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14 de febrero de 2013

De cómo Amir Valle llegó a ser un escritor leído

“Alguien de la Casa de las Américas robó una copia y evidentemente la empezó a regar en internet. Yo jamás puse una copia de esas en ningún lugar, recuerda Valle, en el programa 1800 Online, de Radio Martí.


Amir Valle en una foto de Anna Weisse, publicada en la página web del escritor.
Amir Valle en una foto de Anna Weisse, 
publicada en la página web del escritor.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Después de serle arrebatado el Premio Casa de las Américas por la 
irreverencia de su obra Habana – Babilonia, la cara oculta de las jineteras, 
Amir Valle recibió un galardón que compensó cualquier censura: más de 5
mil mensajes de lectores clandestinos celebrando su libro de testimonios.
 
“Alguien de la Casa de las Américas robó una copia y evidentemente la empezó a regar en internet. Yo jamás puse una copia de esas en ningún lugar. A partir de ahí comenzaron a escribir gente que jamás en la vida me habían conocido  y comenzaron a leerme hacia atrás, porque era como una especie de mito,” recuerda Valle, en el programa 1800 Online, de Radio Martí.

“Me dio mucho placer –revela el escritor-porque toda la censura que recibí con el libro eso lo compensaba, el hecho de que la misma gente te agradecía y te mandaba señales de que estaban contigo y de que era un libro necesario.” Desde ese momento, la historia que le habían querido silenciar, lo convirtió en un “escritor leído”.

Como predestinado a una vida nómada, Amir nace en Guantánamo y vive hasta los once años en el central Antonio Maceo, en Holguín. Luego se muda junto a su familia hacia Santiago de Cuba, donde estudia los dos primeros años de la Licenciatura en Periodismo, pero termina en La Habana. Cienfuegos después, es lugar obligado para pasar el servicio social.

Durante muchos años sus narraciones, de corte intimista, fueron aceptadas y celebradas, de tal modo que ganó los premios literarios más importes de Cuba, pero nada más dar un paso hacia una literatura más crítica, comenzaron los “encontronazos”, incluso con escritores amigos en el poder, encargados de velar por lo políticamente correcto.

Se dio cuenta de que “la libertad tenía límites, sobre todo cuando comencé a usar la libertad de la palabra” y su rebeldía terminó en destierro. En el 2004 visita España con fines profesionales, y ya nunca más le permiten entrar a Cuba.

Otra vez las circunstancias lo obligan a cambiar de hogar: en el 2006, una fundación alemana, protectora de escritores perseguidos, le gestiona beca de escritor y residencia. Su esposa e hijo se le unen en destierro, no sin que el gobierno les retenga el permiso de salida por dos años.

 “Vivir en el exilio, me ha permitido ejercer con mayor soltura esa libertad,  decir lo que pienso, no aliarme a ninguno de los extremos y seguir siendo un ciudadano de cualquier lugar del mundo,” advierte el autor de una veintena de títulos, en los campos de la narración, el periodismo, el ensayo y la crítica literaria.

Actualmente, al tiempo que dirige la Revista Hispanomericana de Cultura Otro Lunes, da los toques finales a una novela sobre su destierro, titulada No hay hormigas en la nieve. “Después de un gran trauma que tuve al salir de Cuba, cuando me desterraron, durante mucho tiempo no puede escribir una línea de eso; yo intentaba y no había manera, había un bloqueo interior muy fuerte, pero hace un par de años me senté y me salió un capítulo completo. ”

Sobre el argumento de la novela, adelanta que cuenta las historias de cinco cubanos que emigran a Alemania en distintas épocas. Además de la propia, narra la vida en ese país del violinista negro, Brindis de Salas, en la segunda mitad del siglo XIX y la de un joven que intenta cruzar a la Alemania Federal  y es apresado por la STASI, quien hoy trabaja como guía turístico en la entonces prisión de este órgano de la inteligencia alemana.

Por lo vivido en carne propia, e incluso como agradecimiento a esos literatos leídos a escondidas, que le abrieron los ojos a un pensamiento diferente, Valle es un defensor de los escritores perseguidos en Cuba.

Su causa más reciente es la libertad del narrador Ángel Santiesteban,  a quien definió como “el gran escritor de mi generación en la isla” y además “un gran amigo, un hermano” con quien compartió aventuras desde que tenían 16 años. En su blog, fiel a la verdad y libre para decir, hace una fuerte crítica a quienes saben de la inocencia de Santiesteban y guardan silencio.


Publicado en Martí Noticias


Club de Escritores de Cuba y un error involuntario

El Club de Escritores de Cuba publica nota aclaratoria disculpándose por el error de haber incluido "... el nombre de Raúl Antonio Capote, un demócrata improbable, y confeso agente de la policía política que lo es también del pensamiento cívico. Ello disparó las alarmas cubanas, incluyendo las nuestras, y nos llevó con urgencia a revisar el error y las causas, a todas luces involuntarias, de una pifia que esperamos que el tiempo, y el buen corazón (…) sepan disipar”.






13 de febrero de 2013

Contra la Inteligencia III

Contra la Inteligencia I 

Contra la Inteligencia II

Después que el oficial sacara de la celda a los reclusos y quedáramos solos me dijo que era miembro de la Seguridad del Estado y su nombre era Aníbal, que su intención no era golpearme, que deseaban dialogar porque estaban preocupados por mi golpiza y mi huelga de hambre y sed. Me pidió que accediera a acompañarlos al cuarto de interrogatorio que allí había mejores condiciones. Le dije que para él serían mejores porque yo vivía en aquellas inmundas cuatro paredes desde hacía más de dos días. Continué negándole la posibilidad de dialogar, a esas alturas lo único que deseaba era un enfrentamiento físico y le pedí que se fuera de la celda. Me recordó que yo era un intelectual. Le aseguré que por eso mismo no tenía que conversar nada con él. Estuvo insistiendo por un rato y el oficial hablaba paciente y casi rogaba porque lo atendiera, a menos lo escuchara. Accedí a que hiciera su monólogo. Se mantuvo en la preocupación de mi estado de salud, que deseaban llevarme al médico. Seguí negando, lo dije que ya me habían reconocido y las costillas parecían fracturadas, para eso había que hacerme una placa de rayos x y el equipo lo tenían roto; según la doctora esa dolencia no llevaba otra medicación que soportar los dolores a base de calmantes.
El oficial quiso convencerme de hacer otro reconocimiento médico. Definitivamente le dije que no. Me insistió en traer un médico a la unidad. Le aseguré que no aceptaría que me reconocieran. Luego quiso que ingiriera alimento. Le dije que tenía la decisión de salir muerto de aquella celda, y que mi huelga de hambre y de sed no era para exigir mi libertad, la cual no me preocupaba pues el lujo de pasarme el día acostado era algo que en mi vida había hecho pocas veces y cuando me enfermaba La huelga de hambre se debía a que era la única posibilidad que me permitían para protestar por sus abusos y sus faltas de libertades. El oficial siempre me escuchaba atento y en silencio, como queriendo desentrañar mis intenciones o dándome la posibilidad a desahogarme.
Después de un rato le dije que no deseaba hacerle perder más el tiempo y que se retirara. Se lo dije con seriedad pero en el fondo sentía la burla de hacerlo entender que aquel espacio era mi casa, y en realidad en ese momento así lo sentía, era mi espacio y nadie tenía el derecho a estar allí en contra de mi voluntad. Accedió no sin antes pedirme la oportunidad de volver a conversar en otro momento. Por tal que se fuera acepté.

Visita del médico

En la mañana me hizo una treta y cuando me sacaron y llegué al cuarto de interrogatorio estaba esperándome con un médico, ni siquiera entré, di media vuelta y regresé molesto a mi celda, llamé al carcelero para que la abriera, detrás de mí venía el mismo oficial de la seguridad llamado Anibal diciéndome que estaban preocupados por mí salud. Le advertí al carcelero que no volviera a abrir la celda para mí porque no iba a salir más.

En aquella profunda oscuridad que me rodeaba, a pesar de todo, sentía una luz que surgía desde la angustia y el dolor más que sico y de mi esencia, un placer por sentir que hacía las cosas como mi alma me dictaba. Le pedía a Dios que alguien hubiera grabado las escenas de la golpiza, que existiera un testimonio para demostrarle al mundo de lo que era capaz de hacer un gobierno totalitario contra los que osan desafiarlos, si así podemos llamar al hecho de presentarnos en el lugar para apoyar a los padres de Antonio Rodiles y también, por qué no, como forma de protesta por la arbitraria detención. 

 Pasaron varias horas y el oficial se asomó a la celda; dijo que el médico se había ido, que deseaba conversar conmigo como la primera vez, que ahora no habría sorpresas, que necesitaba detalles sobre lo que ocurrido cuando me apresaron. Como deseaba exteriorizar mis molestias accedí. Le hice un recuento de lo sucedido, el abuso y atropello que cometieron, pero sobre todo lo que más necesitaba era entenderlos, algo que me parecía imposible, pero si soy escritor es porque la única ambición que siempre me ha perseguido es entender a las personas, llegar a la entraña de los acontecimientos y comprender, aunque no comparta su naturaleza misma, qué los lleva a proceder. Más que hablar yo quería escucharlo a él, y por sus preguntas supe cuáles eran sus preocupaciones.

Diálogo con el representante de la Seguridad del Estado

Le dije que lo más sorpresivo para mí era la ineptitud de quienes representaban la seguridad del país. Aquellos no eran hombres elegidos por su capacidad de pensar, ni siquiera por su ideología o decisión de luchar por una causa, eran matones, mercenarios casi anormales que prestaban su falta de visión, su incapacidad mental y facilidad de manipulación a los que tenían el poder, pero que esos eran los mismos que usaba Batista. Que en los tiempos de dictadura surgen esos espécimen que no creen ni en su familia, que solo quieren satisfacer su abuso desmedido y su patología es la de ocasionar el terror como enfermos que son. El oficial nunca me contradecía. Hablamos de mi comienzo como disidente a partir que abriera el blog. Mi gran intención era decir lo que ocurría en el sector de la cultura pero siempre con la esperanza de buscar soluciones, dialogar, intercambiar criterios. Pero para el Gobierno no existe otro camino de si no me apoyas eres mi enemigo, y realmente prefería ser su enemigo que callar. Escojo sufrir que obtener algún beneficio del sistema. Morir que vivir de sus dádivas.
Había comenzado con aquellos post que tendían a ser más literarios que periodísticos, pero sobre todo desde el punto de vista cultural, del escritor que me conminaba a escribirlos. Y el Estado comenzó -a base de repudio, asalto físico, abuso, amenazas, marginación cultural, y embustes legales para desacreditarme ante la opinión pública y asegurar mi confinamiento sin apoyo solidario internacionall- a empujarme hasta convertirme en un opositor acérrimo y un activista por los Derechos Humanos. Le dije que en los años noventa en una entrevista que me hicieran en la televisión mexicana, había dicho que deseaba multipartidismo para Cuba y, quizá, luego de las diferentes propuestas de los partidos, hasta cabía la posibilidad que votara por el partido de Fidel, pero luego de escoger la propuesta de gestión gubernamental más acertada para el pueblo de mi país, pero jamás impuesta por un dictador.
Por aquel entonces alguien me dijo que aquella entrevista estuvo circulando entre algunos funcionarios en un casete VHS.
El oficial al final me hizo saber que se valoraba la posibilidad de mantener o suprimir los cargos en mi contra. Le corregí, y le dije que en todo caso estarían valorando cómo justificar la golpiza porque no había cometido ningún delito.
Regresé a la celda. Era domingo y el silencio debía recorrer la calle, pero las celdas son como una constante obra de teatro. Los conflictos son disímiles con tempo americano. Se desarrollan con rapidez, con acción, lenguaje de adulto y violencia, pero nunca falta el toque de humor. Surgen personajes interesantes, a veces analfabetos pero con una riqueza natural de simpatía que llegas a quererlos.
Sobre todo habría que destacar la solidaridad de los marginales. Ante nuestra realidad ellos sienten que nos apoyan, pero que no tienen la vergüenza y el respeto para desarrollarlo. Son inverosímiles ante esa realidad. Su procedencia delictiva los marca como reses al patíbulo. No tienen opción que morir en silencio porque el solo hecho de exigir sus derechos humanos más elementales podría causar burla y descrédito ante el resto de los detenidos. Pero en nosotros ellos sienten que de alguna manera defendemos sus derechos, sus razones, que de alguna manera, o de todas, estamos exigiendo por ellos los que nos toca a todo. Y les gusta que les hagamos entender, explicarles la Demanda Ciudadana Por Otra Cuba, el Pacto de los Derechos Políticos y Civiles de las Naciones Unidas que Cuba firmó el 28 de febrero de 2008 en Nueva York, donde en principio acataba esas garantías y ahora exigimos su ratificación y puesta en vigor de inmediato de esos derechos. Siempre escuchan atentos, quizá no lo entiendan todo, pero parte de ello, o su esencia, les conmina a apoyarlas y de inmediato preguntan cómo hacer para apoyarla.

Regresa el oficial de la Seguridad del Estado

El oficial acompaña al carcelero hasta la puerta de mi celda y espera que salga, me dice que lo acompañe hasta el cuarto de interrogatorio. Accedo. Allí, de forma teatral, da un regodeo por las circunstancias ocurridas, y que el Alto Mando después de valorarlos ha llegado a la determinación, y continuaba hablando sin dar la información final. Comprendí que mantendrían los cargos, algo que no me sorprendía y a lo que estaba preparado, y antes de terminar le reafirmé que las acusaciones permanecían en mi contra. Entonces comprendí que era un regodeo en espera que dijera lo que pensaba, quizá buscando en mí un punto débil y que pidiera clemencia, pero con ellos siempre estoy preparado para lo peor. No, me corrigió, realmente se ha decidido liberarte sin cargos. Dentro de unas horas te vas de libertad.
Era la hora de almuerzo y los matones de la seguridad que me acompañaban, que habían sacrificado a dormir en aquella celda para que me hicieran compañía, estaban desesperados para que me fuera para almorzar su comida de oficiales, ya se habían negado a desayunar, y realmente su paciencia se agotaba. En la mañana habían sacado a uno de ellos, supongo que fuera el jefe del grupo y que les trajera información de lo que sucedería, y de paso, saliera responder mi actitud y conversaciones políticas.
Un rato después me sacaron, me devolvieron la ropa. Me sacaron del área de los calabozos hasta la parte alta de la unidad policial, alguien llamó por teléfono y hubo una contraorden y me restituyeron a los calabozos. Pasó como media hora. Después me sacaron otra vez, me preguntaron si yo tenía otro celular. Dije que no. Me subieron para liberarme, no sin antes intentar imponerme un auto de patrulla hasta mi casa. Dije que no había pedido servicio de taxi, que tenía dinero para pagarlo en caso de desearlo. El oficial me propuso llevarme en su auto con chapa particular. Le dije que no. No tuvieron más opción que dejarme ir. Tres autos me seguían, querían saber hacia dónde me dirigía.
Al otro día fui para casa de Yoani. Mi resolución al enterarme que Rodiles continuaba detenido, fue de volver frente a la estación policial. Pero ella me dijo que los padres querían agotar primero las vías “legales”, que debíamos respetar sus decisiones. Era cierto, luchábamos por los respetos individuales. Seguí para casa de Rodiles, conversé con los padres y acordamos que una vez terminada las gestiones de la abogada, volveríamos todos a la unidad policial. Eso fue una determinación general.
Entonces nos concentramos en apoyar a la familia, a la abogada y continuar con el Proyecto Estado de Sats y con la Demanda Ciudadana Por Otra Cuba aunque Antonio Rodiles no se encontrara para dirigirlos, pero esa era la manera de pagar el sufrimiento que vivía en aquellas mazmorras.
A pesar del fuerte cordón policial que rodeaba la unidad día y noche, pudimos llegar hasta la esquina Manolo Rodiles, Ailer González y yo, con los pulóveres puestos que exigían la libertad de Antonio.
Diecinueve días después le dieron la libertad, cuando el morado del ojo se había disipado. Todos habíamos aprendido la gran lección una vez más, luchábamos por un Estado de Derechos. Y las fuerzas se multiplicaban. 

Ángel Santiesteban-Prats
Escritor cubano.

12 de febrero de 2013

La caza de la dictadura.

Hoy he recibido la copia de un email que llevó una denuncia a Amnistía Internacional en el que se  demuestra que el gobierno cubano desde hace años venía tras de mí. En su televisión oficial había exhibido mi blog como “espacio al servicio del enemigo”, entiéndase enemigo los Estados Unidos de América. En aquella oportunidad alguien me lo hizo saber al verlo en el programa oficialista Las Razones de Cuba.
Desde entonces me agregaron a su lista negra sabiendo que encontrarían, inventada o no, la manera de hacerme pagar la afrenta de criticarlos desde el corazón de Cuba. Para ello quisieron acallarme de múltiples maneras: me han fracturado el brazo, amenazas verbales, golpizas, apresamientos, marginación del mundo cultural del país, impedir mi participación en espacios internacionales, e infundadas acusaciones legales, y hasta el momento ninguna ha logrado su denodado esfuerzo a pesar de encontrarme sancionado, sin prueba alguna que me implique en el asunto, a cinco años de cárcel. A pesar de que han invertido horas de vigilancia y malévolas injusticias como la propia violación de sus leyes por los tribunales, aun persiste mi posición ante el gobierno y mi crítica desde mi blog loshijosquenadiequiso.blogpost.com

Hace varios días un gran amigo de la niñez, pero que solo piensa en su estatus migratorio y su economía, a mis espaldas, medió a través de su amiga, que en su momento fue fiscal del Tribunal Provincial de La Habana, y a la que aún le perduran los contactos en dicha instancia, para que intercediera por mí.

Con mucho misterio fui citado a casa del amigo que solo entiende su modelo de supervivencia. Allí me esperaba la amiga, y con todo el poder que en ese momento representaba, me hizo saber que ella podía “resolver mi problema legal”. Para ello solo tenía que hacer una llamada, de hecho estaban esperando la respuesta. Mientras hablaba la observé con repugnancia. Al final del ofrecimiento llegó la propuesta “solo tienes que dejar la política. Si lo prometes quedas libre de pecado”.

Mi amigo me miraba desesperado, el sufre mi determinación y estoy seguro que no tiene capacidad de entender, según él, “mi sacrificio para nada”.

“A ese precio quiero mis cinco años intacto”, le dije, “día a día, no me quite ni uno”. Mi amigo dio un salto sobre su asiento mientras pegaba un puñetazo sobre la mesa: te lo dije, eso es lo que respondería.

Ahora estoy a las puertas de ingresar a un régimen carcelario que pondrá todo su odio contra mí. Que me unirán a presos comunes que responden como soldados suicidas a los pedidos de los militares por obtener algún beneficio que los libere de tanto sufrimiento. Que aplicarán su astucia malévola para doblegarme, humillarme, hacerme claudicar.

Realmente no logro divisar el momento que me sometan. Estoy orgulloso de cada minuto de mi sufrimiento actual, y el que está por venir. Con toda la seguridad de mi alma les digo que preso en el hoyo más oscuro de sus mazmorras, seré más libre que ellos mismos, más independiente que muchos que caminan por las calles de Cuba como autómatas o vegetan sin decidir sobre su entorno y opinión propia.

Solo, como Martin Luther King, he tenido un sueño donde los cubanos, igual que lo soñó el más grande de los nacidos en este archipiélago, José Martí, vivíamos en democracia. 
 
Ángel Santiesteban-Prats
Escritor cubano.



---------- Mensaje enviado ----------
De: elisa tabakman
Fecha: 11 de febrero de 2013 00:18
Asunto: Cuba: escritor a punto de ser encarcelado
Para: press@amnesty.org

Aquien corresponda,
Ruego a ud. lea con atención la denuncia que aquí le traigo.

Ángel Santiesteban-Prats es un reconocídísmo escritor cubano que ha sido galardonando con importantísmos premios literarios -nacionales e internacionales-. Pero el régimen castrista se ha ensañado con él por no ser afin al mismo y haber osado expresar sus ideas en un blog llamado Los hijos que nadie quiso http://loshijosquenadiequiso.blogspot.com.ar/ .



 Ángel Santiesteban nació en  La Habana  en 1966. Graduado de Dirección de Cine, reside en La Habana, Cuba. En 1989 ganó mención en el concurso Juan Rulfo, que convoca Radio Francia Internacional, y el relato fue publicado en Le Monde Diplomatique, Letras Cubanas y la revista El cuento de México. En 1995, envía al premio nacional del gremio de escritores (UNEAC), ganándolo en esa oportunidad; pero por su visión humana (o inhumana) hacia la realidad de la guerra en Angola, donde participaron los cubanos por espacio de 15 años, fue retenida su publicación. El libro: Sueño de un día de verano, fue publicado en 1998. En 1999 ganó el premio César Galeano, que convoca el Centro Literario Onelio Jorge Cardoso. Y en el 2001, el Premio Alejo Carpentier que organiza el Instituto Cubano del Libro con el conjunto de relatos: Los hijos que nadie quiso. En el 2006, gana el premio Casa de las Américas en el género de cuento con el libro: Dichosos los que lloran. Ha publicado en México, España, Puerto Rico, Suiza, China, Inglaterra, República Dominicana, Francia, EE UU, Colombia, Portugal, Martinica, Italia, Canadá, entre otros países.

En Cuba se paga muy cara la osadía de ejercer el derecho a ser libres. Es un delito salirse de la raya marcada a fuego por el gobierno y rematada con barrotes y alambres de púas.

Y Ángel lo hizo; un día decidió que nada ni nadie podrían cortarle las alas. Y abrió un blog que irritó irremediablemente al gobierno solo por su autenticidad, por poner las palabras justas para contar la realidad de su país sumido en la miseria, y lo que es peor, en la más cruel opresión y represión.

Y la única manera que encontró el régimen para neutralizarlo fue esforzándose en desacreditarlo como persona puesto que como escritor jamás lo consiguieron.
Ua mujer despechada sirvió de presa fácil para lograr el objetivo. Un uso vil y machista de una fémina que no supo darse cuenta a tiempo de que era usada como un objeto de poco valor; que produjo un daño enorme a su propio hijo a quien privó de su papá por dos años, dos años que jamás recuperará.

Muchos, demasiados, fueron los que optaron por el camino del silencio cómplice y dejaron de lado a Ángel. Otros muchos cuestionaron la veracidad del argumento esgrimido por él: que todo se trataba de una manipulación del régimen en venganza por osar expresarse con libertad.

Y hoy se encuentra con una condena firme por cinco años sin saber cuándo irán por él.

La justicia sigue insistiendo en su culpabilidad; las acusaciones -todas sin pruebas- iban desde  asesinato en grado de tentativa hasta el robo de dinero.
Tras un proceso lleno de irregularidades y sin garantías procesales, fue condenado a 5 años de prisión por "violación de domicilio” y “lesiones".

La única verdad es que todo -desde las falsas acusaciones de la ex esposa hasta el juicio amañado- son solo tapaderas para esconder el hecho que sí está probado de que el régimen se la tiene jurada.
El programa de televisión  Razones de Cuba, de la televisión castrista, es quien nos regala la prueba:

La grabación -subida a Youtube- de un programa especial titulado Ciberguerra, pone a Angel Santiesteban como enemigo declarado de la revolución (y del régimen). Tras tamañana declaración de odio e intolerancia del régimen a través  de los brazos ejecutores del lavado de cerebro televisivo, es increíble que aun pueda existir alguien que crea la versión oficial.

Aquí les enseño las capturas de pantalla del momento en que declaran "culpable" a Ángel. Luego puede ud. ver el programa completo en los dos links que le ofrezco aquí mismo:


http://elisatabakmanmetalypiedra.files.wordpress.com/2013/02/los-hijos.png


http://elisatabakmanmetalypiedra.files.wordpress.com/2013/02/los-hijos-2.png




 

Le ruego inicien cuanto antes una acción para declararlo prisionero de conciencia, aunque como bien lo han definido, es todavía hoy  -y no sabemos hasta cuándo- un preso libre.

El único "delito" que cometió Ángel fue pensar y expresarse.
En internet puede seguir todo su bochornoso caso.

http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/escritor-cubano-condenado-a-cinco-anos-de-prision-282080
http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/el-estado-se-esfuerza-por-ahogar-las-voces-267076

Francia no es ajena a esta gran injusticia y en sus medios hay numerosas manifestaciones de repudio y de preocupación por Ángel.

http://www.franceculture.fr/emission-revue-de-presse-culturelle-d-antoine-guillot-flux-et-reflux-de-la-censure-2013-01-18


Desde Argentina, segura de que tomarán cartas en el asunto como siempre lo hacen demostrando un auténtico compromiso con los DDHH, le saluda atentamente

El teléfono de Ángel Santiesteban es +5352427900


Elisa Tabakman
UB-UBA



Solicitud de apelación de la sentencia.



ANTES DE INVOCAR LAS CAUSALES DE CASACION PREVISTAS EN LEY, ES PRECISO DEJAR SENTADO QUE EL RECURRENTE, SANTIESTEBAN PRATS, NO SE SIENTE RESPONSABLE DE LOS HECHOS DECLARADOS PROBADOS EN LA SENTENCIA QUE SE PRETENDE IMPUGNAR.

…por no expresarse en la sentencia clara y terminantemente cuáles son los hechos que se consideran probados o resulte manifiesta contradicción entre ellos.

La sentencia que se impugna adolece del vicio de oscuridad por la omisión de elementos esenciales con trascendencia jurídica.

En virtud de lo expuesto, solicito que disponga la nulidad de la sentencia para que el Tribunal de instancia dicte nueva sentencia en la que se subsanen los vicios señalados.

…la sentencia incurrió en el vicio procesal denominado Incongruencia por Exceso, al adicionar al relato histórico elementos que no fueron descritos por el fiscal, que luego trascendieron al marco de la calificación e influyeron en el fallo.

En el primer Resultando de la sentencia se agregan al relato del Ministerio Público dos efectos negativos adicionales no descritos en la imputación.

… variación sustancial del hecho imputado que ni siquiera pudo haberse incluido a través del empleo de la fórmula del artículo 350 de la Ley de Procedimiento Penal debido a que vulnera el derecho Constitucional de Derecho a la Defensa, ya que su adición sorpresiva causó Estado de Indefensión al recurrente Santiesteban Prats. No se defendió de este particular.

En mérito a cuanto queda expuesto, solicito al Tribunal de casación que disponga la nulidad de la sentencia y, en consecuencia, se retrotraiga el proceso a fin de subsanar las formalidades quebrantadas.

…la sanción impuesta no se corresponde, según la Ley, a la calificación adoptada en relación uno de los ilícitos penales y, en relación al otro, habiéndose impuesto la sanción dentro de los límites que la Ley señala, no se hizo un adecuado uso del arbitrio judicial.

En primer orden, se dispuso una sanción ilegal en torno al delito Violación de Domicilio, pues en el Primer Considerando de la Sentencia la sala enmarcó esta figura delictiva solo en el apartado 1) del artículo 287 que cuenta con un marco penal abstracto de tres meses a un año de privación de libertad o multa de cien a trescientas cuotas; sin embargo en la parte dispositiva o Fallo de la resolución se dispuso sancionar al recurrente a dos años de privación de libertad. Un año por encima del límite máximo.

De acuerdo a la irregularidad denunciada debe declararse la nulidad de la aludida pena ilegal, a fin de que se ajuste al precepto legal calificado.

En segundo lugar, es notorio que la sala de instancia no ha hecho un adecuado uso del arbitrio judicial al imponerle al recurrente por el delito de Lesiones cinco años de privación de libertad. Sanción máxima en cuanto a cualidad y cuantía.

En torno a lo expuesto, salta a la vista la severidad o desproporción en relación con el hecho mismo.

En otro orden, también resulta obvio que las circunstancias personales del recurrente no ameritan la pena impuesta, pues la propia sala en el Primer Resultando reconoce que, “posee buenos referencias personales y de conducta, no le constan antecedentes penales e incluso se expone que en su profesión ha obtenido logros significativos”.

OTROSI PRIMERO: Aún cuando no es permitido a las partes, a través del Recurso de Casación, denunciar determinadas violaciones en la Ley; sugerimos al Tribunal de Casación que de conformidad con lo dispuesto en el artículo 79 de la Ley de Procedimiento Penal declare de oficio el quebrantamiento de forma de la sentencia por vulnerarse garantías esenciales del proceso como los principios de legalidad en relación al cumplimiento de términos procesales, in dubio pro reo, presunción de inocencia y motivación de la sentencia sobre la base de las pruebas practicadas en el acto del juicio oral.

Lo más notorio en cuanto al cumplimiento de principios generales de derecho, es la infracción de la legalidad en cuanto a la infracción injustificada de los términos procesales y la dilación injustificada del proceso seguido en contra de Santiesteban Prats. Desde la denuncia, 28 de julio de 2009 a la fecha, han trascurrido tres años y casi cuatro meses.

Durante este periodo el Expediente de Fase Preparatoria, ha transitado de la Instrucción a la Fiscalía municipal, provincial y General y, en dos ocasiones, al Tribunal Provincial. En la Primera, fue devuelto a la fiscalía luego de haberse dispuesto incluso señalamiento a juicio oral, desconocemos el precepto legal que amparó tal decisión. Finalmente, luego de tanto tiempo en libertad se ha dispuesto la reclusión del recurrente ¿Cuál ha sido el fin o propósito de esta pena? ¿Qué objetivo cumple? Lamentablemente, este quebrantamiento debido al carácter irreversible del tiempo, es irreparable. Con respecto a ello solo existe un perjudicado, el hoy recurrente.

Se estima, además, que para arribar al fallo sancionador se han quebrantado otras garantía esenciales tales como la presunción de inocencia, in dubio pro reo e, incluso, en algunos aspectos la motivación de la sentencia sobre la base de las pruebas practicadas en el acto del juicio oral.

A pesar del cúmulo de pruebas practicadas, durante el proceso solo se vertió un elemento de cargo con carácter de prueba directa: el testimonio contradictorio de la denunciante; sin embargo su declaración en el acto del juicio oral no se corresponde.

En el juicio la denunciante manifestó que realizo la denuncia y luego fue llevada por la policía a un centro asistencial para realizar el aludido Certificado Médico. Otro elemento falso, pues el Certificado Médico de foja 24 tiene fecha 28 de julio y la denuncia se efectuó el 29 del propio mes. Concurrió a la policía al día siguiente ya con el Certificado ¿Por qué?


El 28 de julio de 2009, día de los hechos, vertió sus declaraciones solo sobre la entrada al domicilio no consentida, golpes y amenazas. (F/3 y 4)


En varias declaraciones hizo alusión a amarres en manos y pies con esparadrapo y entregó el rollo utilizado, pero sin embargo en el Peritaje realizado no se encontró huellas del acusado.


De lo expuesto se evidencia que el hecho declarado probado, no se corresponde con ninguna de las declaraciones hechas por Kenia Diley, sumariales ni siquiera con la primera que es a la más se acerca (F/ 3y 4)


Sobre lo sucedido el 28 de julio de 2009, la denunciante fue incorporando paulatinamente un conjunto de acusaciones que no solo aludían a los delitos hoy imputados, sino además a otros como Amenazas, Robo con Fuerza en las cosas, violación y asesinato en grado de tentativa. ¿De qué forma se le ha atribuido credibilidad para unos delitos y descredito en relación a otros? ¿Cómo puede afirmarse que su testimonio es confiable y atribuirle total credibilidad sin riesgos de posible injusticia?


Salta a la vista que se practicaron pruebas idénticas que fueron acogidas unas por ser de cargo y desestimado otras de descargo en igualdad de condiciones.


Otro ejemplo está dado en que todos los testigos fueron apercibidos legalmente antes de declarar y sin embargo no corrieron con igual suerte los de la imputación y los de la defensa ¿Por qué?

De acuerdo a todo lo expuesto hasta aquí estimamos que la sala de instancia ha desestimado todo cuanto represento elementos de descargo y acogió en contra del acusado cuanto particular le perjudicó para arribar a un fallo extremo que lo deja en estado de indefensión.


Lamentablemente nuestra Ley no faculta a las partes a denunciar la infracción de las garantías esenciales y solo mediante el instituto de la Casación de Oficio, puede el Tribunal ad quiem, remediar tales vicios, de ahí la instancia que se le dirige.


La Habana, 11 de febrero 2013.

Club de Escritores Cubanos expresa apoyo a Ángel Santiesteba Prats

Escritores cubanos apoyan a Ángel Santiesteban

La redacción de CUBAENCUENTRO ha recibido una carta del Club de Escritores de Cuba en que sus miembros expresan su solidaridad con Ángel Santiesteban Prats
 Carta del Club de Escritores de Cuba
















Desde la manigua redentora la demanda ciudadana Por otra Cuba




Queridos compatriotas, la lucha de los cubanos por la independencia continúa siendo la misma que dejaron los patriotas insignes de nuestras guerras libertadoras. Hoy nuestro país sigue bajo el mando de usurpadores que han profundizado la pobreza y la falta de albedrío. Su extenso tiempo en el poder termina. No permitamos que nos sorprenda con los brazos cruzados, desde cualquier punto del planeta somos útiles, una voz es un arma de guerra para los nuevos tiempos. Tenemos el absoluto derecho de escoger un Presidente entre diversas candidaturas. ¿Por qué nuestras familias deben continuar separadas? ¿Qué razón existe para que los emigrados mantengan nuestras bocas con remesas y les paguemos con el silencio? ¿Cómo nos puede justificar el enviar ayuda económica a la familia y hacer mutismo frente a su realidad? ¿Cómo justificaremos después los brazos cruzados? ¿La cabeza gacha? ¿La hipocresía? ¿La amoralidad? ¿Bastará con decir que no sabía de las injusticias que cometía el Gobierno? ¿Por qué tenemos que esperar a que ellos decidan por nosotros y mientras seamos uno de los países más pobres y totalitario del universo sin garantías ciudadanas ni estado de derecho?
¿Por qué repetir que la salud y la educación son gratuitas si el Gobierno vive de nuestro sudor y de las remesas, y todo lo contrario, un precio bien alto pagamos por ello?, para no entrar a profundizar y reconocer que poco a poco estamos pereciendo sin que, gracias a Dios, cayeran las anunciadas bombas de una invasión eminente por los vecinos del norte.
Aquel que se dice apolítico se engaña. El silencio es una actitud política también, y en la mayoría de los casos es complicidad. El que se justifica aludiendo que se debe a su familia, se engaña, precisamente por ellos es que debemos entregar el mayor esfuerzo para el cambio. No podemos dejarle padecer nuestro sufrimiento. No permitamos que nazcan y mueran en dictadura, ni aceptemos que germinen lejos del país que les pertenece.
La oposición mental en Cuba contra el sistema impuesto por los dictadores es casi unánime; pero viven con la máscara puesta por el miedo a las correspondientes represalias. Sabemos que poco a poco sus consciencias les irán exigiendo una actitud responsable y les obligarán a abandonar el modo de cobardía. Otros han emigrado con el miedo a cuesta, un terror que caló tan hondo que les es difícil arrancarlos de sus huesos. La mayoría, por la falta de información y acceso a ellas, desconoce el cambio en el orden mundial y el apoyo solidario internacional. Que los países aliados son modelos antidemocráticos, como Corea del Norte, China, Rusia, Venezuela, Irán, para citar algunos.
Tenemos ante nuestras consciencias y familias, la necesidad en algunos, obligación en otros, de responder con dignidad frente a la historia porque somos dueños del tiempo, del hoy.
Para ello tenemos una herramienta democrática que es la demanda Por otra Cuba, porque “Cuba cambia si tú quieres!”, que exige la ratificación por el gobierno cubano de los pactos de la ONU, por ende, poner en práctica de inmediato las imprescindibles garantías legales y políticas concebidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Usted puede firmar en el sitio web http://www.porotracuba.org o enviando un mail con su nombre y ocupación a porotracuba@gmail.com
Abrazos y nos vemos en una Cuba libre o en el cielo.


Ángel Satiesteban-Prats
Escritor cubano.