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10 de mayo de 2012

Cuba, gritos contra el miedo


Por estos días varios acontecimientos han robado nuestro tiempo de creación. En el quinto aniversario del blog Generación Y, espacio pionero que gritó al mundo por los derechos de los cubanos, el regalo que le dio el gobierno fue el apresar al abogado Wilfredo Vallín Almeida, presidente de la Asociación de Juristas Cubanos (AJC).
La propia Yoani Sánchez fue quien me pasó el aviso de la tragedia. Una furia se apoderó de mí. Era el intento de coartar el proceso independiente de los que intentan representar la ley fuera de los cánones, límites y censuras de los administradores de la ley en Cuba y que -dicho por el propio Licenciado Vallín- son los primeros que violan lo establecido por las leyes que ellos mismos aprobaron. En más de 50 años de totalitarismo, jamás nadie les dijo a los funcionarios del gobierno, con el Código Jurídico en la mano, todo lo que infringen los derechos de los ciudadanos cubanos.

Sosiego y luz para desprotegidos

Le respondí a Yoani que no podíamos quedarnos con los brazos cruzados. Ella me dijo que acudirían a su casa para tomar una decisión. Le aseguré que en media hora nos veríamos allí. Me era inconcebible imaginar detenido al Licenciado Wilfredo Vallín, siendo interrogado por peones sin decencia, matones que cumplen órdenes sin que intervenga su conciencia. La ira me fue en crescendo, una disposición progresaba en mí tras cada segundo.
En lo particular, me siento muy agradecido de la Asociación que preside. Las oficinas son su propia casa; allí abrieron las puertas cuando me sentí sin derechos legales que me ampararan. Cuando confirmé que el Estado me daba la espalda y sus secuaces me apaleaban en plena calle. Desprotegido llegué a su casa con una serie de delitos que sumaban 54 años de cárcel. Entonces me brindaron sombra, sosiego y una luz en el horizonte que se abrió como el cielo. Ellos espantaron la oscuridad. Y comenzaron a prepararme para romper con todas las falsedades que sobre mí maquinaban.
Cuando toqué la puerta de la casa del abogado Vallín, para alegría de todos, fue él quien abrió la puerta. Nos relató lo acontecido y la manera ultrajante con que fue detenido y esposado, delante de su esposa y vecinos. Luego en la unidad policial, un joven e incompetente oficial le asegurara que estaba allí porque se relacionaba con personas contrarrevolucionarias, y les mencionó a Yoani Sánchez y a Dagoberto Valdés. Vallín le respondió que a su casa acudía todo aquel que necesitaba asesoría legal, y entre ellos estaban esposas de oficiales “como tú”, le dijo, que están presos por arbitrariedades, “y la ley es para todos”, le aseguró Vallín. Un ejemplo de las constantes violaciones era la que habían cometido con él mismo, pues fue detenido sin ninguna orden que justificara tal acción.

Una absurda detención

Lo cierto era que felizmente Vallín estaba en libertad, y se evitaba lo que pudo haber sido la primera protesta pública para exigir la libertad de un cubano, o nos apresaban a todos y nos unían a Vallín. Cuando nos fuimos aún estaban los miembros de la Seguridad del Estado por los alrededores de su casa. Intenté fotografiarlos y dos se escondieron, otro aparece en la foto intentando ocultarse.
En la noche nos reunimos en casa de Yoani para festejar su aniversario. También conversamos sobre la intervención, días antes, de Vallín en el proyecto Estado de SATS, donde explicó las flagrantes violaciones cometidas en la visita del Papa Benedicto XVI, y lo ejemplificó con la lectura del Código Jurídico; por ejemplo, se había impuesto un estado de máxima alerta en el país sin informar a sus ciudadanos. Estuvimos seguros que aquella intervención fue el detonante para que intentaran asustarlo con la absurda detención.
De todas formas, el miedo profundo que nos inculcaron desde nuestro nacimiento, viviendo todas las injusticias que los gobiernos de los hermanos Castro nos sembraron, se va superando con el grito de libertad y justicia.

Ángel Santiesteban Prats.



 

1 comentario:

Puta Armienne dijo...

Excelente.
El castrismo viola continuamente sus propias leyes y cuantas normas humanas y jurídicas puedan existir para cumplir su objetivo de continuar en el poder y seguir avasallando al pueblo de Cuba.
Mientras es una vergüenza que existan personas que actúen como esbirros coartando a la libertad es una honra que existan personas como ustedes que hacen brillar a la verdad.