más, se sustente con el certificado de reconocimiento, ni con la foto que consta en el expediente. Una cosa son sus palabras y otras las pruebas del expediente investigativo.
Confío en que los cubanos honestos que se han sumado a esta Campaña Tod@s contra la Violencia no imaginan la deshonestidad gubernamental que hay detrás de esta campaña para denigrar mi imagen y tapar la sanción sin pruebas con que me han condenado. Sé que muchos de los firmantes no han tenido acceso a los elementos de juicio necesarios, ni poseen la manera de ver el video que lo aclara por sí solo y que denuncia la macabra estrategia en mi contra.
También Leticia Pérez, en sus declaraciones en el expediente Investigativo se contradice: en una declaración acepta que me llamó unos días antes de que ocurriera la denuncia para pedirme ayuda para la madre de mi hijo, quien no tenía dinero para pagar el alquiler, y necesitaba 50 CUC. Luego en otra declaración, a solo unos días de diferencia, asegura que yo le sustraje a la madre de mi hijo de su vivienda una cantidad de dinero, un poco más de 100 CUC, cuando unos días antes le había comprado un televisor a nuestro hijo de 340.00 CUC y en 120.00 CUC un evaporador de humedad que había en su cuarto. ¿Qué necesidad tenía yo de sustraerle ese dinero, si cuanto me pedía lo entregaba con gusto y amor porque sabía que era para bien de mi hijo? Si la madre de mi hijo tenía dinero, ¿por qué Leticia Pérez, como acepta en su declaración, me pidió 50 CUC?
También es necesario aclarar que quien asegura que entre el Mayor Pablo y Kenia, la madre de mi hijo, existía una relación amorosa es el propio Alexis Quintana, quien asegura en el video que él se quedaba con su apartamento. Si él hubiese mantenido las acusaciones que se me hacían, hoy mi condena no fuera de 5, sino de 54 años.
Como demostró mi abogado, con mi constitución física y mi estatura, es imposible que ella tenga una escoriación leve en un solo lado, si los golpes que ella relató fueron con ambas manos y con el puño cerrado por ambos lados de su rostro.
No puedo negar la vergüenza que siento al redactar esta defensa. Son tantas miserias humanas que siento repulsión hacia todo lo que concierne a este plan en mi contra. Duele tanto ver el nombre de uno vilipendiado. Duele tanto tener que demostrar a cada paso que soy inocente. He logrado más que mis Investigadores, pues mis amigos lograron deshacer al falso testigo. Nunca será suficiente mi agradecimiento a Dios por brindarnos la luz de filmar esa persona.
Con respeto al video que describe Leticia Pérez no coincide ni se acerca a la realidad. Alexis Quintana, además de no estar amenazado, de haber hecho los videos días diferentes, tampoco se filmó leyendo un papel como ella asegura intentando desvirtuar la realidad, pues fui informado por el Investigador de que ella vio el video, ¿entonces por qué lo desacredita describiendo escenas de lectura que no vio?
Al final, Leticia Pérez se hace las mismas preguntas que yo: ¿por qué dilataron el proceso?, ¿por qué no se recolectaron más evidencias, más pruebas reales si se pasaron tres años y medio intentándolo?
Sé lo delicado del asunto. Todos los que escuchamos una injusticia sentimos el despertar de nuestro instinto solidario. Por eso, en este caso en particular, han querido hacerlo de la manera menos transparente.
Hay una única verdad: Soy inocente y sin pruebas he sido condenado. Mis testigos fueron descalificados por el tribunal en el juicio, y luego fui condenado por un artículo equivocado. Solo pido un juicio gusto; en eso me consideraré absuelto. Solo falta que la justicia en este país acceda a mi petición.
Un culpable hubiese aprovechado las oportunidades de escapar que se me brindaron. He dicho, y repito, que quise quedarme a sabiendas de lo que sucedería, pero me basta con saber que soy inocente para enfrentar las injusticias.
Me siento más libre en esta cárcel que en Miami. Desde aquí me burlo de los que piensan que se vengan conmigo. Soy más libre que ellos y esperaré a la justicia el tiempo que sea, hasta después de cumplir esta injusta condena. Un día saldrá a la luz la verdad y muchos bajarán la cabeza porque se prestaron conscientes o inconscientes para este crimen que se comete conmigo.

Ángel Santiesteban
Prisión La Lima. Guanabacoa

Para desfacer un entuerto

Por Luis Felipe Rojas
Hace un par de semanas mi amigo, el poeta Rafael Alcides, publicó un Acuse de recibo  a modo de ventilar el caso de Ángel Santiesteban Prats. Yo le respondí inmediatamente: “Te equivocas, Maestro…. Alcides me envió este texto que quiero compartir con ustedes a propósito de la oportunista respuesta de las ocho escritoras cubanas, afiliadas a la UNEAC, con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Aquí les dejo el texto completo:
Querido Luis Felipe: Alcides me dio este encargo, pero no hay visible una dirección de correo para hacerte llegar la carta, por eso te la dejo aquí. En mi blog, hoy publiqué sobre Angel.
Un abrazo,
Regina Coyula


La Habana, 2 de marzo del año 2013
De Rafael Alcides
A Luis Felipe Rojas:

Amigo Luis Felipe:
 
En cuanto al tratamiento de maestro que me das al replicar mis opiniones sobre el recién masacrado Ángel Santiesteban, te responderé como lo haría Nicolás Guillén con su acostumbra picardía de gente de pueblo: “Más maestro serás tú”. Y en cuanto a la réplica en sí, me has dejado confuso. O yo no me supe expresar o tú me leíste con premura. Veamos.
Digo al entrar en materia que no es un caso político, añado socarrón un “he oído” que no podría dejar de tenerse en cuenta, y paso a demostrar que sí es un caso político, pero a demostrarlo sin editorialismos, conforme al método de los poetas de todos los tiempos: dejarlo dicho sin decirlo de manera expresa para que dure, para que no se lo lleve el viento sin que sea leído otra vez por lo menos, eso que Hemingway definía con la seriedad de quien estuviera reclamando derechos de descubridor, “Teoría del iceberg”.
Sin faltar a la verdad, hablo de desacuerdos en la vida en pareja magnificados al extremo de sancionar a nuestro amigo y excelente escritor Ángel Santiesteban con cinco años de cárcel, en su origen situaciones propias de esa interminable lista de cosas y casos de casa que nutrió el bufo de nuestros abuelos, y luego me detengo a considerar lo que ahora el gobierno podría hacer para sacar el pie. Desfusilar al fusilado por error o por razones de estado suelen hacerlo los gobiernos posteriores, los que vienen detrás del gobierno caído, nunca los gobiernos que cometieron el fusilamiento. Consciente de esta importante lección de historia, menciono soluciones posibles para el gobierno, salidas con las que él y nosotros ganaríamos. Nosotros, recuperando a nuestro a Ángel y el gobierno, qué se le va a hacer, reservándose por ahora el romántico papel del caballero lanza en ristre que salió a defender el honor de la dama.
Tienes que jugar tus cartas con la mano que te dieron, Luis Felipe. Por desgracia, el caso de Ángel es mucho más delicado que el de los 75 a principios de siglo. Entonces todo estaba muy claro, entonces el acusador era el gobierno, esta vez, por desgracia –insisto, por desgracia–, el acusador es la ex mujer de Ángel, la madre de su hijo –un hijo que ahora tiene quince años–, y esa mujer, esa madre mintió, sí, esa mujer, manipulada desde el comienzo o no, buscó testigos falsos, simuló huellas de una golpiza cubriéndose la cara con hojas de guao quizá, habló de amenazas de muerte, incendios, en fin, amigo Luis Felipe, esa mujer tan enamorada que preferiría ver a su ex marido ardiendo en la hoguera antes que verlo con otra, les puso la mesa a estas gentes, y ellos, desde luego, ávidos, golosos, como de costumbre en estos casos caídos del cielo cuando menos se lo esperaban, raudos se sentaron a comer.
Estos son los hechos. Ni Dios podría ya cambiarlos. Mover cielo y tierra para sacar a Ángel es cuanto podemos por el momento hacer, ir a hablar con Dios si es preciso (y creo que lo es), sin dejar de insistir, desde luego, cada cual con su lenguaje, en que nuestro amigo es inocente, que se le ha fabricado un caso, pero sabiendo que mientras su ex mujer no se desdiga, ellos, los carceleros, serán los buenos y Ángel el malo. Ésa es la situación.
Por último, Luis Felipe, no suelo discutir con el lector, respeto su turno, pero tú no eres un lector, salir en defensa a Ángel con la pasión con que lo has hecho al replicarme, te convierte en parte de mí mismo puesto que yo también soy Ángel, en este momento todos los que estamos por sacar a Ángel de la cárcel somos Ángel, por eso me estoy explicando contigo sin dejar de admitir que sí, que tal vez, que acaso no me di a entender. Por su carácter excepcional y único, este es un envío privado en primera instancia, pero sólo en primera instancia, digamos un homenaje a tu persona, por lo que quedas autorizado a publicarlo en tu blog o donde te parezca de creerlo conveniente, es decir útil para Ángel.
Soy de los que piensan que los hombres honestos no tienen un discurso para andar y otro para salir, como pasa con los zapatos. Tienen uno, en mi caso, este de ahora sigue siendo el discurso que replicabas antier cuando yo sólo dejaba ver la punta entre las crestas heladas en la inmensidad del mar.
Te abraza, y te vuelve a dar las gracias por querer a Ángel como lo quieres,
Rafael Alcides.

15 de marzo de 2013

Ángel Santiesteban responde a Habana Times

En mi respuesta al comunicado “8 de marzo: tod@s contra la violencia”, campaña de solicitud de firmas contra la violencia de género que aprovechando el supuesto delito que se me imputa lanzaron desde La Habana Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Luisa Campuzano, Zaida Capote Cruz, Danae Diéguez, Laidi Fernández de Juan, Lirians Gordillo Piña y Helen Hernández Hormilla no sólo dije que era inocente.
He dicho mucho más a cuanto medio de expresión me ha dado la oportunidad de ser todo lo enfático y explícito que ameritan los hechos en los cuales se me implica. Pero sabiendo que quizás no bastaría con mí palabra, busqué ayuda además del contundente video que demuestra con absoluta claridad mi inocencia. Hice más: entrevisté en presencia de un testigo al primer oficial Instructor del caso. Este no se acordaba de mí, tuve que recordarle algunos datos y, luego que recordara, se sorprendió de que aquel archivado expediente se hubiera retomado, y que además se hubiera retomado a sus espaldas.
Le relaté los hechos y su reacción fue de total sorpresa. Le hablé sobre la versión de la denunciante acerca de una violación sexual y me dijo que la primera noche en que ella se presentó ya tenía el certificado médico. Él la envió con un policía al médico, pero el nuevo certificado no arrojó los daños que aparecían reflejados en el primer certificado que ella traía, y en cuanto a la violación, apenas ella lo insinuó, el Instructor le dijo que la llamarían a Medicina Legal y ella se negó. Fue entonces que la denunciante decidió cambiar la versión.
Mientras este primer Investigador estuvo fuera del caso para pasar un curso con el cual ascendería a teniente, otro oficial había retomado el expediente en mi contra y la denunciante volvió a relatar la supuesta violencia sexual y omitió decir que el primer Instructor le había informado sobre las pruebas de Medicina Legal y que ella se había negado y había cambiado su versión.
Cuando este oficial Instructor regresó a sus funciones y leyó en mí computadora la declaración que la denunciante había hecho ante el nuevo Instructor que había retomado el caso, montó en cólera y me pidió que lo presentara en el juicio como testigo de la defensa.
La denunciante ha mentido a diestra y siniestra en todo lo que no le conviene, ya no solo en mí contra, pues sus declaraciones entran en contradicción con lo que ella misma le declaró al primer Investigador.
Fue mi abogado quien decidió no presentar a este oficial como testigo de la defensa, pues lo creyó innecesario, ya que con los testigos y las pruebas que presentamos, y analizando los débiles pruebas de la Fiscalía, era evidente nuestra considerable ventaja.
Como se pudo comprobar en el acto oral y luego en la sentencia y recurso de casación, jamás mi condena ha dependido de pruebas y de un serio análisis jurídico. La cantidad de irregularidades y violaciones de los presupuestos policiales y jurídicos hace más que evidente la venganza del Gobierno.
Aún pudiera entender a los que viven dentro de la isla, puesto que no poseen los medios de informarse. Algunos los tienen, pero esos jamás dirán algo en contra del proceso, por las siempre temidas consecuencias; pero aquellos que viven en el exterior, que poseen la vía para informarse, y ver al flamante “testigo” de la Fiscalía relatando la verdad de todos los hechos: cómo fue sobornado, presionado para testificar en mi contra, tienen ahí una evidencia rotunda de lo que se esconde detrás de este proceso.
No pregunten por mí inocencia, véanla ustedes con sus propios ojos. Comunico un detalle: el testigo, después de verse filmado y cuando ya el video ha sido hecho público, fue visitado por la denunciante y acompañado por esta a la Unidad Policial para que me acusara de “amenaza” y volviera a mentir diciendo que el video había sido grabado bajo esa amenaza, por lo cual se me abre otra causa de “atentado”, ya que supuestamente yo había amenazado a un testigo de la Fiscalía. Pero gracias a la respuesta de los peritos policiales, se determinó que el video es original, no está editado ni manipulado y que el testigo no se encuentra amenazado. Le recomiendan entonces al Investigador profundizar en las declaraciones, lo que hace más evidente que valoraron que yo tenía la razón y el testigo era manipulado en sus declaraciones en mí contra.
No digo nada que no puedan ver en Internet. Hemos puesto allí muchas cosas para demostrar mi inocencia. Sin embargo, nadie tiene acceso a las acusaciones de la Fiscalía pues sería muy fácil entonces que cualquiera descubriera las irregularidades del proceso, las contradicciones de las declaraciones de la denunciante y del supuesto testigo.
A mí me defienden las pruebas. Por eso insisto: insto al Gobierno, que es el verdadero Fiscal en este proceso, que presente alguna prueba en mí contra que no sea mi letra inclinada. 

Ángel Santiesteban Prats
Prisión La Lima.
Guanabacoa. La Habana

13 de marzo de 2013

Tres escándalos por torpeza


Tres casos que se producen por la indefensión de los ciudadanos cubanos frente al sistema legal en Cuba, la criminalización de la información y una creciente represión política



En los dos últimos meses se han presentado tres escándalos internacionales responsabilidad de la torpeza de los órganos represivos cubanos. Los tres escándalos son el resultado de una política de Estado expresa y errática: los actos de repudio a la bloguera Yoani Sánchez, las declaraciones de Carromero sobre la muerte de Oswaldo Payá y Harold Cepero y la reciente declaración de ocho escritoras cubanas contra la violencia de género en Cuba centrándose en el caso del escritor Ángel Santiesteban y olvidando “de paso” la represión contra las Damas de Blanco.
Son tres casos que se producen por la indefensión de los ciudadanos cubanos frente al sistema legal en Cuba, la criminalización de la información al margen de los canales oficiales y para oficiales del Estado cubano y una expresa y creciente represión política contra los que disienten del estado de cosas en el país.
Que el embajador de Cuba en Brasilia, o que las embajadas cubanas de los países que visita Yoani estén orientando directa o indirectamente la trasnacionalización de los actos de repudio (hubo también una convocatoria, bajo los auspicios de la embajada cubana en México, para los nuevos actos de repudio durante la visita de Yoani Sánchez a este país), habla de los métodos del gobierno cubano para internacionalizar sus métodos de represión internos sin tener en cuenta que el mundo fuera de sus fronteras tiene los más variados canales de información y posibilidades de réplica, algo desconocido en la Isla para la inmensa mayoría de la población cubana “desconectada” de Internet y sometida a la prensa monopólica estatal.
Los métodos burdos contra la bloguera disidente han resultado felizmente, en que sea recibida en el Congreso de Brasil y por el canciller de la República Checa en su gira por varios países. Yoani es, gracias al acoso gubernamental cubano, una sólida figura internacional. No creo que esta era la intención de la internacionalización de los actos de repudio. En buen criollo: “el tiro les salió por la culata”.
Con relación a las declaraciones de Carromero, me parecen ciertas, en primer lugar por la indefensión ciudadana ante el sistema legal cubano, subordinado si el caso tiene que ver con “lo político” al Ministerio del Interior. Esta es la razón más importante: la discrecionalidad de los aparatos de la seguridad cubana y la subordinación de los tribunales de justicia a sus mandatos es lo que cuestiona la credibilidad de la justicia cuando el caso tiene que ver con “lo político”.
En segundo lugar porque hacer esas declaraciones ponen en peligro la vida de Carromero que ya declaró frente a notario que “si algo le pasara en su integridad física no es casual”. En tercer lugar porque la opacidad de los métodos de la seguridad cubana y los arrestos arbitrarios sin presentar causas, la incomunicación de los reos por largos períodos presos arbitrariamente y la lapidación pública contra los disidentes no tiene ninguna contra respuesta posible ni legal ni civil y ocurren todos los días en Cuba. ¿Existen actos de golpizas y violencia contra los disidentes documentados en videos en los lugares de los hechos? Sí. ¿Por qué desconfiar de un actor de primera línea de un evento que siempre hemos conocido con la interferencia de los aparatos represivos del Estado cubano? ¿Por qué desde el primer momento aparece la información de un “lada rojo” en los mensajes de Jens Aron Modig, el sueco durmiente?
Si los tribunales de justicia cubanos tuvieran alguna credibilidad para juzgar a los disidentes podríamos tener el derecho de duda sobre las declaraciones de Carromero, pero todas las represiones cotidianas contra los disidentes nos muestran la indefensión y la vulnerabilidad de los ciudadanos cubanos frente a “la legalidad socialista”.
Si los políticos españoles no respaldan a su ciudadano no es más que la muestra de un partido en el poder que ha variado radicalmente su postura con relación al gobierno cubano. La diplomacia entre gobiernos se desentiende de sus ciudadanos en Cuba y en España. No porque sea rutina se tiene que banalizar.
La declaración de las ocho escritoras cubanas contra la violencia de género me parece loable en su intención de luchar contra la violencia de la mujer, pero me parece un acto de desinformación total parcializar su demanda con el ejemplo concreto del caso del escritor Ángel Santiesteban. Casualmente este caso presenta una gran cantidad de irregularidades judiciales y extrajudiciales y coincide con el mismo tiempo en que el escritor cubano Ángel, comienza a publicar en su blog “Los hijos que nadie quiso” sus posiciones de rebeldía política muy molestas para las autoridades cubanas, precisamente por ser un escritor laureado dentro y fuera de Cuba. Un caso de violencia doméstica presentado en el 2009 y engavetado por improcedente, se reactiva mucho tiempo después a partir de la postura crítica del escritor[1].
La rebeldía explícita en Cuba se paga con la cárcel.
La falta de información en la Isla, ha producido la desinformación sobre el caso y las escritoras cubanas han parcializado su declaración, difundida en varios blog de comisarios políticos reconocidos, entre ellos el de Enrique Ubieta.
Peor ha sido que las escritoras hayan “olvidado” a las Damas de Blanco, y que no las consideren mujeres por su posición política. Esta discriminación y parcialidad hace que una loable intención de luchar contra la violencia de género, se convierta en un panfleto político parcializado y demerite su buena intención inicial. La solidaridad selectiva en el movimiento feminista cubano y su doble rasero para juzgar las injusticias pone al descubierto el déficit de información y la prohibición del estado cubano de que se hable de las Damas de Blanco como mujeres cubanas con derechos a pronunciarse y a manifestar pacíficamente en un país en el que las leyes y el aparato represivo se mezclan en un maridaje turbio, discrecional y arbitrario.
¿Pueden las Damas de Blanco presentar una denuncia por maltratos golpizas y arrestos arbitrarios en el sistema legal cubano? ¿Lo pueden hacer los disidentes?
Si las feministas cubanas no saben las respuestas a estas preguntas o creen que viven en un Estado de Derecho, entonces “la desconexión” con la realidad es galopante.
Y créanme, yo soy una feminista consciente y hace muchísimos años.

11 de marzo de 2013

Las escritoras de la UNEAC y el "Día del Trabajador Jurídico"

Ángel Santiesteban: juicio después del juicio





La cuestión es castigarlo por las sospechas despertadas por su sentencia, desbaratarlo para que no alcance a ser bandera del enemigo.  

Antonio José Ponte



Hace dos días, en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y con la intención de denunciar la violencia machista, ocho escritoras y periodistas hacen un llamamiento público a propósito del caso del escritor Ángel Santiesteban, acusado de violencia de género, condenado a cinco años de prisión y recién encarcelado.

Se solidarizan con la exesposa del escritor, ya que han circulado notas de apoyo a Santiesteban que rebajan los hechos a simples riñas domésticas y le achacan a ella invenciones o demencia.
Esas notas ponen en entredicho un procedimiento judicial que las firmantes del llamamiento defienden en toda su pureza: el acusado fue juzgado por lo ocurrido entre él y su exesposa, sin intromisión de matiz político alguno.
Ellas, sin embargo, equivocan la fecha de despegue de la campaña que hacen. Habilitan una dirección electrónica, reclaman adhesiones al llamamiento, y no es el Día Internacional de la Mujer lo que en verdad celebran, sino, en todo caso, el Día del Trabajador Jurídico. Porque dicen defender la suerte de la exesposa de Ángel Santiesteban (a la que nunca llaman por su nombre), hablan por las mujeres que sufren violencia machista, pero su mayor preocupación es lo inobjetable del aparato de justicia.
No es extraño entonces que vengan a indignarse  cuando ha pasado el juicio y han dictado sentencia. Y es que ellas, antes que a lo ocurrido entre acusado y acusadora, reaccionan a las críticas hechas al proceso judicial. Su indignación va contra esas notas que apoyan a Santiesteban. Su objetivo es exorcizar el peligro de que esas notas se conviertan en campaña política contra el régimen.
La efemérides, el detalle de que todas las firmantes sean mujeres:  trucos en pro de verosimilitud o de sensiblería. Los derechos de la mujer, el mejor de los pretextos. Convocan a ese ejemplo cercano, el de Santiesteban, no por hacer visible lo extendido de un fenómeno, sino para que toda la violencia machista incida en su caso.  Y entonces poder exigir, después de una sentencia judicial, todavía más intervenciones: "Las instituciones y organizaciones cubanas deben pronunciarse sobre este caso en particular y también acerca de la violencia contra la mujer en nuestra sociedad".
La cuestión es abrirle otro juicio a Ángel Santiesteban. Castigarlo por las sospechas despertadas por su sentencia. Desbaratarlo, para que no alcance a ser bandera del enemigo. 
Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Luisa Campuzano, Zaida Capote Cruz, Danae Diéguez, Laidi Fernández de Juan, Lirian Gordillo Piña y Helen Hernández Hormilla, firmantes del llamamiento y convocantes de más firmas, cumplen así lo que tanto negaran: la intromisión de la política en el caso. Consideran  al sistema judicial más allá de toda crítica y, sin embargo, se atreven a discutirle la decisión final y el turno último de castigo.
Uno lee los nombres de estas ocho intelectuales y se pregunta qué habrán podido sacar de ciertos libros tremendos sobre la justicia. Kafka, por ejemplo. Dostoievski. Job. Los habrán leído para hacerse peores personas, para no entenderlos.

Publicado por Diario de Cuba

Elogio de la Decencia: intelectuales cubanos rechazan la farsa urdida contra Ángel Santiesteban


































 Por Amir Valle

Han sido muchos los escritores y artistas cubanos y extranjeros que, en los últimos meses, se han pronunciado en sus países de residencia o de origen contra el juicio político urdido en La Habana contra el escritor Ángel Santiesteban.
Como hemos dicho, se ha intentando disfrazar este matiz político detrás de una burda acusación de un supuesto delito común. Esa sucia estrategia de la dictadura no ha tenido ningún efecto, y con las pruebas en la mano de todas las irregularidades de este juicio amañado, hemos convencido a numerosas instituciones internacionales y a importantes figuras de la intelectualidad internacional para que se pronuencien contra esta injusticia que tiene un sólo objetivo: aplastar y acallar la voz del único escritor en la isla que cuenta con reconocimiento internacional como para que sus críticas contra el régimen cubano tengan un gran peso.
Conocedores de que esa batalla la tienen perdida, instituciones y creadores al servicio del gobierno, han cambiado de estrategia: ahora quieren aprovecharse de la desinformación que siempre existe en la isla, para engañar a los propios intelectuales y escritores y conminarlos a pronunciarse contra Ángel Santiesteban. Nuevamente, como en otros períodos de nuestra historia cultural, el arma empleada por los dictadores es dividirnos manipulando a su conveniencia las diferencias promocionales, personales y de otra índole existentes siempre en el mundo de las artes y la cultura, y teniendo a su favor el monopolio del control de la información que llega a la isla.
Este dossier recoge muchos de los escritos que han publicado prestigiosos intelectuales cubanos de la isla y el exilio sobre el sucio proceso y condena de cinco años que la supuestamente “imparcial” justicia socialista cubana preparó contra Ángel Santiesteban. Ofrece también los nombres de numerosos intelectuales cubanos y de todo el mundo que apoyan a Ángel.
Es un material que debe circular dentro de Cuba. A todo aquel que descargue este material, le pedimos que no lo guarde para su consumo: ¡hágalo circular entre sus contactos dentro de Cuba! Que llegue a todos esos escritores que necesitan conocer esta sucia maniobra contra un colega. Distribuir este material dentro de Cuba es un modo seguro de tapar una de las muchas grietas en ese muro de división que han levantado para dividirnos.


Descargue aquí:  Elogio de la decencia. Los escritores y artistas cubanos y el caso contra Ángel Santiesteban Prats

9 de marzo de 2013

Una vergonzosa puñalada en la espalda de Ángel Santiesteban desde la UNEAC

El escritor Ángel Santiesteban Prats y su hijo Eduardo Ángel hace unos años.


Por Amir Valle


La estrategia de la UNEAC
y ciertos escritores “desinformados”
contra Ángel Santiesteban.


Otra vergüenza más cae sobre la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Esta vez, la vergüenza es un ataque sucio, manipulador y desleal contra Ángel Santiesteban.
Lo he leído en el blog La isla desconocida, del ensayista y periodista cubano Enrique Ubieta y aparece firmado en principio por ocho mujeres, entre las que se encuentran algunas escritoras a las que admiro por su obra. Pero más que esas firmas llama mi atención que aprovechándose de la acusación contra Ángel Santiesteban hagan un llamado a luchar contra la violencia contra las mujeres e inicien con este artículo (bochornosamente manipulador) una campaña de recogida de firmas.
Es, en definitiva, otro paso más en la campaña de criminalización de Ángel Santiesteban.
Las preguntas iniciales que les hago a las firmantes es esta: ¿las personas o personas que han urdido esta campaña, han tenido la decencia de darles a ustedes acceso a los documentos que tanto la fiscalía como el abogado utilizaron en el juicio? Yo, desde Alemania, sólo tuve que pedir que me enviaran todo por email y me bastó leer ambos expedientes: Acusación y Defensa, para sumarme al llamado que hemos hecho internacionalmente otros colegas y amigos a favor de alguien como Ángel Santiesteban.
Escribo estas palabras desde el profundo respeto que siento por la mujer, a la que como cristiano considero la más perfecta creación de Dios. Lo he demostrado en la vida y en mi carrera profesional. Justo ese 8 de marzo en que ustedes firmaban el documento, yo cumplía 16 años de matrimonio con una mujer a la que considero responsable de todos las cosas buenas que he hecho desde que la conozco. Y justo mientras ustedes firmaban, yo ofrecía una conferencia sobre la literatura escrita por mujeres en Cuba, en la cual, por cierto, mencioné a algunas de ustedes, orgulloso de haber sido testigo de una de las literaturas más sólidas escritas por mujeres en lengua española; y orgulloso además de ser, hasta hoy, el único escritor cubano que se decidió un día a descubrir, promover y antologar en cuatro antologías la obra de las narradoras cubanas. Como ustedes seguro saben, me enorgullece decir que muchas de las más importantes narradoras cubanas de la actualidad vieron sus primeros cuentos publicados en mis antologías.

La mentira es coja

“La verdad siempre alcanza a la mentira, por mucho que ésta corra”.
Creo en esa máxima. Conozco el mecanismo para solicitar este tipo de firmas: solicitan firmar contra algo o alguien sin poner todas las cartas de la verdad encima de la mesa; quieren que te pronuncies contra algo o alguien sólo explicándote la versión oficial, la parte que les conviene, de los hechos. Por esa razón es que he decidido escribirles a ustedes (y a quienes quieran leer este artículo), invitándolas (invitándoles a todos), a responder con dignidad y limpieza estas preguntas.

Una breve introducción

Soy de las pocas personas que pueden dar testimonio directo desde sus inicios de la relación de pareja entre Ángel Santiesteban y Kenia Rodríguez, la madre de Eduardito, ese niño que ambos concibieron.
Por ese entonces, yo vivía en casa de Ángel y estuve muy cerca del comienzo de esta historia de amor derivada hoy, tristemente, en odio. Recuerdo que Ángel solo agregó virtud y mejor vida desde que iniciaron su relación. Kenia trabajaba como gastronómica en un restaurante de comida china, y gracias a la tenacidad de Ángel, logró que ella comenzara un curso de Productora de Teatro en la UNEAC. Años después vi a Kenia viajar al exterior acompañando a Ángel en sus viajes culturales.
Ahora Kenia es la denunciante en la causa con que se le ha sancionado. No sé qué tipo de águila pasó por el mar o por la mente de Kenia para que, dos años y medio después de su separación como pareja, se decidiera a iniciar una serie de acusaciones personales, “curiosa y coincidentemente” poco después de que Ángel abriera su blog “Los hijos que nadie quiso” y de que su ex marido comenzara una relación amorosa estable con una conocida artista. Aquí sería bueno tener en cuenta que Kenia, incluso reconociendo públicamente que Ángel era un padre excelente, prohibió cualquier relación del niño Eduardo Ángel con su padre, pero como ya se sabe, a ocultas de su madre,  Eduardo Ángel buscó a su padre apenas alcanzó sus 15 años de edad.
Conociendo a Kenia como la conozco, me gustaría apelar a su conciencia para que encuentre la luz, para que diga y defienda la verdad, sin prestarse a manipulaciones de ningún tipo, sobre todo por el bien del hijo que nació de ese amor; apelo a que los tribunales retomen un caso que, como demostró el abogado defensor, debiera ser legalmente anulado por la gran cantidad de irregularidades procesales y judiciales cometidas; y apelo a la decencia de quienes han lanzado desde sus oficinas o de quienes se han sumado ingenuamente a esta campaña de criminalización sin valorar la pura verdad de los hechos.
Desde mi punto de vista, he notado en todo el proceso contra Ángel Santiesteban suficientes evidencias como para afirmar contundentemente que se trata de una absurda y burda estrategia de la Seguridad del Estado por acallar su voz, temerosos del impacto que puedan tener sus críticas al ser pronunciadas por un escritor de su valía y reconocimiento.
Si yo tuviera un solo elemento de peso que demuestre la culpabilidad de Ángel en los delitos que se le imputan, jamás hubiera levantado la voz del modo en que lo he hecho. Incluso he escrito que si Ángel es culpable de algo, debe ser condenado por ello. Pero resulta que lo que hemos visto, tanto en el procedimiento policial como en el judicial, está tan lleno de fraudes, irregularidades, violaciones e intentos de sobornos y mentiras contra Ángel Santiesteban, que seguiremos alzando nuestras voces para denunciar este atropello.
Hemos convencido a prestigiosas instituciones (la mayoría de ellas no políticas) a que se sumen a nuestra defensa. Y lo hemos hecho con las pruebas en las manos. Animo entonces, a quien lea este artículo a que ofrezca respuestas fundamentadas en la verdad a las siguientes preguntas:
  • ¿Por qué las denuncias no fueron coherentes desde un inicio y se demoraron más de un mes entre la primera y la última acta, cuando según la denunciante se trató de una secuencia de hechos ocurridos el mismo día? ¿Un mes después recordaba detalles que se supone, de ser ciertos, estarían perennes en su memoria?
  • ¿Por qué la denunciante presentó el certificado médico con fecha anterior al de la denuncia?
  • ¿Por qué el médico que supuestamente firmó el certificado, según declaración que consta en el expediente investigativo, no recuerda haberla atendido ni siquiera recuerda el caso?
  • ¿Por qué la denunciante mintió el día del juicio, al asegurar que fue llevada al hospital, acompañada de un policía, luego de hacer la denuncia, si la fecha del certificado descubre que se confeccionó un día antes?
  • ¿Por qué el Tribunal Provincial aceptó estas mentiras, a pesar del reclamo del abogado en su declaración del cierre de la vista oral? ¿Por qué tampoco respondió el Tribunal Supremo, que se supone es la instancia que se ocupa de velar porque no ocurran esas violaciones?
  • ¿Por qué, como se comprobó luego, el Mayor Pablo, Jefe de los jefes de Sectores del municipio Plaza, que mantenía una relación amorosa con la denunciante, presionó al testigo de la Fiscalía para que no se retractara y por qué motivos asesoraba a Kenia Rodríguez, según la misma denunciante confesara delante de Ángel y su hijo?
  • ¿Por qué fue extrañamente retomado el expediente después de haber sido archivado en el mismo inicio, al determinarse que no existían elementos para ser enviado a la Fiscalía y entablar un pleito legal?
  • ¿Por qué se retoma un expediente cuando jamás antes se tomaron en serio las acusaciones Kenia (realizando sólo el trámite burocrático de escucharla) al ser evidente, según palabras del propio Investigador, el desorden nervioso de Kenia y la constante impostura y cambios en sus declaraciones? ¿Por qué la denunciante comete gazapos entre una y otra declaración cuando se refiere a lo mismo?
  • Si no son razones políticas, ¿por qué se intenta convertir en un monstruo público a un hombre considerado un ciudadano ejemplar y un destacado escritor hasta el momento en que decide publicar sus críticas sobre la realidad política cubana a través de su blog? ¿Por qué esta campaña de criminalización coincide también con su marginación de la cultura nacional?
  • ¿Por qué el expediente estuvo olvidado (archivado) justo hasta que llegó la invitación al Primer Festival de la Palabra en Puerto Rico, donde Ángel Santiesteban participaría junto a un grupo de intelectuales (de izquierda pero con posiciones críticas hacia la realidad política en Cuba)? ¿Por qué “casualmente” lo citan con urgencia y deciden imponerle una fianza de $1 000 (mil pesos), evitando así su participación en dicho evento de prestigio internacional en el ámbito literario? ¿Por qué justo en ese momento en que crecía el impacto internacional de su blog y justo cuando podría disfrutar de promoción a su obra y a su labor crítica como bloguero en un festival internacional es que se decide imponerle la medida cautelar?
  • ¿Por qué enviaron al Investigador del caso (sí, al mismo que había archivado el expediente) a un curso sorpresivo, y de manera misteriosa extrajeron el expediente para llevarlo a otra unidad policial con otro Investigador? ¿Por qué ese Investigador retomó todo intentando involucrar a Santiesteban durante tres años, sin poder encontrar el más mínimo asomo de evidencia que relacionara a Ángel con los hechos? ¿Qué obligó a  este Investigador a presionar, chantajear y hostigar a los testigos de Santiesteban, investigándolos en sus vecindarios y regando entre los vecinos la información de que se les investigaba por estar involucrados en el asesinato de un extranjero? ¿Por qué, como confesaron estos testigos, fueron presionados para que desistieran de su decisión de hacer justicia a favor de Ángel?
  • ¿Por qué se tardaron tres años y medio para realizar la vista oral? ¿Por qué después de citados a Juicio, el día 3 de abril de 2009, suspendieron la vista? ¿Por qué se violó de este modo flagrante el Código Penal que establece que una vez ratificada y notificada una fecha a las partes, no puede suspenderse y regresar a investigación, salvo que en la vista oral misma surjan nuevas evidencias que el Tribunal necesite investigar? ¿No sería que comprendieron que no existen elementos para juzgar al acusado y sancionarlo, como finalmente hicieron? ¿Comprendieron que era demasiado obvio que cometerían una imprudente injusticia y luego, si no la preparaban bien, no podrían justificar la sanción por la falta de elementos probatorios?
  • ¿Por qué el expediente viajó varias veces al Tribunal Provincial, siendo rechazado todas y cada una de esas veces?
  • ¿Por qué tuvieron que amenazar a la primera abogada, como ella misma reconoció, obligando a Ángel a buscar otro representante legal que no se dejara presionar? ¿
  • Por qué la Fiscalía, policía y denunciante (en mi opinión incentivados por la impunidad que sentían al ser apoyados por la Seguridad del Estado), construyeron un “testigo” falso que, gracias a la astucia de amigos de Santiesteban, lograron desenmascarar? ¿Por qué los jueces no desestimaron un caso evidentemente inventado, ante la aplastante evidencia de ese video donde este falso testigo relata la presión que recibió de la policía para que aceptara declarar en contra de Santiesteban? ¿Por qué Kenia, si está en poder de la verdad, necesitó sobornar a este testigo, como puede comprobarse en ese video donde el propio testigo exhibe los regalos que recibió como soborno?
  • ¿Por qué a partir de que Santiesteban diera a conocer el video (autentificado como real y válido por un perito oficial), la Fiscalía se vio obligada a retirar esas burdas acusaciones que, entre todas, acumulaban la exorbitante suma de 54 años de cárcel por la extensa y delicada lista de falsas acusaciones? ¿Por qué, al verse descubiertos de forma tan clara, tuvieron que echar atrás su injusta maquinaria y desechar los 15 años que pedía la Fiscalía como sanción conjunta de todos los supuestos delitos?
    ¿Por qué a partir de ese momento, en vez de anular el caso por tamaña irregularidad (perjurio de la denunciante y demostrada su intención de dañar a Ángel a toda costa), decidieron regresar el expediente a la fase investigativa para reajustarlo y continuar con su malévolo plan? ¿Por qué y para qué lo estudiaron varios meses en la unidad policial, luego en la Fiscalía Provincial?
  • Importante y sospechoso: ¿Por qué el expediente fue solicitado desde la Fiscalía General de la República?
  • Otro importante y sospechoso: ¿Por qué en el expediente consta, en una nota firmada y acuñada por el Investigador policial, “Interés urgente del Ministro”? ¿Por qué un supuesto caso de “violencia doméstica” se manejaba a la más alta instancia del Ministerio del Interior?
  • Todavía más importante y más sospechoso: Si no hay tal trama política detrás de todo esto, ¿por qué desde la Fiscalía General el expediente fue enviado al Cuartel General de la Seguridad del Estado en Villa Marista, según informaron al abogado de Ángel santiesteban en la propia Fiscalía General? ¿Por qué, si la Fiscalía General de la República decía que el expediente se encontraba en Villa Marista, cuando el abogado de la defensa se personó en Villa Marista, negaron que dicho expediente se encontrara allí? ¿Qué había que ocultar?
  • ¿Por qué se continuó con esta patraña, si el Investigador, a pesar de su denuedo por involucrar a Santiesteban, no pudo lograrlo, aunque hiciera trampa al respecto?
  • ¿Por qué la Fiscalía, a partir del video antes citado del falso testigo, se vio obligada a retirar las denuncias, dejando sólo las menos peligrosas: “violación de domicilio y lesiones”? ¿Por qué se mantuvieron con estas acusaciones, si ya estaba probado con el propio video que Kenia Rodríguez mentía, por lo cual se le podía procesar por el delito de perjurio, cosa que tampoco se hizo?
  • Si se trataba de un supuesto delito común, ¿por qué celebraron el Juicio en la Sala Primera de la Seguridad del Estado, en su sede especial en Carmen y Juan Delgado? ¿Por qué miembros de la Seguridad del Estado hicieron un despliegue operativo en los alrededores? ¿Por qué, como muchos testigos pudieron comprobar, distribuyeron guaguas “con el pueblo aguerrido y entusiasta, que espontáneamente accede a defender su revolución”?
  • ¿Por qué el Tribunal sumergió a Santiesteban en la total indefensión al no tener en cuenta sus testigos? ¿Por qué, en cambio, mantuvo los endebles “testigos” de la Fiscalía, todos funcionarios del Estado y militares, confabulados evidentemente para intentar darle alguna credibilidad a la sanción que, infaliblemente, ya estaba dictada?
  • ¿Cómo es posible que un Tribunal acepte como prueba contundente a la perito grafológica que asegura que Ángel es culpable por “el tamaño y la inclinación de su letra”, cuando el abogado de la defensa demostró científica y legalmente que la grafología, según norma internacional, no puede ser considerada jamás una prueba contundente?
  • ¿Por qué se desestimó  al testigo de la defensa que,  gracias a la amistad que lo une a la denunciante, pudo afirmar que Kenia Rodríguez le había dicho en varias ocasiones sus intenciones de perjudicar al padre de su hijo, es decir, a Ángel? ¿Por qué también dejaron sin efecto las declaraciones de la maestra del menor (Directora de la escuela donde estudia el niño, es decir, persona confiable según las normas), quien aseguró que el niño le confesó que su mamá lo obligaba a mentir sobre su padre para dañar su imagen pública? ¿Por qué también, “curiosamente”, se desestimaron los testimonios de otros tres testigos, que demuestran que Ángel Santiesteban se encontraba en otro lugar justo en el momento en que Kenia, supuestamente, era abusada por Ángel?
  • ¿Por qué los profesionales, que asistieron como público al acto oral: abogados, ex fiscales, intelectuales, luego de escuchar las partes, coincidieron en que Ángel era inocente y por ende debían absolverlo, pues no se pudo presentar absolutamente nada que lo incriminara, salvo la declaración de la Teniente Coronel (périto calígrafa) que asegura es culpable por su letra inclinada?

Basta apelar a un poco de decencia, a una pequeña cuota de ética para, ante estas terribles irregularidades, concluir que todo esto, aunque parece un chiste, es una bochornosa y alucinante pesadilla.
Pero, por si no fuera aún suficiente, quiero que respondan algunas preguntas más:
  • Importante y probatorio de la infamia: ¿Por qué el oficial de la Seguridad del Estado conocido como Camilo, luego de propinarle una golpiza a Ángel Santiesteban, el 8 de noviembre de 2012, le dijo estas palabras: “¿no te bastan los 5 años que te vamos a echar”??. Delante de un testigo, el opositor Eugenio Leal, Ángel le contesta: “algún día vas a pagar tus abusos”, y el oficial Camilo, le responde: “cuando me toque pagar, ya tú lo habrás hecho”. ¿Por qué Ángel Santiesteban, gracias al agente Camilo, pudo dar a conocer internacionalmente la sentencia a la cual había sido condenado de antemano, un mes antes de que el “Tribunal” dictara sentencia?
  • ¿Por qué la sanción fue excesiva, como demostró la defensa en el Recurso de Casación, si el “Tribunal” reconoce a Santiesteban como un ciudadano destacado en su labor intelectual, nacional e internacionalmente, y no le constan antecedentes penales, detalles que según la legislación cubana son atenuantes que podrían reducir drásticamente cualquier sanción?
  • ¿Por qué existen múltiples casos en ese mismo Tribunal, procesados por el mismo supuesto delito, a veces con arma blanca y en personas con un amplio historial delictivo, y en ninguno de los casos las sanciones dictadas se aproximan a 5 años de privación de libertad?
  • ¿Por qué, otra vez “curiosamente”, el Tribunal se equivocó en el inciso 2, que agrega un año más de sanción a la condena? ¿Por qué razón no se anula esta sanción como establece la ley para ese tipo de “errores” procesales?
  • ¿Por qué el Tribunal Superior, que tuvo la decente oportunidad de enmendar tamaña injusticia, catalogó de “Sin lugar” (es decir, no aceptó valorar) el acucioso expediente presentado por el abogado como Recurso de Casación, ante la enorme lista de irregularidades cometidas en este caso.
Tengo otras muchas preguntas. Sólo pido a quien lea este artículo que no juzgue sin tener las pruebas. A los firmantes presentes y futuros de ese llamado de firmas “Tolerancia Cero a la violencia contra las mujeres”, que la UNEAC esgrime ahora, engañosamente, aprovechando el caso de Ángel Santiesteban, les recuerdo que ya en la historia de nuestra patria los intelectuales hemos sido partícipes de muchas injusticias simplemente por no buscar la verdad y conformarnos con lo que nos dicen desde los puestos oficiales de nuestro gobierno.
Yo, convencido por las pruebas de la inocencia de Ángel, sigo haciéndome estas preguntas. No pido que las respondan. Aunque tal vez debieran hacerlo:
¿Por qué Kenia Rodríguez, la supuesta víctima, si estaba convencida de la solidez de sus pruebas acusatorias, le dijo a ese hijo que ella concibió con el amor de Ángel “que nunca pensó en ganar el pleito”?
¿Por qué y quién, otra vez “casualmente”, decidió y autorizó esperar a que culminara la Feria Internacional del Libro de La Habana para encarcelar al escritor Ángel Santiesteban si la sentencia ya estaba dictada?
¿Por qué no claudica ahora Ángel Santiesteban, si es un hombre inteligente y humilde, a quien otras veces he visto reconocer públicamente sus equivocaciones en su vida personal y profesional?
¿Por qué se siente tan orgulloso de encontrarse en prisión?
¿Por qué ha decidido darle a la Seguridad del Estado una lección de principios y lealtad a sus ideas, recordándoles con su actuación y sus escritos que esta jugada en su contra es simplemente un escarmiento, un mensaje solapado del poder a los intelectuales cubanos sobre el calvario que pueden sufrir quienes decidan rebelarse contra lo establecido?
Hagan lo que hagan contra Ángel, estoy seguro, la historia lo recogerá alguna vez como uno de los intelectuales más limpios, transparentes y valientes luchadores de su tiempo dentro de Cuba en estos tiempos tan convulsos que vivimos los cubanos. Yo lo conozco con sus virtudes y sus defectos. Y me siento orgulloso de ser miembro de su generación de escritores; me enorgullezco de su hermandad, y siento orgullo de ser amigo de uno de esos cubanos que, desde la isla, luchan porque todos tengamos el derecho de pensar con cabeza propia, el derecho de que se respeten nuestras diferencias, el derecho de expresar nuestras críticas e inconformidades políticas, sin que el poder nos catalogue con las clásicas y gastadas etiquetas denigratorias que hasta hoy han utilizado quienes defienden el pensamiento totalitario que, por suerte, cada día que pasa tiene más grietas en Cuba.


Publicado en A título personal