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8 de abril de 2013

Quiñones Haces rompe el silencio de la UNEAC con respecto al caso de Ángel Santiesteban

De Montenegro a Santiesteban



GUANTÁNAMO, Cuba, abril, www.cubanet.org -Carlos Montenegro y Ángel Santiesteban no son los únicos escritores cubanos que han tenido la desgracia de sufrir la cárcel; el último, dos veces.
Con apenas 19 años de edad, Carlos Montenegro fue condenado a catorce años y ocho meses de cárcel por la comisión de un hecho sangriento en el que murió una persona. Tuvo la suerte de conocer en la Pagaduría de la cárcel a José Zacarías Tallet y entablar amistad con él. De esa relación se afirma que surgió la vocación literaria de Montenegro. Allí también  conoció a Pablo de la Torriente Brau.
En 1928, luego de haber publicado en las revistas Social y Orto algunos de sus textos, con su relato El renuevo obtuvo un premio literario convocado por la revista Carteles,  hecho que generó una ola de simpatías hacia su figura y abundante solidaridad para con su situación. Intelectuales de la talla de Emilio Roig de Leuchsenring y el propio Zacarías Tallet, unidos a  otros prestigiosos escritores y numerosos periodistas, pidieron a Gerardo Machado que liberara al escritor forjado en las entrañas de la sordidez y el enclaustramiento. Pero Machado se negó. Montenegro salió de la cárcel a los 31 años de edad, cuando El Machadato estaba herido de muerte.
Ángel Santiesteban Prats nació en La Habana, en 1965. En 1995 obtuvo  el premio “Luis Felipe Rodríguez”, que otorga la UNEAC, en el género de cuento, con su libro Sur: latitud 13. En el  2001 obtuvo el premio de cuento “Alejo Carpentier” con Los hijos que nadie quiso, y en el 2006  el premio “Casa de las Américas” con su libro Dichosos los que lloran.
Desconozco si Santiesteban es responsable o no de los hechos por los que ha sido sancionado. Tampoco soy su amigo. Escribo estas líneas desde mi condición de simple miembro de la UNEAC, porque no considero que todos los escritores e intelectuales de dicha organización estemos de acuerdo con que alrededor del hecho exista un ominoso silencio.
Figuras descollantes de nuestra cultura, como Pedro Pablo Oliva y Pablo Milanés, que han sido objeto de ataques desmesurados cuando se han atrevido a expresar  opiniones discordantes con las del gobierno y la dirección nacional de la UNEAC, tampoco se han pronunciado al respecto.
La respuesta que hace unos meses la dirección nacional de la UNEAC ofreciera a las tendenciosas acusaciones de un agente de la Seguridad del Estado contra Reyna María Rodríguez y otros intelectuales cubanos, no constituye una regla sino la excepción. Una vez más ha quedado sobre el tapete el deplorable quietismo de gran parte de la intelectualidad cubana, así como el miedo paralizante que le impide ejercitar los valores que en cualquier lugar del mundo identifican a quienes trabajan a favor  de la cultura.
Si Santiesteban fuera responsable de estos hechos -que según he leído en Cubanet, ocurrieron hace cuatro años-, en el Código Penal cubano existen todos los presupuestos legales para impedir su ingreso en la prisión, sustituyendo la sanción privativa de libertad por otra de menor rigor, mucho más cuando se trata de un intelectual de prestigio, de una persona de buena conducta moral y social, de un hecho cuya incidencia es insignificante dentro del marco de violencia habitual que se vive en el país y específicamente en La Habana .
Todos sabemos-incluidos quienes instruyeron el expediente, los fiscales que solicitaron la sanción y los jueces que lo sancionaron- que Santiesteban no es ningún antisocial. Es muy difícil admitir que en nuestro país hay justicia cuando  a un intelectual como él se le encarcela, mientras quienes hundieron el remolcador “13 de marzo” y provocaron  la muerte de personas inocentes, entre ellas varios niños, continúan impunemente en las calles.
Los que han encarcelado a Santiesteban le han hecho un favor muy flaco al gobierno cubano, como si éste no tuviera agudos problemas de los que encargarse para sumar otro de esta índole, porque las resonancias internacionales comenzarán a sentirse muy pronto. Más que encarcelarlo, esos testaferros deberían preguntarse por qué un hombre surgido dentro de lo que un día fue la revolución, se desprende de ella, cuáles son las causas que provocan un aumento de la disidencia y de  la estampida de nuestra población hacia el extranjero, de la apatía social, la vulgaridad y la pérdida de valores en nuestra sociedad.
Debieran ser consecuentes con el presupuesto de que “Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana”, como establece el artículo 1 de la Constitución de la República.
Todos sabemos que si Santiesteban no tuviera un blog en el que se expresa libremente, no habría ido a prisión por un hecho de tan escasa entidad. Desde mi  condición de humilde hombre de la cultura, también  discriminado, sólo puedo decir que los que se encarguen de pedir la libertad para Santiesteban  pueden colocar mi nombre en cualquier lista que se elabore con tal objetivo.
Ojalá que esta desmesura sea rectificada pronto. El gobierno cubano no gana absolutamente nada con este error, ni necesita más enemigos. Más que continuar esta política en contra de quienes disienten, debería abrirse al diálogo para acabar de enrumbar de una vez y por todas a nuestra patria hacia un camino de paz y entendimiento. Ojalá que la terquedad gubernamental no convierta a Cuba en otra Siria.

Publicado en Cubanet

1 de abril de 2013

Ruego al Comité de Defensa de la UNEAC

Diario en la cárcel VIII. El silencio indigno


Supe la terrible noticia de que a una Dama de Blanco, Iris Pérez Aguilera, la golpearon salvajemente. A pesar de ser recurrentes estas denuncias de los abusos contra ellas, jamás podremos acostumbrarnos ni tampoco a hacernos los que no vemos.

Estas mujeres que luchan desde la oposición al régimen como verdaderas mambisas del siglo XXI, son irrespetadas y abusadas por los que defienden al sistema totalitario, particularmente la Seguridad del Estado. Como si la golpiza que le propinaron no fuera suficiente, luego le negaron el acceso hospitalario.

También pude apreciar con mis ojos, a finales del año pasado, a una adolescente, Berenice Héctor González, de 15 años de edad, navajada por todo el cuerpo y el rostro por ser familiar de una Dama de Blanco. Fue despiadadamente atacada por la hija de un oficial de la policía en la provincia de Cienfuegos por pedir respeto para su tía opositora.

Como siempre, algunos bloggers oficialistas, han intentado vender la versión de que el ataque criminal se produjo por “celos pasionales”.

Recientemente, a comienzos de año, fue asesinada Elsa Rubio Fernández, hija de otra Dama de Blanco, Mercedes Fernández Fonseca. Elsa no recibió protección de la policía a pesar de las cinco denuncias interpuestas y de que el asesino vociferaba “que la mataba y no la pagaba porque su familia era opositora”.



En fecha reciente, desde La Habana, ocho intelectuales lanzaron la Campaña Tod@s contra la violencia. Apelo a la honestidad de estas ocho mujeres que alzan sus voces en Defensa de la mujer y espero que tengan el decoro de solidarizarse.


Ojalá que el silencio no sea la respuesta de estas intelectuales. Les toca demostrar su grandeza y ética con ellas mismas.







Ángel Santiesteban-Prats

Prisión La Lima. Marzo de 2013




 

30 de marzo de 2013

Ignorancia selectiva: las escritoras de la UNEAC

¡Paredón, paredón!



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 Por Luis Cino Álvarez

LA HABANA, Cuba, marzo, www.cubanet.org – Un poeta digno que ha sabido enfrentar décadas de ostracismo, Rafael Alcides, ha escrito:  “Lamentaciones y esperanzas por un nuevo escritor encarcelado”. A partir de la carta de Alcides, empezaron a circular por los correos electrónicos notas de apoyo y firmas de varios escritores a favor de Santiesteban.
Entonces se produjo el contrataque oficial. Fue un ardid envuelto por lo políticamente correcto: ocho escritoras y periodistas firmaron un llamamiento contra la violencia de género, en el que el caso de Santiesteban parece ser el epítome del abuso masculino contra las mujeres, y el sistema judicial cubano queda impoluto, libre de  sospechas, excepto la de  haberse quedado corto en la sentencia de cinco años de cárcel.
Hasta parecen escucharse  los gritos de las féminas de la UNEAC contra el escritor-machista- abusador: ¡Paredón, paredón!
El documento, firmado por Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Zaida Capote, Luisa Campuzano, Danae Diéguez, Lirian Gordillo, Helen Hernández y Laidi Fernández de Juan, se solidariza con la ex esposa de Santiesteban  -de la que curiosamente no se menciona su nombre, Kenia Rodríguez-  y llama “a las instituciones y organizaciones cubanas a que se pronuncien sobre este caso en particular y también acerca de la violencia contra la mujer en nuestra sociedad”.
Así, luego de tanto esfuerzo por aclarar que el proceso judicial que envió a la cárcel al escritor por una riña ocurrida hace casi cuatro años, no tuvo motivaciones políticas ni la intención de represaliarlo por disidente, todo el que abrigue alguna duda al respecto, queda como machista y misógino empedernido. Amén de quedar señalado como proclive a ser manipulado por “la contrarrevolución”. ¡Y ya usted sabe lo que significa eso en la UNEAC!
¿Sabrán las firmantes  de las frecuentes palizas, atropellos e insultos sexistas que reciben las Damas de Blanco y otras opositoras  de parte de los segurosos y los porristas de las brigadas de respuesta rápida en los también frecuentes mítines de repudio?
Deben saber algo de estos mítines de repudio. Al menos una de las firmantes, Laidi Fernández de Juan, hace unos años, en el periódico Juventud Rebelde, calificó de “repudiables” estos progroms.
¿Se habrán enterado de que hace solo unas semanas, en Santa Clara, la opositora Iris Tamara Aguilera,  dirigente del movimiento femenino “Rosa Parks”, recibió fuertes golpes en la cabeza cuando fue proyectada contra la acera por un esbirro y fue maltratada en el hospital donde la condujeron por ser “contrarrevolucionaria”?
¿Conocerán del caso de Sonia Garro, una opositora que está presa hace más de un año, sin juicio, y que al ser arrestada en su casa, en Marianao, durante un aparatoso y violento operativo policial, fue herida con un proyectil de goma en una pierna?
¿Habrán tenido todos estos hechos en cuenta cuando redactaron su llamamiento y habilitaron una dirección electrónica para recoger firmas contra el abuso de género?
¿Estarán dispuestas a combatir la violencia contra las mujeres absolutamente en todos los casos?
Si es así, independientemente de la situación de Santiesteban,  seguro que recogerán muchas firmas más.

 Publicado por Cubanet



uneac
uba actualidad, Arroyo Naranjo, La Habana, (PD) No dejan de desconcertarme los escritores de la UNEAC, con sus poses de liberales a la hora de creer en la apertura del régimen y sus murumacas y acrobacias para no arriesgar sus premios, viajes y publicaciones.
Con el encarcelamiento de Ángel Santiesteban en circunstancias bastante dudosas, no esperaba una protesta de los escritores de la UNEAC, ni siquiera de los que posan de más osados. Eso hubiese sido pedir demasiado de ellos. Pero suponía que al menos sus amigos, como Eduardo Heras León, que hasta hace unos años proclamaba orgulloso que Santiesteban era "uno de sus muchachos" del Taller Narrativo "Onelio Jorge Cardoso Cardoso", y Laidi Fernández de Juan, que lo consideraba de sus amigos más queridos, si no protestaran, al menos lo lamentaran.
Pero, ¡oh, sorpresas, milagros y birlibirloques de la cultura oficial!, he aquí que sí hubo una carta del poeta Rafael Alcides –uno de los pocos dignos- y notas de apoyo y firmas a favor de Santiesteban; y entonces fue precisamente Laidi Fernández de Juan una de las ocho intelectuales que firmaron un llamamiento contra la violencia de género, en el que el caso de Santiesteban parece ser el epítome del abuso masculino contra las féminas, y el sistema judicial cubano queda libre de toda sospecha, excepto la de haberse quedado corto en la sentencia de cinco años de cárcel.
En otros tiempos, se hubiesen escuchado los gritos de ¡paredón, paredón!
El documento, firmado por Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Zaida Capote, Luisa Campuzano, Danae Diéguez, Lirian Gordillo, Helen Hernández y Laidi Fernández de Juan, se solidariza con la ex –esposa de Santiesteban y llama "a las instituciones y organizaciones cubanas a que se pronuncien sobre este caso en particular y también acerca de la violencia contra la mujer en nuestra sociedad".
Así, todo el que ose dudar del proceso sin motivaciones políticas ni ánimo de vendetta que envió a la cárcel al escritor-abusador, queda como machista y misógino empedernido.
¡Y yo que esperaba, iluso que soy, que al menos con papá Retamar, el poeta--comisario-presidente con gorra bolchevique de la Casa de las Américas, en la intimidad del hogar, Laidi Fernández se quejaría y lamentaría que Santiesteban estuviese en la cárcel a ver si papito no se ponía calibánico, se condolía y podía hacer valer sus influencias "allá arriba"!
¿Sabrá Laidi Fernández de Juan –que dice ser "tan devota a la revolución como ácida en sus críticas"- de los frecuentes golpes y empellones que reciben las Damas de Blanco y otras opositoras de los segurosos y los porristas de las brigadas de respuesta rápida en los también frecuentes mítines de repudio que ella misma en alguna ocasión ha calificado de "repudiables"?
¿Se habrán enterado ella y las demás firmantes del llamamiento de que hace solo una semana, en Santa Clara, la opositora Iris Tamara Aguilera recibió fuertes golpes en la cabeza cuando fue proyectada contra la acera por un esbirro del MININT?
¿Habrán tenido estos hechos en cuenta cuando redactaron su llamamiento y habilitaron una dirección electrónica para recoger firmas contra el abuso de género?
Hace varios años, en una entrevista con el propio Ángel Santiesteban (revista El Cuentero, no.6, 2008), Laidi Fernández de Juan dijo no compartir el criterio de que entre los escritores no puede existir la amistad. "Lo que sucede es que a veces creemos que alguien (sea escritor o no) pertenece a ese círculo de amigos y luego descubrimos que es miserable, repugnante e hijo de puta. Pero eso no tiene nada que ver con la literatura", aclaró.
¿Será eso lo que le ocurrió con Ángel Santiesteban? ¿No habrá pesado más el temor de que la relacionaran con un disidente?
El caso de Santiesteban, bien confuso y contradictorio, se las trae. Muchos consideran que la Seguridad del Estado utilizó como pretexto el incidente con su ex esposa –que se llama Kenia Rodríguez por si no lo saben las autoras del manifiesto que se solidarizan con ella sin nombrarla- ocurrido hace cuatro años, para represaliar a Santiesteban por su vinculación a Estado de Sats.
Si eso es así, uno se pregunta, ¿y por qué precisamente a él? ¿Acaso es el más crítico de todos los blogueros? ¿Pretenden dar un escarmiento en la UNEAC? ¿Valdría la pena para el régimen, precisamente ahora que pretende simular cierta apertura, pagar el costo político de enviar a la cárcel a un escritor que ganó hace unos años el premio Casa de las Américas con el libro "Dichosos los que lloran"?
He escuchado a algunos intelectuales que sospechan si a Ángel Santiesteban la Seguridad del Estado no le estará creando una leyenda de súper disidente con este encarcelamiento. "Aquí ya no se sabe quién es quién", murmuran. Y así, además de hacerse los listos, justifican su miedo de meterse en este lío y quedar como machistas. Y puede que hasta tengan razón. Nunca se sabe...
Para Cuba actualidad: luicino2012@gmail.com

Publicado en Primavera Digital

19 de marzo de 2013

Aclaración oportuna acerca de más infamias contra Ángel Santiesteban



Carta del Editor



Creo imprescindible explicar algunos asuntos a todos los lectores del blog y a todas aquellas personas de bien interesadas por la suerte de Ángel Santiesteban, injustamente encerrado en una prisión castrista a raíz de unas acusaciones falsas hechas por su ex mujer. Como ya se ha difundido internacionalmente, tras un juicio amañado y sin ningún tipo de garantías, se le condenó a cinco años de un encierro que, dicho sea de paso, lleva con una dignidad a toda prueba. Y esa dignidad es lo que más fastidia al régimen y a los que han decidido aplastar el prestigio nacional e internacional ganado en estos años por Ángel Santiesteban.

A lo largo de más de cinco décadas, el mundo ha sido testigo de cómo la dictadura silencia a sus críticos. Una de esas tácticas, aprendida de la experiencia criminal de la policía política de Hitler y trasmitida a los servicios de seguridad del Estado rusos y del antiguo campo socialista, es la criminalización de los opositores, fabricando falsas acusaciones para acabar con la reputación y la credibilidad de los mismos. Ángel, como todos sabemos, no es el primero y lamentablemente no será el último si no se les para los pies a estos terroristas disfrazados de humanistas que dirigen hace 54 años los destinos de Cuba y ahora, también, los del resto de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), gracias a los rejuegos sucios, la hipocresía y el oportunismo de los políticos que votaron para que un dictador, que viola sistemáticamente todos los Derechos Humanos, sea quien presida dicho organismo. Con este gesto, no solo entregaron su dignidad, sino que sentenciaron de muerte a la libertad y a la democracia en el continente.

Bajo este estado de cosas no es de extrañar que Calixto Martínez y Ángel Santiesteban se encuentren en prisión y que asistamos al silencio cobarde de quienes deberían pronunciarse con contudencia. Podría mencionar otros nombres de una larga lista de presos políticos injustamente encarcelados hoy en Cuba. Pero menciono a Calixto y Ángel porque “osaron” expresarse con libertad, informar, denunciar..., armas de paz que la dictadura teme más que a nada. Y por eso, cuando la censura dejó de ser una herramienta efectiva para acallar sus voces, optaron por el encierro: Calixto sin juicio y Ángel con un juicio amañado.

La línea de conducta de Ángel ha sido bien clara con respecto a su condena. Pide justicia, pide la revisión de su juicio con todas las garantías procesales a través de la independencia que el poder judicial debe tener con respecto al poder político en cualquier Estado de Derecho, cosa que todos sabemos no existe desde hace décadas en Cuba. Ángel demostró su inocencia por todas las vías, pero el tribunal desestimó todas sus pruebas y a todos sus testigos con burdas maniobras que sus abogados han denunciado en los necesarios documentos legales.

Los ciudadanos de la isla jamás recibieron información sobre el proceso. Y en la misma Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) dijeron desconocer la causa y la situación de Ángel cuando fueron llamados por MartíNoticias (presten atención al video a partir de 1.05 min hasta 2.12 min). La funcionaria que se presenta como Margarita y que recibe la llamada asegura que la institución está totalmente al margen y dice desconocer lo que sucede a uno de sus miembros más destacados: Ángel Santiesteban.

Sin embargo, como por arte de magia, días más tarde aparecen ocho escritoras de la UNEAC a hacer gala de esa “ignorancia” utilizando justamente la condena de Ángel como arma arrojadiza para defender los derechos de las mujeres y luchar contra la violencia machista. Lo curioso es que esta “Campaña” emancipadora ocurra en momentos en que el mundo se aterraba ante las noticias de golpizas, encarcelamientos, desatenciones médicas luego de golpizas por razones políticas a otras mujeres de la oposición cubana. Y tampoco es un detalle nimio que a estas “intelectuales por la dignidad” se les olvidó pedir respeto para las Damas de Blanco, violentadas, insultadas, encarceladas y acosadas cada día solo por reclamar libertad portando un gladiolo en la mano.

La pregunta obligada es: ¿cómo estas intelectuales, una de ellas miembro del ejecutivo de esa institución, que no sabían nada de la causa contra Ángel, de repente están tan bien informadas que se atreven a pronunciarse públicamente contra su colega –y, en muchos casos, amigo- Ángel?

Tengo muy clara la respuesta: son personeras y escribidoras del dictador, que saben muy bien todos los pormenores del caso porque cada día sin excepción entran a visitar el blog desde UNEAC, desde el MINED y desde otros sitios oficiales donde trabajan como personas “confiables” del régimen.

La mentira tiene patas muy cortas y más aun en la era digital donde todo, absolutamente todo, deja su huella.

Estas señoras saben perfectamente la situación de Ángel y del penoso proceso que viene padeciendo desde hace años, pues se nutren de la propia fuente, el blog Los hijos que nadie quiso, donde están absolutamente todos los elementos y las pruebas para conocer la realidad y concluir fácilmente que se está frente a una manipulación política para acallar a una voz molesta para la dictadura.

Es vergonzoso escuchar los cuentos que nos llegan desde Cuba, en las que muchas y muchos de esos firmantes, en la intimidad, confiesan a sus amigos que conocen bien la injusticia pero no se atreven a enfrentarse a ella, a levantar la voz como debieran o incluso, como murmuran unos cuantos, a negarse a firmar algo hasta que no pongan ante sus ojos todas las evidencias del supuesto crimen. Han firmado, y eso basta. Sienten que han superado esta prueba, una más en sus miserables vidas, y saben que vendrán más y que, como escribió en un mensaje uno de los más cínicos, “quién la va a notar una raya más al tigre”.

La naturaleza de los chivatos, los cubanos bien lo sabemos, es chivatear, tender puentes entre la orilla permitida y la orilla prohibida, de modo que algún día puedan decir: hice lo que pude, y gracias a esos puentes he ido recibiendo información de lo que comentan los oficiales de la Cultura con respecto a la situación de Angel: andan rumoreando qué cómo es posible que Angel escriba más ahora que cuando estaba en libertad.

En eso no hay secreto: Ángel jamás dejó de escribir; ni lo hará. No solo dejó material para ir publicando durante su “ausencia”, si no que en la prisión sigue escribiendo, cumpliendo así lo que él mismo dijo, que nada ni nadie ni ninguna circunstancia o la prisión harán cesar su necesidad de comunicar lo que él cree que es lo mejor para los suyos y para su país.

Así que, igual que no negocia sus principios, no pierde el tiempo y no para de escribir, en cada visita entrega muchos manuscritos, y en numerosas ocasiones se ha visto obligado a dictar por teléfono respuestas que no admitían demora a las afrentas tan desleales que sufrió.

Por si los escribidores del dictador no lo saben, según los convenios internacionales firmados por la dictadura, las llamadas telefónicas son un derecho que aún conservan los prisioneros en Cuba. Cuesta creer que les permitan ejercerlos, pero sí, todavía Ángel conserva ese derecho y espero que siga siendo así.

Me atrevo a sugerirles a los escribidores y personeros del tirano que en lugar de cuestionar cuánto escribe o no Ángel, se preocupen por cuidar sus retaguardias: hay muchas filtraciones entre ustedes; filtraciones que prueban claramente que incluso muchos de los partícipes de la infamia están contra ella, aunque no tengan el valor de denunciarla públicamente; filtraciones que demuestran, una vez más, lo que ya se sabe: Cuba es un país de máscaras. Cuantas más grietas haya, más cerca el final.

Y les pregunto, “Intelectuales de la dignidad”, simples personeras del régimen: ¿por qué no se pronunciaron contra la inocencia de Ángel, o lo que es lo mismo, por su culpabilidad, cuando él aún estaba libre y podía responderles cara a cara? Los ojos son la ventana del alma y ustedes, señoras mías, no tienen alma. El hecho de atacar a un ser humano encerrado tras las rejas es un signo de indudable cobardía y bajeza. ¿No les enseñaron de pequeños que no se debe hablar mal de nadie a sus espaldas?

Me gusta mirar al futuro y allí las veo. Me gustaría saber si han mirado cómo se derrumba el país a su lado, cómo ya la gente no cree en las consignas, cómo cada día que pasa los cubanos apostamos más por un país distinto, pero sobretodo cómo la dictadura para sostener su poder tiene que recurrir a la represión y a acciones indignas como esta en la cual ustedes han sido protagonistas. Las acciones de hoy traen consecuencias en el mañana, no lo olviden. Y una cosa bien distinta, incluso respetable, es haber tenido miedo y haberse callado, y otra es haber sido colaborador de una dictadura. Es una de las manchas que no se quitan jamás como lo demuestran las experiencias de las dictaduras latinoamericanas (esas dictaduras de derecha) y las dictaduras del antiguo campo socialista (esas dictaduras de izquierda).

Por último, quiero denunciar que apenas habían pasado 48 horas del ingreso a prisión de Ángel Santiesteban comenzó una clara campaña de acoso sobre mi persona.

Antes no necesitaron poner escuchas en mi teléfono porque escuchaban cuando llamaba a Ángel. Ahora, cuando ya eso no es posible pues Ángel sólo puede hacer llamadas dentro de la isla y no pude recibir ninguna, no les alcanzó con intervenirme el teléfono - que tuve que cambiar enseguida de número. “Sospechosamente” mi señal de wifi, que tenía codificada como las normas de seguridad exigen, ha sido hackeada, abierta y le han cambiado el nombre. Y también “sospechosamente” el blog Los hijos que nadie quiso ha sido hackeado y han eliminado la entrada más molesta: la que presentaba el video donde el testigo falso relataba cómo fue “contratado” para tal sucia misión. ¡Qué casualidad!

Ya está restituido el orden en mi teléfono, en mi señal y en el blog. No se cómo no se les ocurre pensar que ante tantas maniobras burdas y simultáneas saltan todas las alarmas. Ni de esbirros saben trabajar.

¿Alguno de estos personeros y defensores de la infamia podría explicarme esta última pregunta?: si se trata, como ellos dicen, de una denuncia verdadera, de un juicio con todas las garantías y de una condena justa, ¿por qué entonces necesitan “reafirmarse” atacando al inocente que ya está encerrado y vulnerando la privacidad de su representante en tierra libre?

Cada paso que dan en este sentido no hace si no ratificar la inocencia de Ángel.

14 de marzo de 2013

Ángel Satiesteban se portó como una dama

 

Por  Camilo Venegas Yero

Cada vez que algunos miembros Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) se han visto en la necesidad de firmar algún documento en apoyo al régimen, lo han hecho por docenas. Incluso en el caso más grave, donde insistían en la necesidad de fusilar a dos jóvenes negros, no fueron pocos.
Llama la atención que para “Tod@s contra la violencia” (a propósito de la sentencia contra el escritor Ángel Santiesteban) —tanto la arroba como el paréntesis son del documento original— solo se prestaran 8 mujeres: Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Luisa Campuzano, Zaida Capote, Danae Diéguez, Laidi Fernández de Juan, Lirians Gordillo y Helen Hernández.
No cabe la menor duda de que el "espontáneo manifiesto” (estas comillas sí son mías) no es más que una maniobra del régimen, en apuros por el enorme apoyo internacional que ha recibido Ángel Santiesteban, quien guarda prisión tras un juicio exageradamente irregular y manipulado.
Hay mil maneras de responder a la perversidad que se esconde detrás del discurso “solidario y liberador” (las comillas otra vez son mías) de estas 8 escritoras. Pero es innecesario. Desde la cárcel de La Lima, en Guanabacoa, el propio Ángel se ocupó de refrescarles su mala, terrible, memoria.
“Resulta paradójico que dichas escritoras que con tanto énfasis rechazan la violencia contra la mujer, parapetándose en las falsas acusaciones que se me imputan y esgrimiendo conjeturas sobre mi proceso, no hayan alzado su pluma ni una sola vez, para rechazar o denunciar las graves y constantes violaciones físicas y morales que han sufrido y sufren las Damas de Blanco, símbolos de valor y resistencia pacífica en Cuba”, escribe Ángel.
Todo lo que digan o hagan de ahora en adelante estas 8 damas (que también lo son y como tales deben ser tratadas), carecerá del más mínimo valor si antes no tienen la delicadeza y, sobre todo, la decencia de también defender a esas cubanas que han sido vejadas hasta lo indescriptible por una maquinaria represiva exageradamente machista.
Invito a las firmantes de “Tod@s contra la violencia” a pasar por el blog de la Seguridad del Estado de Cuba, para que tomen nota de todos los comentarios sexistas que contiene. Las Damas de Blanco y Yoani Sánchez son tan mujeres como ustedes y tan cubanas como ustedes. ¿O acaso pensar diferente les quita esos derechos?
Estoy orgulloso de Ángel Santiesteban, porque frente a un ataque tan cobarde se portó como una dama.

Publicado en El Fogonero

11 de marzo de 2013

Las escritoras de la UNEAC y el "Día del Trabajador Jurídico"

Ángel Santiesteban: juicio después del juicio





La cuestión es castigarlo por las sospechas despertadas por su sentencia, desbaratarlo para que no alcance a ser bandera del enemigo.  

Antonio José Ponte



Hace dos días, en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y con la intención de denunciar la violencia machista, ocho escritoras y periodistas hacen un llamamiento público a propósito del caso del escritor Ángel Santiesteban, acusado de violencia de género, condenado a cinco años de prisión y recién encarcelado.

Se solidarizan con la exesposa del escritor, ya que han circulado notas de apoyo a Santiesteban que rebajan los hechos a simples riñas domésticas y le achacan a ella invenciones o demencia.
Esas notas ponen en entredicho un procedimiento judicial que las firmantes del llamamiento defienden en toda su pureza: el acusado fue juzgado por lo ocurrido entre él y su exesposa, sin intromisión de matiz político alguno.
Ellas, sin embargo, equivocan la fecha de despegue de la campaña que hacen. Habilitan una dirección electrónica, reclaman adhesiones al llamamiento, y no es el Día Internacional de la Mujer lo que en verdad celebran, sino, en todo caso, el Día del Trabajador Jurídico. Porque dicen defender la suerte de la exesposa de Ángel Santiesteban (a la que nunca llaman por su nombre), hablan por las mujeres que sufren violencia machista, pero su mayor preocupación es lo inobjetable del aparato de justicia.
No es extraño entonces que vengan a indignarse  cuando ha pasado el juicio y han dictado sentencia. Y es que ellas, antes que a lo ocurrido entre acusado y acusadora, reaccionan a las críticas hechas al proceso judicial. Su indignación va contra esas notas que apoyan a Santiesteban. Su objetivo es exorcizar el peligro de que esas notas se conviertan en campaña política contra el régimen.
La efemérides, el detalle de que todas las firmantes sean mujeres:  trucos en pro de verosimilitud o de sensiblería. Los derechos de la mujer, el mejor de los pretextos. Convocan a ese ejemplo cercano, el de Santiesteban, no por hacer visible lo extendido de un fenómeno, sino para que toda la violencia machista incida en su caso.  Y entonces poder exigir, después de una sentencia judicial, todavía más intervenciones: "Las instituciones y organizaciones cubanas deben pronunciarse sobre este caso en particular y también acerca de la violencia contra la mujer en nuestra sociedad".
La cuestión es abrirle otro juicio a Ángel Santiesteban. Castigarlo por las sospechas despertadas por su sentencia. Desbaratarlo, para que no alcance a ser bandera del enemigo. 
Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Luisa Campuzano, Zaida Capote Cruz, Danae Diéguez, Laidi Fernández de Juan, Lirian Gordillo Piña y Helen Hernández Hormilla, firmantes del llamamiento y convocantes de más firmas, cumplen así lo que tanto negaran: la intromisión de la política en el caso. Consideran  al sistema judicial más allá de toda crítica y, sin embargo, se atreven a discutirle la decisión final y el turno último de castigo.
Uno lee los nombres de estas ocho intelectuales y se pregunta qué habrán podido sacar de ciertos libros tremendos sobre la justicia. Kafka, por ejemplo. Dostoievski. Job. Los habrán leído para hacerse peores personas, para no entenderlos.

Publicado por Diario de Cuba

Elogio de la Decencia: intelectuales cubanos rechazan la farsa urdida contra Ángel Santiesteban


































 Por Amir Valle

Han sido muchos los escritores y artistas cubanos y extranjeros que, en los últimos meses, se han pronunciado en sus países de residencia o de origen contra el juicio político urdido en La Habana contra el escritor Ángel Santiesteban.
Como hemos dicho, se ha intentando disfrazar este matiz político detrás de una burda acusación de un supuesto delito común. Esa sucia estrategia de la dictadura no ha tenido ningún efecto, y con las pruebas en la mano de todas las irregularidades de este juicio amañado, hemos convencido a numerosas instituciones internacionales y a importantes figuras de la intelectualidad internacional para que se pronuencien contra esta injusticia que tiene un sólo objetivo: aplastar y acallar la voz del único escritor en la isla que cuenta con reconocimiento internacional como para que sus críticas contra el régimen cubano tengan un gran peso.
Conocedores de que esa batalla la tienen perdida, instituciones y creadores al servicio del gobierno, han cambiado de estrategia: ahora quieren aprovecharse de la desinformación que siempre existe en la isla, para engañar a los propios intelectuales y escritores y conminarlos a pronunciarse contra Ángel Santiesteban. Nuevamente, como en otros períodos de nuestra historia cultural, el arma empleada por los dictadores es dividirnos manipulando a su conveniencia las diferencias promocionales, personales y de otra índole existentes siempre en el mundo de las artes y la cultura, y teniendo a su favor el monopolio del control de la información que llega a la isla.
Este dossier recoge muchos de los escritos que han publicado prestigiosos intelectuales cubanos de la isla y el exilio sobre el sucio proceso y condena de cinco años que la supuestamente “imparcial” justicia socialista cubana preparó contra Ángel Santiesteban. Ofrece también los nombres de numerosos intelectuales cubanos y de todo el mundo que apoyan a Ángel.
Es un material que debe circular dentro de Cuba. A todo aquel que descargue este material, le pedimos que no lo guarde para su consumo: ¡hágalo circular entre sus contactos dentro de Cuba! Que llegue a todos esos escritores que necesitan conocer esta sucia maniobra contra un colega. Distribuir este material dentro de Cuba es un modo seguro de tapar una de las muchas grietas en ese muro de división que han levantado para dividirnos.


Descargue aquí:  Elogio de la decencia. Los escritores y artistas cubanos y el caso contra Ángel Santiesteban Prats

9 de marzo de 2013

Una vergonzosa puñalada en la espalda de Ángel Santiesteban desde la UNEAC

El escritor Ángel Santiesteban Prats y su hijo Eduardo Ángel hace unos años.


Por Amir Valle


La estrategia de la UNEAC
y ciertos escritores “desinformados”
contra Ángel Santiesteban.


Otra vergüenza más cae sobre la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Esta vez, la vergüenza es un ataque sucio, manipulador y desleal contra Ángel Santiesteban.
Lo he leído en el blog La isla desconocida, del ensayista y periodista cubano Enrique Ubieta y aparece firmado en principio por ocho mujeres, entre las que se encuentran algunas escritoras a las que admiro por su obra. Pero más que esas firmas llama mi atención que aprovechándose de la acusación contra Ángel Santiesteban hagan un llamado a luchar contra la violencia contra las mujeres e inicien con este artículo (bochornosamente manipulador) una campaña de recogida de firmas.
Es, en definitiva, otro paso más en la campaña de criminalización de Ángel Santiesteban.
Las preguntas iniciales que les hago a las firmantes es esta: ¿las personas o personas que han urdido esta campaña, han tenido la decencia de darles a ustedes acceso a los documentos que tanto la fiscalía como el abogado utilizaron en el juicio? Yo, desde Alemania, sólo tuve que pedir que me enviaran todo por email y me bastó leer ambos expedientes: Acusación y Defensa, para sumarme al llamado que hemos hecho internacionalmente otros colegas y amigos a favor de alguien como Ángel Santiesteban.
Escribo estas palabras desde el profundo respeto que siento por la mujer, a la que como cristiano considero la más perfecta creación de Dios. Lo he demostrado en la vida y en mi carrera profesional. Justo ese 8 de marzo en que ustedes firmaban el documento, yo cumplía 16 años de matrimonio con una mujer a la que considero responsable de todos las cosas buenas que he hecho desde que la conozco. Y justo mientras ustedes firmaban, yo ofrecía una conferencia sobre la literatura escrita por mujeres en Cuba, en la cual, por cierto, mencioné a algunas de ustedes, orgulloso de haber sido testigo de una de las literaturas más sólidas escritas por mujeres en lengua española; y orgulloso además de ser, hasta hoy, el único escritor cubano que se decidió un día a descubrir, promover y antologar en cuatro antologías la obra de las narradoras cubanas. Como ustedes seguro saben, me enorgullece decir que muchas de las más importantes narradoras cubanas de la actualidad vieron sus primeros cuentos publicados en mis antologías.

La mentira es coja

“La verdad siempre alcanza a la mentira, por mucho que ésta corra”.
Creo en esa máxima. Conozco el mecanismo para solicitar este tipo de firmas: solicitan firmar contra algo o alguien sin poner todas las cartas de la verdad encima de la mesa; quieren que te pronuncies contra algo o alguien sólo explicándote la versión oficial, la parte que les conviene, de los hechos. Por esa razón es que he decidido escribirles a ustedes (y a quienes quieran leer este artículo), invitándolas (invitándoles a todos), a responder con dignidad y limpieza estas preguntas.

Una breve introducción

Soy de las pocas personas que pueden dar testimonio directo desde sus inicios de la relación de pareja entre Ángel Santiesteban y Kenia Rodríguez, la madre de Eduardito, ese niño que ambos concibieron.
Por ese entonces, yo vivía en casa de Ángel y estuve muy cerca del comienzo de esta historia de amor derivada hoy, tristemente, en odio. Recuerdo que Ángel solo agregó virtud y mejor vida desde que iniciaron su relación. Kenia trabajaba como gastronómica en un restaurante de comida china, y gracias a la tenacidad de Ángel, logró que ella comenzara un curso de Productora de Teatro en la UNEAC. Años después vi a Kenia viajar al exterior acompañando a Ángel en sus viajes culturales.
Ahora Kenia es la denunciante en la causa con que se le ha sancionado. No sé qué tipo de águila pasó por el mar o por la mente de Kenia para que, dos años y medio después de su separación como pareja, se decidiera a iniciar una serie de acusaciones personales, “curiosa y coincidentemente” poco después de que Ángel abriera su blog “Los hijos que nadie quiso” y de que su ex marido comenzara una relación amorosa estable con una conocida artista. Aquí sería bueno tener en cuenta que Kenia, incluso reconociendo públicamente que Ángel era un padre excelente, prohibió cualquier relación del niño Eduardo Ángel con su padre, pero como ya se sabe, a ocultas de su madre,  Eduardo Ángel buscó a su padre apenas alcanzó sus 15 años de edad.
Conociendo a Kenia como la conozco, me gustaría apelar a su conciencia para que encuentre la luz, para que diga y defienda la verdad, sin prestarse a manipulaciones de ningún tipo, sobre todo por el bien del hijo que nació de ese amor; apelo a que los tribunales retomen un caso que, como demostró el abogado defensor, debiera ser legalmente anulado por la gran cantidad de irregularidades procesales y judiciales cometidas; y apelo a la decencia de quienes han lanzado desde sus oficinas o de quienes se han sumado ingenuamente a esta campaña de criminalización sin valorar la pura verdad de los hechos.
Desde mi punto de vista, he notado en todo el proceso contra Ángel Santiesteban suficientes evidencias como para afirmar contundentemente que se trata de una absurda y burda estrategia de la Seguridad del Estado por acallar su voz, temerosos del impacto que puedan tener sus críticas al ser pronunciadas por un escritor de su valía y reconocimiento.
Si yo tuviera un solo elemento de peso que demuestre la culpabilidad de Ángel en los delitos que se le imputan, jamás hubiera levantado la voz del modo en que lo he hecho. Incluso he escrito que si Ángel es culpable de algo, debe ser condenado por ello. Pero resulta que lo que hemos visto, tanto en el procedimiento policial como en el judicial, está tan lleno de fraudes, irregularidades, violaciones e intentos de sobornos y mentiras contra Ángel Santiesteban, que seguiremos alzando nuestras voces para denunciar este atropello.
Hemos convencido a prestigiosas instituciones (la mayoría de ellas no políticas) a que se sumen a nuestra defensa. Y lo hemos hecho con las pruebas en las manos. Animo entonces, a quien lea este artículo a que ofrezca respuestas fundamentadas en la verdad a las siguientes preguntas:
  • ¿Por qué las denuncias no fueron coherentes desde un inicio y se demoraron más de un mes entre la primera y la última acta, cuando según la denunciante se trató de una secuencia de hechos ocurridos el mismo día? ¿Un mes después recordaba detalles que se supone, de ser ciertos, estarían perennes en su memoria?
  • ¿Por qué la denunciante presentó el certificado médico con fecha anterior al de la denuncia?
  • ¿Por qué el médico que supuestamente firmó el certificado, según declaración que consta en el expediente investigativo, no recuerda haberla atendido ni siquiera recuerda el caso?
  • ¿Por qué la denunciante mintió el día del juicio, al asegurar que fue llevada al hospital, acompañada de un policía, luego de hacer la denuncia, si la fecha del certificado descubre que se confeccionó un día antes?
  • ¿Por qué el Tribunal Provincial aceptó estas mentiras, a pesar del reclamo del abogado en su declaración del cierre de la vista oral? ¿Por qué tampoco respondió el Tribunal Supremo, que se supone es la instancia que se ocupa de velar porque no ocurran esas violaciones?
  • ¿Por qué, como se comprobó luego, el Mayor Pablo, Jefe de los jefes de Sectores del municipio Plaza, que mantenía una relación amorosa con la denunciante, presionó al testigo de la Fiscalía para que no se retractara y por qué motivos asesoraba a Kenia Rodríguez, según la misma denunciante confesara delante de Ángel y su hijo?
  • ¿Por qué fue extrañamente retomado el expediente después de haber sido archivado en el mismo inicio, al determinarse que no existían elementos para ser enviado a la Fiscalía y entablar un pleito legal?
  • ¿Por qué se retoma un expediente cuando jamás antes se tomaron en serio las acusaciones Kenia (realizando sólo el trámite burocrático de escucharla) al ser evidente, según palabras del propio Investigador, el desorden nervioso de Kenia y la constante impostura y cambios en sus declaraciones? ¿Por qué la denunciante comete gazapos entre una y otra declaración cuando se refiere a lo mismo?
  • Si no son razones políticas, ¿por qué se intenta convertir en un monstruo público a un hombre considerado un ciudadano ejemplar y un destacado escritor hasta el momento en que decide publicar sus críticas sobre la realidad política cubana a través de su blog? ¿Por qué esta campaña de criminalización coincide también con su marginación de la cultura nacional?
  • ¿Por qué el expediente estuvo olvidado (archivado) justo hasta que llegó la invitación al Primer Festival de la Palabra en Puerto Rico, donde Ángel Santiesteban participaría junto a un grupo de intelectuales (de izquierda pero con posiciones críticas hacia la realidad política en Cuba)? ¿Por qué “casualmente” lo citan con urgencia y deciden imponerle una fianza de $1 000 (mil pesos), evitando así su participación en dicho evento de prestigio internacional en el ámbito literario? ¿Por qué justo en ese momento en que crecía el impacto internacional de su blog y justo cuando podría disfrutar de promoción a su obra y a su labor crítica como bloguero en un festival internacional es que se decide imponerle la medida cautelar?
  • ¿Por qué enviaron al Investigador del caso (sí, al mismo que había archivado el expediente) a un curso sorpresivo, y de manera misteriosa extrajeron el expediente para llevarlo a otra unidad policial con otro Investigador? ¿Por qué ese Investigador retomó todo intentando involucrar a Santiesteban durante tres años, sin poder encontrar el más mínimo asomo de evidencia que relacionara a Ángel con los hechos? ¿Qué obligó a  este Investigador a presionar, chantajear y hostigar a los testigos de Santiesteban, investigándolos en sus vecindarios y regando entre los vecinos la información de que se les investigaba por estar involucrados en el asesinato de un extranjero? ¿Por qué, como confesaron estos testigos, fueron presionados para que desistieran de su decisión de hacer justicia a favor de Ángel?
  • ¿Por qué se tardaron tres años y medio para realizar la vista oral? ¿Por qué después de citados a Juicio, el día 3 de abril de 2009, suspendieron la vista? ¿Por qué se violó de este modo flagrante el Código Penal que establece que una vez ratificada y notificada una fecha a las partes, no puede suspenderse y regresar a investigación, salvo que en la vista oral misma surjan nuevas evidencias que el Tribunal necesite investigar? ¿No sería que comprendieron que no existen elementos para juzgar al acusado y sancionarlo, como finalmente hicieron? ¿Comprendieron que era demasiado obvio que cometerían una imprudente injusticia y luego, si no la preparaban bien, no podrían justificar la sanción por la falta de elementos probatorios?
  • ¿Por qué el expediente viajó varias veces al Tribunal Provincial, siendo rechazado todas y cada una de esas veces?
  • ¿Por qué tuvieron que amenazar a la primera abogada, como ella misma reconoció, obligando a Ángel a buscar otro representante legal que no se dejara presionar? ¿
  • Por qué la Fiscalía, policía y denunciante (en mi opinión incentivados por la impunidad que sentían al ser apoyados por la Seguridad del Estado), construyeron un “testigo” falso que, gracias a la astucia de amigos de Santiesteban, lograron desenmascarar? ¿Por qué los jueces no desestimaron un caso evidentemente inventado, ante la aplastante evidencia de ese video donde este falso testigo relata la presión que recibió de la policía para que aceptara declarar en contra de Santiesteban? ¿Por qué Kenia, si está en poder de la verdad, necesitó sobornar a este testigo, como puede comprobarse en ese video donde el propio testigo exhibe los regalos que recibió como soborno?
  • ¿Por qué a partir de que Santiesteban diera a conocer el video (autentificado como real y válido por un perito oficial), la Fiscalía se vio obligada a retirar esas burdas acusaciones que, entre todas, acumulaban la exorbitante suma de 54 años de cárcel por la extensa y delicada lista de falsas acusaciones? ¿Por qué, al verse descubiertos de forma tan clara, tuvieron que echar atrás su injusta maquinaria y desechar los 15 años que pedía la Fiscalía como sanción conjunta de todos los supuestos delitos?
    ¿Por qué a partir de ese momento, en vez de anular el caso por tamaña irregularidad (perjurio de la denunciante y demostrada su intención de dañar a Ángel a toda costa), decidieron regresar el expediente a la fase investigativa para reajustarlo y continuar con su malévolo plan? ¿Por qué y para qué lo estudiaron varios meses en la unidad policial, luego en la Fiscalía Provincial?
  • Importante y sospechoso: ¿Por qué el expediente fue solicitado desde la Fiscalía General de la República?
  • Otro importante y sospechoso: ¿Por qué en el expediente consta, en una nota firmada y acuñada por el Investigador policial, “Interés urgente del Ministro”? ¿Por qué un supuesto caso de “violencia doméstica” se manejaba a la más alta instancia del Ministerio del Interior?
  • Todavía más importante y más sospechoso: Si no hay tal trama política detrás de todo esto, ¿por qué desde la Fiscalía General el expediente fue enviado al Cuartel General de la Seguridad del Estado en Villa Marista, según informaron al abogado de Ángel santiesteban en la propia Fiscalía General? ¿Por qué, si la Fiscalía General de la República decía que el expediente se encontraba en Villa Marista, cuando el abogado de la defensa se personó en Villa Marista, negaron que dicho expediente se encontrara allí? ¿Qué había que ocultar?
  • ¿Por qué se continuó con esta patraña, si el Investigador, a pesar de su denuedo por involucrar a Santiesteban, no pudo lograrlo, aunque hiciera trampa al respecto?
  • ¿Por qué la Fiscalía, a partir del video antes citado del falso testigo, se vio obligada a retirar las denuncias, dejando sólo las menos peligrosas: “violación de domicilio y lesiones”? ¿Por qué se mantuvieron con estas acusaciones, si ya estaba probado con el propio video que Kenia Rodríguez mentía, por lo cual se le podía procesar por el delito de perjurio, cosa que tampoco se hizo?
  • Si se trataba de un supuesto delito común, ¿por qué celebraron el Juicio en la Sala Primera de la Seguridad del Estado, en su sede especial en Carmen y Juan Delgado? ¿Por qué miembros de la Seguridad del Estado hicieron un despliegue operativo en los alrededores? ¿Por qué, como muchos testigos pudieron comprobar, distribuyeron guaguas “con el pueblo aguerrido y entusiasta, que espontáneamente accede a defender su revolución”?
  • ¿Por qué el Tribunal sumergió a Santiesteban en la total indefensión al no tener en cuenta sus testigos? ¿Por qué, en cambio, mantuvo los endebles “testigos” de la Fiscalía, todos funcionarios del Estado y militares, confabulados evidentemente para intentar darle alguna credibilidad a la sanción que, infaliblemente, ya estaba dictada?
  • ¿Cómo es posible que un Tribunal acepte como prueba contundente a la perito grafológica que asegura que Ángel es culpable por “el tamaño y la inclinación de su letra”, cuando el abogado de la defensa demostró científica y legalmente que la grafología, según norma internacional, no puede ser considerada jamás una prueba contundente?
  • ¿Por qué se desestimó  al testigo de la defensa que,  gracias a la amistad que lo une a la denunciante, pudo afirmar que Kenia Rodríguez le había dicho en varias ocasiones sus intenciones de perjudicar al padre de su hijo, es decir, a Ángel? ¿Por qué también dejaron sin efecto las declaraciones de la maestra del menor (Directora de la escuela donde estudia el niño, es decir, persona confiable según las normas), quien aseguró que el niño le confesó que su mamá lo obligaba a mentir sobre su padre para dañar su imagen pública? ¿Por qué también, “curiosamente”, se desestimaron los testimonios de otros tres testigos, que demuestran que Ángel Santiesteban se encontraba en otro lugar justo en el momento en que Kenia, supuestamente, era abusada por Ángel?
  • ¿Por qué los profesionales, que asistieron como público al acto oral: abogados, ex fiscales, intelectuales, luego de escuchar las partes, coincidieron en que Ángel era inocente y por ende debían absolverlo, pues no se pudo presentar absolutamente nada que lo incriminara, salvo la declaración de la Teniente Coronel (périto calígrafa) que asegura es culpable por su letra inclinada?

Basta apelar a un poco de decencia, a una pequeña cuota de ética para, ante estas terribles irregularidades, concluir que todo esto, aunque parece un chiste, es una bochornosa y alucinante pesadilla.
Pero, por si no fuera aún suficiente, quiero que respondan algunas preguntas más:
  • Importante y probatorio de la infamia: ¿Por qué el oficial de la Seguridad del Estado conocido como Camilo, luego de propinarle una golpiza a Ángel Santiesteban, el 8 de noviembre de 2012, le dijo estas palabras: “¿no te bastan los 5 años que te vamos a echar”??. Delante de un testigo, el opositor Eugenio Leal, Ángel le contesta: “algún día vas a pagar tus abusos”, y el oficial Camilo, le responde: “cuando me toque pagar, ya tú lo habrás hecho”. ¿Por qué Ángel Santiesteban, gracias al agente Camilo, pudo dar a conocer internacionalmente la sentencia a la cual había sido condenado de antemano, un mes antes de que el “Tribunal” dictara sentencia?
  • ¿Por qué la sanción fue excesiva, como demostró la defensa en el Recurso de Casación, si el “Tribunal” reconoce a Santiesteban como un ciudadano destacado en su labor intelectual, nacional e internacionalmente, y no le constan antecedentes penales, detalles que según la legislación cubana son atenuantes que podrían reducir drásticamente cualquier sanción?
  • ¿Por qué existen múltiples casos en ese mismo Tribunal, procesados por el mismo supuesto delito, a veces con arma blanca y en personas con un amplio historial delictivo, y en ninguno de los casos las sanciones dictadas se aproximan a 5 años de privación de libertad?
  • ¿Por qué, otra vez “curiosamente”, el Tribunal se equivocó en el inciso 2, que agrega un año más de sanción a la condena? ¿Por qué razón no se anula esta sanción como establece la ley para ese tipo de “errores” procesales?
  • ¿Por qué el Tribunal Superior, que tuvo la decente oportunidad de enmendar tamaña injusticia, catalogó de “Sin lugar” (es decir, no aceptó valorar) el acucioso expediente presentado por el abogado como Recurso de Casación, ante la enorme lista de irregularidades cometidas en este caso.
Tengo otras muchas preguntas. Sólo pido a quien lea este artículo que no juzgue sin tener las pruebas. A los firmantes presentes y futuros de ese llamado de firmas “Tolerancia Cero a la violencia contra las mujeres”, que la UNEAC esgrime ahora, engañosamente, aprovechando el caso de Ángel Santiesteban, les recuerdo que ya en la historia de nuestra patria los intelectuales hemos sido partícipes de muchas injusticias simplemente por no buscar la verdad y conformarnos con lo que nos dicen desde los puestos oficiales de nuestro gobierno.
Yo, convencido por las pruebas de la inocencia de Ángel, sigo haciéndome estas preguntas. No pido que las respondan. Aunque tal vez debieran hacerlo:
¿Por qué Kenia Rodríguez, la supuesta víctima, si estaba convencida de la solidez de sus pruebas acusatorias, le dijo a ese hijo que ella concibió con el amor de Ángel “que nunca pensó en ganar el pleito”?
¿Por qué y quién, otra vez “casualmente”, decidió y autorizó esperar a que culminara la Feria Internacional del Libro de La Habana para encarcelar al escritor Ángel Santiesteban si la sentencia ya estaba dictada?
¿Por qué no claudica ahora Ángel Santiesteban, si es un hombre inteligente y humilde, a quien otras veces he visto reconocer públicamente sus equivocaciones en su vida personal y profesional?
¿Por qué se siente tan orgulloso de encontrarse en prisión?
¿Por qué ha decidido darle a la Seguridad del Estado una lección de principios y lealtad a sus ideas, recordándoles con su actuación y sus escritos que esta jugada en su contra es simplemente un escarmiento, un mensaje solapado del poder a los intelectuales cubanos sobre el calvario que pueden sufrir quienes decidan rebelarse contra lo establecido?
Hagan lo que hagan contra Ángel, estoy seguro, la historia lo recogerá alguna vez como uno de los intelectuales más limpios, transparentes y valientes luchadores de su tiempo dentro de Cuba en estos tiempos tan convulsos que vivimos los cubanos. Yo lo conozco con sus virtudes y sus defectos. Y me siento orgulloso de ser miembro de su generación de escritores; me enorgullezco de su hermandad, y siento orgullo de ser amigo de uno de esos cubanos que, desde la isla, luchan porque todos tengamos el derecho de pensar con cabeza propia, el derecho de que se respeten nuestras diferencias, el derecho de expresar nuestras críticas e inconformidades políticas, sin que el poder nos catalogue con las clásicas y gastadas etiquetas denigratorias que hasta hoy han utilizado quienes defienden el pensamiento totalitario que, por suerte, cada día que pasa tiene más grietas en Cuba.


Publicado en A título personal

31 de enero de 2013

#YoTambienEscriboInclinado "Escritores de la UNEAC guardan silencio para preservar pequeños privilegios".

"Leonardo Padura, como en el pasado, ha sido indiferente a la injusticia que están cometiendo conmigo las autoridades comunistas"


El escritor y blogger Angel Santiesteban, izquierda, junto al músico Ciro Díaz

El autor Ángel Santiesteban declaró a MartiNoticias que ante su condena a prisión sin pruebas procesales sus ex colegas de la UNEAC han sabido guardar un silencio cómplice para, apuntó, preservar sus pequeños privilegios como viajes al exterior.

Agregó que su esposa, la actriz Sheila Roche, fue a ver a los miembros y directivo de la UNEAC, Miguel Barnet y Alex Pausides, y que estos le aseguraron que nada le pasaría pero que, al ser condenado, dieron la callada por respuesta.

Por otro lado, Santiesteban dijo que Leonardo Padura, como en el pasado, ha sido indiferente a la injusticia que están cometiendo las autoridades comunistas y que, a pesar de que ciertas agencias de prensa lo presentan como disidente, el escritor de novelas policiacas juega con la cadena pero nunca con el mono.

Sin embargo, Santiesteban reconoce que Leopoldo Luis, ex integrante de la publicación cultural Caimán Barbudo, pidió en Twitter a los escritores de la isla que protestaran por el caso judicial que se le había fabricado y que ningún autor merecía ser condenado por su escritura.

El Tribunal Superior del régimen de Cuba ratificó la condena de 5 años contra el galardonado escritor Ángel Santiesteban, acusado de supuesta violación de domicilio y de lesiones.

El autor, quien recibió el Premio Casa de las Américas entre otros galardones, lamentó la decisión y aseveró que es un hombre inocente.

Santiesteban dijo que en el juicio no se mostró evidencia alguna en su contra, y que una de las supuestas pruebas descansa en la declaración de una teniente coronel del régimen quien argumentó que su caligrafía indicaba su culpabilidad.

Es decir que, más que nada, la oficial pone de manifestó que el autor es reo de su propia escritura.

El escritor cubano añadió que sus problemas con la justicia en Cuba comenzaron cuando decidió escribir de forma libre en su blog, Los hijos que nadie quiso.

Angel Santiesteban, a espera de ser enviado a la cárcel para cumplir su condena, agregó que su único pesar es no haberse quitado desde mucho antes la máscara con la que se vio obligado a vivir bajo el régimen imperante en Cuba. 
 
Publicado por Martí Noticias