¡Paredón, paredón!
Por
Luis Cino Álvarez
LA HABANA, Cuba, marzo,
www.cubanet.org
– Un poeta digno que ha sabido enfrentar décadas de ostracismo, Rafael
Alcides, ha escrito: “Lamentaciones y esperanzas por un nuevo escritor
encarcelado”. A partir de la carta de Alcides, empezaron a circular por
los correos electrónicos notas de apoyo y firmas de varios escritores a
favor de Santiesteban.
Entonces se produjo el contrataque oficial. Fue un ardid envuelto por
lo políticamente correcto: ocho escritoras y periodistas firmaron un
llamamiento contra la violencia de género, en el que el caso de
Santiesteban parece ser el epítome del abuso masculino contra las
mujeres, y el sistema judicial cubano queda impoluto, libre de
sospechas, excepto la de haberse quedado corto en la sentencia de cinco
años de cárcel.
Hasta parecen escucharse los gritos de las féminas de la UNEAC contra el escritor-machista- abusador: ¡Paredón, paredón!
El documento, firmado por Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Zaida
Capote, Luisa Campuzano, Danae Diéguez, Lirian Gordillo, Helen Hernández
y Laidi Fernández de Juan, se solidariza con la ex esposa de
Santiesteban -de la que curiosamente no se menciona su nombre, Kenia
Rodríguez- y llama “a las instituciones y organizaciones cubanas a que
se pronuncien sobre este caso en particular y también acerca de la
violencia contra la mujer en nuestra sociedad”.
Así, luego de tanto esfuerzo por aclarar que el proceso judicial que
envió a la cárcel al escritor por una riña ocurrida hace casi cuatro
años, no tuvo motivaciones políticas ni la intención de represaliarlo
por disidente, todo el que abrigue alguna duda al respecto, queda como
machista y misógino empedernido. Amén de quedar señalado como proclive a
ser manipulado por “la contrarrevolución”. ¡Y ya usted sabe lo que
significa eso en la UNEAC!
¿Sabrán las firmantes de las frecuentes palizas, atropellos e
insultos sexistas que reciben las Damas de Blanco y otras opositoras de
parte de los segurosos y los porristas de las brigadas de respuesta
rápida en los también frecuentes mítines de repudio?
Deben saber algo de estos mítines de repudio. Al menos una de las
firmantes, Laidi Fernández de Juan, hace unos años, en el periódico
Juventud Rebelde, calificó de “repudiables” estos
progroms.
¿Se habrán enterado de que hace solo unas semanas, en Santa Clara, la
opositora Iris Tamara Aguilera, dirigente del movimiento femenino
“Rosa Parks”, recibió fuertes golpes en la cabeza cuando fue proyectada
contra la acera por un esbirro y fue maltratada en el hospital donde la
condujeron por ser “contrarrevolucionaria”?
¿Conocerán del caso de Sonia Garro, una opositora que está presa hace
más de un año, sin juicio, y que al ser arrestada en su casa, en
Marianao, durante un aparatoso y violento operativo policial, fue herida
con un proyectil de goma en una pierna?
¿Habrán tenido todos estos hechos en cuenta cuando redactaron su
llamamiento y habilitaron una dirección electrónica para recoger firmas
contra el abuso de género?
¿Estarán dispuestas a combatir la violencia contra las mujeres absolutamente en todos los casos?
Si es así, independientemente de la situación de Santiesteban, seguro que recogerán muchas firmas más.
Publicado por
Cubanet

uba
actualidad, Arroyo Naranjo, La Habana, (PD) No dejan de desconcertarme
los escritores de la UNEAC, con sus poses de liberales a la hora de
creer en la apertura del régimen y sus murumacas y acrobacias para no
arriesgar sus premios, viajes y publicaciones.
Con el encarcelamiento de Ángel Santiesteban en circunstancias
bastante dudosas, no esperaba una protesta de los escritores de la
UNEAC, ni siquiera de los que posan de más osados. Eso hubiese sido
pedir demasiado de ellos. Pero suponía que al menos sus amigos, como
Eduardo Heras León, que hasta hace unos años proclamaba orgulloso que
Santiesteban era "uno de sus muchachos" del Taller Narrativo "Onelio
Jorge Cardoso Cardoso", y Laidi Fernández de Juan, que lo consideraba de
sus amigos más queridos, si no protestaran, al menos lo lamentaran.
Pero, ¡oh, sorpresas, milagros y birlibirloques de la cultura
oficial!, he aquí que sí hubo una carta del poeta Rafael Alcides –uno de
los pocos dignos- y notas de apoyo y firmas a favor de Santiesteban; y
entonces fue precisamente Laidi Fernández de Juan una de las ocho
intelectuales que firmaron un llamamiento contra la violencia de género,
en el que el caso de Santiesteban parece ser el epítome del abuso
masculino contra las féminas, y el sistema judicial cubano queda libre
de toda sospecha, excepto la de haberse quedado corto en la sentencia de
cinco años de cárcel.
En otros tiempos, se hubiesen escuchado los gritos de ¡paredón, paredón!
El documento, firmado por Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Zaida
Capote, Luisa Campuzano, Danae Diéguez, Lirian Gordillo, Helen Hernández
y Laidi Fernández de Juan, se solidariza con la ex –esposa de
Santiesteban y llama "a las instituciones y organizaciones cubanas a que
se pronuncien sobre este caso en particular y también acerca de la
violencia contra la mujer en nuestra sociedad".
Así, todo el que ose dudar del proceso sin motivaciones políticas ni
ánimo de vendetta que envió a la cárcel al escritor-abusador, queda como
machista y misógino empedernido.
¡Y yo que esperaba, iluso que soy, que al menos con papá Retamar, el
poeta--comisario-presidente con gorra bolchevique de la Casa de las
Américas, en la intimidad del hogar, Laidi Fernández se quejaría y
lamentaría que Santiesteban estuviese en la cárcel a ver si papito no se
ponía calibánico, se condolía y podía hacer valer sus influencias "allá
arriba"!
¿Sabrá Laidi Fernández de Juan –que dice ser "tan devota a la
revolución como ácida en sus críticas"- de los frecuentes golpes y
empellones que reciben las Damas de Blanco y otras opositoras de los
segurosos y los porristas de las brigadas de respuesta rápida en los
también frecuentes mítines de repudio que ella misma en alguna ocasión
ha calificado de "repudiables"?
¿Se habrán enterado ella y las demás firmantes del llamamiento de que
hace solo una semana, en Santa Clara, la opositora Iris Tamara Aguilera
recibió fuertes golpes en la cabeza cuando fue proyectada contra la
acera por un esbirro del MININT?
¿Habrán tenido estos hechos en cuenta cuando redactaron su
llamamiento y habilitaron una dirección electrónica para recoger firmas
contra el abuso de género?
Hace varios años, en una entrevista con el propio Ángel Santiesteban
(revista El Cuentero, no.6, 2008), Laidi Fernández de Juan dijo no
compartir el criterio de que entre los escritores no puede existir la
amistad. "Lo que sucede es que a veces creemos que alguien (sea escritor
o no) pertenece a ese círculo de amigos y luego descubrimos que es
miserable, repugnante e hijo de puta. Pero eso no tiene nada que ver con
la literatura", aclaró.
¿Será eso lo que le ocurrió con Ángel Santiesteban? ¿No habrá pesado más el temor de que la relacionaran con un disidente?
El caso de Santiesteban, bien confuso y contradictorio, se las trae.
Muchos consideran que la Seguridad del Estado utilizó como pretexto el
incidente con su ex esposa –que se llama Kenia Rodríguez por si no lo
saben las autoras del manifiesto que se solidarizan con ella sin
nombrarla- ocurrido hace cuatro años, para represaliar a Santiesteban
por su vinculación a Estado de Sats.
Si eso es así, uno se pregunta, ¿y por qué precisamente a él? ¿Acaso
es el más crítico de todos los blogueros? ¿Pretenden dar un escarmiento
en la UNEAC? ¿Valdría la pena para el régimen, precisamente ahora que
pretende simular cierta apertura, pagar el costo político de enviar a la
cárcel a un escritor que ganó hace unos años el premio Casa de las
Américas con el libro "Dichosos los que lloran"?
He escuchado a algunos intelectuales que sospechan si a Ángel
Santiesteban la Seguridad del Estado no le estará creando una leyenda de
súper disidente con este encarcelamiento. "Aquí ya no se sabe quién es
quién", murmuran. Y así, además de hacerse los listos, justifican su
miedo de meterse en este lío y quedar como machistas. Y puede que hasta
tengan razón. Nunca se sabe...
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Primavera Digital