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9 de marzo de 2013

Una vergonzosa puñalada en la espalda de Ángel Santiesteban desde la UNEAC

El escritor Ángel Santiesteban Prats y su hijo Eduardo Ángel hace unos años.


Por Amir Valle


La estrategia de la UNEAC
y ciertos escritores “desinformados”
contra Ángel Santiesteban.


Otra vergüenza más cae sobre la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Esta vez, la vergüenza es un ataque sucio, manipulador y desleal contra Ángel Santiesteban.
Lo he leído en el blog La isla desconocida, del ensayista y periodista cubano Enrique Ubieta y aparece firmado en principio por ocho mujeres, entre las que se encuentran algunas escritoras a las que admiro por su obra. Pero más que esas firmas llama mi atención que aprovechándose de la acusación contra Ángel Santiesteban hagan un llamado a luchar contra la violencia contra las mujeres e inicien con este artículo (bochornosamente manipulador) una campaña de recogida de firmas.
Es, en definitiva, otro paso más en la campaña de criminalización de Ángel Santiesteban.
Las preguntas iniciales que les hago a las firmantes es esta: ¿las personas o personas que han urdido esta campaña, han tenido la decencia de darles a ustedes acceso a los documentos que tanto la fiscalía como el abogado utilizaron en el juicio? Yo, desde Alemania, sólo tuve que pedir que me enviaran todo por email y me bastó leer ambos expedientes: Acusación y Defensa, para sumarme al llamado que hemos hecho internacionalmente otros colegas y amigos a favor de alguien como Ángel Santiesteban.
Escribo estas palabras desde el profundo respeto que siento por la mujer, a la que como cristiano considero la más perfecta creación de Dios. Lo he demostrado en la vida y en mi carrera profesional. Justo ese 8 de marzo en que ustedes firmaban el documento, yo cumplía 16 años de matrimonio con una mujer a la que considero responsable de todos las cosas buenas que he hecho desde que la conozco. Y justo mientras ustedes firmaban, yo ofrecía una conferencia sobre la literatura escrita por mujeres en Cuba, en la cual, por cierto, mencioné a algunas de ustedes, orgulloso de haber sido testigo de una de las literaturas más sólidas escritas por mujeres en lengua española; y orgulloso además de ser, hasta hoy, el único escritor cubano que se decidió un día a descubrir, promover y antologar en cuatro antologías la obra de las narradoras cubanas. Como ustedes seguro saben, me enorgullece decir que muchas de las más importantes narradoras cubanas de la actualidad vieron sus primeros cuentos publicados en mis antologías.

La mentira es coja

“La verdad siempre alcanza a la mentira, por mucho que ésta corra”.
Creo en esa máxima. Conozco el mecanismo para solicitar este tipo de firmas: solicitan firmar contra algo o alguien sin poner todas las cartas de la verdad encima de la mesa; quieren que te pronuncies contra algo o alguien sólo explicándote la versión oficial, la parte que les conviene, de los hechos. Por esa razón es que he decidido escribirles a ustedes (y a quienes quieran leer este artículo), invitándolas (invitándoles a todos), a responder con dignidad y limpieza estas preguntas.

Una breve introducción

Soy de las pocas personas que pueden dar testimonio directo desde sus inicios de la relación de pareja entre Ángel Santiesteban y Kenia Rodríguez, la madre de Eduardito, ese niño que ambos concibieron.
Por ese entonces, yo vivía en casa de Ángel y estuve muy cerca del comienzo de esta historia de amor derivada hoy, tristemente, en odio. Recuerdo que Ángel solo agregó virtud y mejor vida desde que iniciaron su relación. Kenia trabajaba como gastronómica en un restaurante de comida china, y gracias a la tenacidad de Ángel, logró que ella comenzara un curso de Productora de Teatro en la UNEAC. Años después vi a Kenia viajar al exterior acompañando a Ángel en sus viajes culturales.
Ahora Kenia es la denunciante en la causa con que se le ha sancionado. No sé qué tipo de águila pasó por el mar o por la mente de Kenia para que, dos años y medio después de su separación como pareja, se decidiera a iniciar una serie de acusaciones personales, “curiosa y coincidentemente” poco después de que Ángel abriera su blog “Los hijos que nadie quiso” y de que su ex marido comenzara una relación amorosa estable con una conocida artista. Aquí sería bueno tener en cuenta que Kenia, incluso reconociendo públicamente que Ángel era un padre excelente, prohibió cualquier relación del niño Eduardo Ángel con su padre, pero como ya se sabe, a ocultas de su madre,  Eduardo Ángel buscó a su padre apenas alcanzó sus 15 años de edad.
Conociendo a Kenia como la conozco, me gustaría apelar a su conciencia para que encuentre la luz, para que diga y defienda la verdad, sin prestarse a manipulaciones de ningún tipo, sobre todo por el bien del hijo que nació de ese amor; apelo a que los tribunales retomen un caso que, como demostró el abogado defensor, debiera ser legalmente anulado por la gran cantidad de irregularidades procesales y judiciales cometidas; y apelo a la decencia de quienes han lanzado desde sus oficinas o de quienes se han sumado ingenuamente a esta campaña de criminalización sin valorar la pura verdad de los hechos.
Desde mi punto de vista, he notado en todo el proceso contra Ángel Santiesteban suficientes evidencias como para afirmar contundentemente que se trata de una absurda y burda estrategia de la Seguridad del Estado por acallar su voz, temerosos del impacto que puedan tener sus críticas al ser pronunciadas por un escritor de su valía y reconocimiento.
Si yo tuviera un solo elemento de peso que demuestre la culpabilidad de Ángel en los delitos que se le imputan, jamás hubiera levantado la voz del modo en que lo he hecho. Incluso he escrito que si Ángel es culpable de algo, debe ser condenado por ello. Pero resulta que lo que hemos visto, tanto en el procedimiento policial como en el judicial, está tan lleno de fraudes, irregularidades, violaciones e intentos de sobornos y mentiras contra Ángel Santiesteban, que seguiremos alzando nuestras voces para denunciar este atropello.
Hemos convencido a prestigiosas instituciones (la mayoría de ellas no políticas) a que se sumen a nuestra defensa. Y lo hemos hecho con las pruebas en las manos. Animo entonces, a quien lea este artículo a que ofrezca respuestas fundamentadas en la verdad a las siguientes preguntas:
  • ¿Por qué las denuncias no fueron coherentes desde un inicio y se demoraron más de un mes entre la primera y la última acta, cuando según la denunciante se trató de una secuencia de hechos ocurridos el mismo día? ¿Un mes después recordaba detalles que se supone, de ser ciertos, estarían perennes en su memoria?
  • ¿Por qué la denunciante presentó el certificado médico con fecha anterior al de la denuncia?
  • ¿Por qué el médico que supuestamente firmó el certificado, según declaración que consta en el expediente investigativo, no recuerda haberla atendido ni siquiera recuerda el caso?
  • ¿Por qué la denunciante mintió el día del juicio, al asegurar que fue llevada al hospital, acompañada de un policía, luego de hacer la denuncia, si la fecha del certificado descubre que se confeccionó un día antes?
  • ¿Por qué el Tribunal Provincial aceptó estas mentiras, a pesar del reclamo del abogado en su declaración del cierre de la vista oral? ¿Por qué tampoco respondió el Tribunal Supremo, que se supone es la instancia que se ocupa de velar porque no ocurran esas violaciones?
  • ¿Por qué, como se comprobó luego, el Mayor Pablo, Jefe de los jefes de Sectores del municipio Plaza, que mantenía una relación amorosa con la denunciante, presionó al testigo de la Fiscalía para que no se retractara y por qué motivos asesoraba a Kenia Rodríguez, según la misma denunciante confesara delante de Ángel y su hijo?
  • ¿Por qué fue extrañamente retomado el expediente después de haber sido archivado en el mismo inicio, al determinarse que no existían elementos para ser enviado a la Fiscalía y entablar un pleito legal?
  • ¿Por qué se retoma un expediente cuando jamás antes se tomaron en serio las acusaciones Kenia (realizando sólo el trámite burocrático de escucharla) al ser evidente, según palabras del propio Investigador, el desorden nervioso de Kenia y la constante impostura y cambios en sus declaraciones? ¿Por qué la denunciante comete gazapos entre una y otra declaración cuando se refiere a lo mismo?
  • Si no son razones políticas, ¿por qué se intenta convertir en un monstruo público a un hombre considerado un ciudadano ejemplar y un destacado escritor hasta el momento en que decide publicar sus críticas sobre la realidad política cubana a través de su blog? ¿Por qué esta campaña de criminalización coincide también con su marginación de la cultura nacional?
  • ¿Por qué el expediente estuvo olvidado (archivado) justo hasta que llegó la invitación al Primer Festival de la Palabra en Puerto Rico, donde Ángel Santiesteban participaría junto a un grupo de intelectuales (de izquierda pero con posiciones críticas hacia la realidad política en Cuba)? ¿Por qué “casualmente” lo citan con urgencia y deciden imponerle una fianza de $1 000 (mil pesos), evitando así su participación en dicho evento de prestigio internacional en el ámbito literario? ¿Por qué justo en ese momento en que crecía el impacto internacional de su blog y justo cuando podría disfrutar de promoción a su obra y a su labor crítica como bloguero en un festival internacional es que se decide imponerle la medida cautelar?
  • ¿Por qué enviaron al Investigador del caso (sí, al mismo que había archivado el expediente) a un curso sorpresivo, y de manera misteriosa extrajeron el expediente para llevarlo a otra unidad policial con otro Investigador? ¿Por qué ese Investigador retomó todo intentando involucrar a Santiesteban durante tres años, sin poder encontrar el más mínimo asomo de evidencia que relacionara a Ángel con los hechos? ¿Qué obligó a  este Investigador a presionar, chantajear y hostigar a los testigos de Santiesteban, investigándolos en sus vecindarios y regando entre los vecinos la información de que se les investigaba por estar involucrados en el asesinato de un extranjero? ¿Por qué, como confesaron estos testigos, fueron presionados para que desistieran de su decisión de hacer justicia a favor de Ángel?
  • ¿Por qué se tardaron tres años y medio para realizar la vista oral? ¿Por qué después de citados a Juicio, el día 3 de abril de 2009, suspendieron la vista? ¿Por qué se violó de este modo flagrante el Código Penal que establece que una vez ratificada y notificada una fecha a las partes, no puede suspenderse y regresar a investigación, salvo que en la vista oral misma surjan nuevas evidencias que el Tribunal necesite investigar? ¿No sería que comprendieron que no existen elementos para juzgar al acusado y sancionarlo, como finalmente hicieron? ¿Comprendieron que era demasiado obvio que cometerían una imprudente injusticia y luego, si no la preparaban bien, no podrían justificar la sanción por la falta de elementos probatorios?
  • ¿Por qué el expediente viajó varias veces al Tribunal Provincial, siendo rechazado todas y cada una de esas veces?
  • ¿Por qué tuvieron que amenazar a la primera abogada, como ella misma reconoció, obligando a Ángel a buscar otro representante legal que no se dejara presionar? ¿
  • Por qué la Fiscalía, policía y denunciante (en mi opinión incentivados por la impunidad que sentían al ser apoyados por la Seguridad del Estado), construyeron un “testigo” falso que, gracias a la astucia de amigos de Santiesteban, lograron desenmascarar? ¿Por qué los jueces no desestimaron un caso evidentemente inventado, ante la aplastante evidencia de ese video donde este falso testigo relata la presión que recibió de la policía para que aceptara declarar en contra de Santiesteban? ¿Por qué Kenia, si está en poder de la verdad, necesitó sobornar a este testigo, como puede comprobarse en ese video donde el propio testigo exhibe los regalos que recibió como soborno?
  • ¿Por qué a partir de que Santiesteban diera a conocer el video (autentificado como real y válido por un perito oficial), la Fiscalía se vio obligada a retirar esas burdas acusaciones que, entre todas, acumulaban la exorbitante suma de 54 años de cárcel por la extensa y delicada lista de falsas acusaciones? ¿Por qué, al verse descubiertos de forma tan clara, tuvieron que echar atrás su injusta maquinaria y desechar los 15 años que pedía la Fiscalía como sanción conjunta de todos los supuestos delitos?
    ¿Por qué a partir de ese momento, en vez de anular el caso por tamaña irregularidad (perjurio de la denunciante y demostrada su intención de dañar a Ángel a toda costa), decidieron regresar el expediente a la fase investigativa para reajustarlo y continuar con su malévolo plan? ¿Por qué y para qué lo estudiaron varios meses en la unidad policial, luego en la Fiscalía Provincial?
  • Importante y sospechoso: ¿Por qué el expediente fue solicitado desde la Fiscalía General de la República?
  • Otro importante y sospechoso: ¿Por qué en el expediente consta, en una nota firmada y acuñada por el Investigador policial, “Interés urgente del Ministro”? ¿Por qué un supuesto caso de “violencia doméstica” se manejaba a la más alta instancia del Ministerio del Interior?
  • Todavía más importante y más sospechoso: Si no hay tal trama política detrás de todo esto, ¿por qué desde la Fiscalía General el expediente fue enviado al Cuartel General de la Seguridad del Estado en Villa Marista, según informaron al abogado de Ángel santiesteban en la propia Fiscalía General? ¿Por qué, si la Fiscalía General de la República decía que el expediente se encontraba en Villa Marista, cuando el abogado de la defensa se personó en Villa Marista, negaron que dicho expediente se encontrara allí? ¿Qué había que ocultar?
  • ¿Por qué se continuó con esta patraña, si el Investigador, a pesar de su denuedo por involucrar a Santiesteban, no pudo lograrlo, aunque hiciera trampa al respecto?
  • ¿Por qué la Fiscalía, a partir del video antes citado del falso testigo, se vio obligada a retirar las denuncias, dejando sólo las menos peligrosas: “violación de domicilio y lesiones”? ¿Por qué se mantuvieron con estas acusaciones, si ya estaba probado con el propio video que Kenia Rodríguez mentía, por lo cual se le podía procesar por el delito de perjurio, cosa que tampoco se hizo?
  • Si se trataba de un supuesto delito común, ¿por qué celebraron el Juicio en la Sala Primera de la Seguridad del Estado, en su sede especial en Carmen y Juan Delgado? ¿Por qué miembros de la Seguridad del Estado hicieron un despliegue operativo en los alrededores? ¿Por qué, como muchos testigos pudieron comprobar, distribuyeron guaguas “con el pueblo aguerrido y entusiasta, que espontáneamente accede a defender su revolución”?
  • ¿Por qué el Tribunal sumergió a Santiesteban en la total indefensión al no tener en cuenta sus testigos? ¿Por qué, en cambio, mantuvo los endebles “testigos” de la Fiscalía, todos funcionarios del Estado y militares, confabulados evidentemente para intentar darle alguna credibilidad a la sanción que, infaliblemente, ya estaba dictada?
  • ¿Cómo es posible que un Tribunal acepte como prueba contundente a la perito grafológica que asegura que Ángel es culpable por “el tamaño y la inclinación de su letra”, cuando el abogado de la defensa demostró científica y legalmente que la grafología, según norma internacional, no puede ser considerada jamás una prueba contundente?
  • ¿Por qué se desestimó  al testigo de la defensa que,  gracias a la amistad que lo une a la denunciante, pudo afirmar que Kenia Rodríguez le había dicho en varias ocasiones sus intenciones de perjudicar al padre de su hijo, es decir, a Ángel? ¿Por qué también dejaron sin efecto las declaraciones de la maestra del menor (Directora de la escuela donde estudia el niño, es decir, persona confiable según las normas), quien aseguró que el niño le confesó que su mamá lo obligaba a mentir sobre su padre para dañar su imagen pública? ¿Por qué también, “curiosamente”, se desestimaron los testimonios de otros tres testigos, que demuestran que Ángel Santiesteban se encontraba en otro lugar justo en el momento en que Kenia, supuestamente, era abusada por Ángel?
  • ¿Por qué los profesionales, que asistieron como público al acto oral: abogados, ex fiscales, intelectuales, luego de escuchar las partes, coincidieron en que Ángel era inocente y por ende debían absolverlo, pues no se pudo presentar absolutamente nada que lo incriminara, salvo la declaración de la Teniente Coronel (périto calígrafa) que asegura es culpable por su letra inclinada?

Basta apelar a un poco de decencia, a una pequeña cuota de ética para, ante estas terribles irregularidades, concluir que todo esto, aunque parece un chiste, es una bochornosa y alucinante pesadilla.
Pero, por si no fuera aún suficiente, quiero que respondan algunas preguntas más:
  • Importante y probatorio de la infamia: ¿Por qué el oficial de la Seguridad del Estado conocido como Camilo, luego de propinarle una golpiza a Ángel Santiesteban, el 8 de noviembre de 2012, le dijo estas palabras: “¿no te bastan los 5 años que te vamos a echar”??. Delante de un testigo, el opositor Eugenio Leal, Ángel le contesta: “algún día vas a pagar tus abusos”, y el oficial Camilo, le responde: “cuando me toque pagar, ya tú lo habrás hecho”. ¿Por qué Ángel Santiesteban, gracias al agente Camilo, pudo dar a conocer internacionalmente la sentencia a la cual había sido condenado de antemano, un mes antes de que el “Tribunal” dictara sentencia?
  • ¿Por qué la sanción fue excesiva, como demostró la defensa en el Recurso de Casación, si el “Tribunal” reconoce a Santiesteban como un ciudadano destacado en su labor intelectual, nacional e internacionalmente, y no le constan antecedentes penales, detalles que según la legislación cubana son atenuantes que podrían reducir drásticamente cualquier sanción?
  • ¿Por qué existen múltiples casos en ese mismo Tribunal, procesados por el mismo supuesto delito, a veces con arma blanca y en personas con un amplio historial delictivo, y en ninguno de los casos las sanciones dictadas se aproximan a 5 años de privación de libertad?
  • ¿Por qué, otra vez “curiosamente”, el Tribunal se equivocó en el inciso 2, que agrega un año más de sanción a la condena? ¿Por qué razón no se anula esta sanción como establece la ley para ese tipo de “errores” procesales?
  • ¿Por qué el Tribunal Superior, que tuvo la decente oportunidad de enmendar tamaña injusticia, catalogó de “Sin lugar” (es decir, no aceptó valorar) el acucioso expediente presentado por el abogado como Recurso de Casación, ante la enorme lista de irregularidades cometidas en este caso.
Tengo otras muchas preguntas. Sólo pido a quien lea este artículo que no juzgue sin tener las pruebas. A los firmantes presentes y futuros de ese llamado de firmas “Tolerancia Cero a la violencia contra las mujeres”, que la UNEAC esgrime ahora, engañosamente, aprovechando el caso de Ángel Santiesteban, les recuerdo que ya en la historia de nuestra patria los intelectuales hemos sido partícipes de muchas injusticias simplemente por no buscar la verdad y conformarnos con lo que nos dicen desde los puestos oficiales de nuestro gobierno.
Yo, convencido por las pruebas de la inocencia de Ángel, sigo haciéndome estas preguntas. No pido que las respondan. Aunque tal vez debieran hacerlo:
¿Por qué Kenia Rodríguez, la supuesta víctima, si estaba convencida de la solidez de sus pruebas acusatorias, le dijo a ese hijo que ella concibió con el amor de Ángel “que nunca pensó en ganar el pleito”?
¿Por qué y quién, otra vez “casualmente”, decidió y autorizó esperar a que culminara la Feria Internacional del Libro de La Habana para encarcelar al escritor Ángel Santiesteban si la sentencia ya estaba dictada?
¿Por qué no claudica ahora Ángel Santiesteban, si es un hombre inteligente y humilde, a quien otras veces he visto reconocer públicamente sus equivocaciones en su vida personal y profesional?
¿Por qué se siente tan orgulloso de encontrarse en prisión?
¿Por qué ha decidido darle a la Seguridad del Estado una lección de principios y lealtad a sus ideas, recordándoles con su actuación y sus escritos que esta jugada en su contra es simplemente un escarmiento, un mensaje solapado del poder a los intelectuales cubanos sobre el calvario que pueden sufrir quienes decidan rebelarse contra lo establecido?
Hagan lo que hagan contra Ángel, estoy seguro, la historia lo recogerá alguna vez como uno de los intelectuales más limpios, transparentes y valientes luchadores de su tiempo dentro de Cuba en estos tiempos tan convulsos que vivimos los cubanos. Yo lo conozco con sus virtudes y sus defectos. Y me siento orgulloso de ser miembro de su generación de escritores; me enorgullezco de su hermandad, y siento orgullo de ser amigo de uno de esos cubanos que, desde la isla, luchan porque todos tengamos el derecho de pensar con cabeza propia, el derecho de que se respeten nuestras diferencias, el derecho de expresar nuestras críticas e inconformidades políticas, sin que el poder nos catalogue con las clásicas y gastadas etiquetas denigratorias que hasta hoy han utilizado quienes defienden el pensamiento totalitario que, por suerte, cada día que pasa tiene más grietas en Cuba.


Publicado en A título personal

6 de marzo de 2013

Amir Valle: Cronología general de una infamia II

Por Amir Valle

Ángel y su hijo Eduardo Ángel Santiesteban, a quien intentaron presionar para que inculpara a su padre.

Segunda Parte


II.- La telaraña judicial de la infamia



Falsas evidencias


El 29 de julio de 2009 Ángel Santiesteban es detenido, acusado de haber violado a su ex esposa, Kenia Rodríguez,  de la que lleva separado 4 años y quien ya vive con un miembro del Ministerio del Interior. Se demuestra que Ángel no estaba allí y ella se niega al reconocimiento médico necesario para validar la denuncia.
Una nueva denuncia de la ex esposa, Kenia Rodríguez: se le acusa esta vez  por robo de joyas familiares. Pero se niega a reconocer las joyas en fotos y la denuncia queda sin efecto.
Otra nueva denuncia de la ex esposa, Kenia Rodríguez: ahora por robo de dinero en varios tipos de monedas. Ángel Santiesteban demuestra que tampoco se encontraba en el lugar de los hechos. Ella no ofrece pruebas y la denuncia también se desestima.
Un mes después Ángel Santiesteban coincide en lugar cercano (60 metros) de donde se encontraba su ex esposa Kenia Rodríguez  y es acusado de asedio, pero esta vez la denuncia no es aceptada.
Quince días más tarde, un cortocircuito en una instalación eléctrica en mal estado sobre la que Kenia Rodríguez había sido prevenida por sus vecinos, provoca un incendio en la casa en momentos en que ella no se encontraba dentro. Sin embargo, pone una denuncia contra Ángel Santiesteban por intento de homicidio. Ángel queda libre al demostrar que no estuvo allí, pero al día siguiente lo citan e imponen una multa de 1500 pesos. Se le comunica que no podrá viajar en los próximos días al Festival de La Palabra, en San Juan, Puerto Rico, al cual había sido invitado.
Días más tarde cambian al Oficial Instructor del caso, quien rescata y coloca en un nuevo expediente todos los cargos falsos, anteriormente desechados. La pena de prisión de los supuestos delitos cometidos suma 54  años de privación de libertad.

Irregularidades judiciales


Presentan un único testigo, quien durante el careo comienza a gritar que no lo obliguen a declarar contra Ángel Santiesteban. Al salir del careo policial, el testigo visita la casa de Ángel y explica delante de vecinos que lo habían obligado a declarar en su contra. Graban sus palabras en video. Al saber que la defensa de Ángel Santiesteban contaba con esa grabación al falso “testigo”, lo retiran de la causa.
El expediente de la causa no aparece en ninguna de las dependencias donde debiera estar según lo establecido por las leyes. Finalmente, acaban reconociendo que se lo habían entregado a un oficial apellidado Ribeiro, en Villa Marista, prisión central de la Seguridad del Estado (policía política de Cuba).
Entre septiembre y octubre de 2011, la abogada defensora denuncia que recibe presiones y acoso por defenderlo. Ángel se ve obligado a contratar a un nuevo abogado: Miguel Iturria Medina, quien logra demostrar la falsedad de los cargos más graves, por lo cual estos cargos se retiran de la acusación. La Fiscalía solicita ahora 15 años en lugar de los 54 anteriores.
Luego de 3 años de espera, en octubre de 2012, se efectúa la vista pública del juicio. El abogado defensor demuestra la inconsistencia de las pocas pruebas presentadas, incluyendo el informe de una Perito Calígrafa que basa la culpabilidad de Ángel en el hecho de que éste escribe con “cierta” inclinación, y dibuja las letras “de un tamaño muy sospechoso”. Sin embargo, se condena a Ángel Santiesteban a cinco años de privación de libertad cuando, como también demostró la defensa, si se hubiera demostrado el delito bastaría una multa como castigo, según legislación vigente, en atención “a los méritos sociales y comportamiento ciudadano del acusado”.


III.- Bochornosas evidencias de la infamia


Desde que comenzó la sucia campaña de criminalización del escritor cubano Ángel Santiesteban Prats, en numerosos sitios de internet se ha asegurado que el juicio por supuestos delitos comunes contra esta reconocida figura de las letras cubanas fue un juicio injusto, amañado y lleno de irregularidades, que intenta echar un manto de silencio sobre el verdadero motivo de esta represalia de la policía política cubana: las fuertes críticas contra Raúl Castro y el totalitarismo del régimen publicadas por Ángel en el blog “Los hijos que nadie quiso”.
Enumeramos aquí las violaciones más escandalosas, entre otras muchas, demostradas por el abogado defensor, Licenciado Miguel Iturria Medina, durante el juicio y en el Recurso de Casación contra el veredicto de la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de la Habana.
1.- Luego de que la policía desestimara durante meses, como infundadas, las acusaciones presentadas contra Ángel Santiesteban por su ex esposa Kenia Rodríguez, se asignó un nuevo instructor que retomó todas esas falsedades y abrió con ellas un nuevo expediente.
2.- La acusación presentó un testigo falso: Alexis Quintana Quindelán, quien posteriormente, mediante confesión grabada por la defensa (pueden verse en Youtube), demostró la falsedad de los delitos de que se acusa a Ángel Santiesteban y confesó que mintió por orientaciones de Kenia Rodríguez, la cual le había prometido retribuirle con beneficios personales.
3.- El expediente, que según Ley debía permanecer exclusivamente en oficinas de las autoridades policiales y judiciales, se perdió durante meses y fue rescatado por la defensa de manos de la policía política en Villa Marista, dependencia de la Seguridad del Estado.
4.- Las pruebas acusatorias de las violaciones y agresiones que supuestamente Ángel Santiesteban perpetró contra su ex esposa quedaron desmentidas durante el juicio con numerosas evidencias médicas y legales, demostrándose un marcado interés en Kenia Rodríguez por perjudicar a cualquier costa la integridad moral y social de Ángel.
5.- La prueba acusatoria de que la supuesta actitud agresiva de Ángel Santiesteban contra su ex esposa afectó psicológicamente al hijo de ambos: Eduardo Ángel Santiesteban Rodríguez, fue desmentida por la maestra del menor, Yahima Lahera Chamizo, quien declaró al abogado defensor que el niño le había confesado ser presionado por la madre para que declarara contra su padre, e incluso por declaraciones posteriores del propio niño. Ninguna de estas dos declaraciones fue tomada en cuenta por el Tribunal.
5.- Durante la detención de Ángel Santiesteban, en noviembre de 2012, por acompañar a otros opositores ante una Estación de Policía en La Habana, solicitando la liberación de una abogada opositora detenida sin cargos, el agente de la policía política “Camilo”, luego de amenazarlo de muerte con una pistola, le dijo: “¿no te alcanza con los cinco años de cárcel que te vamos a echar?”. Lo “raro” es que esa sentencia se la daba a conocer días antes de que el Tribunal de Justicia pronunciara su sentencia.
6.- La condena de cinco años aplicada en este caso es desmedida y no se corresponde con lo establecido en Ley para el delito por el cual es condenado: “de tres meses a un año de prisión o multa de cien a trescientas cuotas”. En este sentido la defensa plantea que se ha vulnerado también lo dispuesto por el Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular en su Instrucción No. 175 de fecha 21 de julio de 2004, que orienta a los Tribunales cuando sea posible imponer sanciones que no excedan de los cinco años de privación de libertad, valorar sustituir tal pena por las subsidiarias establecidas por la Ley, preferentemente aquellas que no impliquen internamiento.
Finalmente, como también se ha dicho en numerosos sitios donde se denuncia esta injusticia, se trata de violaciones suficientes para invalidar todo el proceso condenatorio contra Ángel Santiesteban Prats.

Publicado en A título personal

4 de marzo de 2013

Ángel Santiesteban Prats Cronología general de una infamia

 

CRONOLOGÍA GENERAL DE UNA INFAMIA

Por Amir Valle

Primera parte


El reconocido escritor cubano Ángel Santiesteban Prats ha sido condenado a cinco años de privación de libertad por escribir contra el régimen dictatorial cubano desde su blog “Los hijos que nadie quiso”. La noticia hoy recorre el mundo.
Como parte de la estrategia de represión solapada, practicada por la policía política cubana desde la llegada de Raúl Castro al poder, se intenta criminalizar a este opositor acusándolo de delitos comunes que la defensa ha probado no cometió.
Lo más notorio y vergonzoso de esta injusticia es la intromisión de la policía política en el ámbito procesal y judicial, demostrando una vez más que los gobernantes cubanos operan como dictadores imponiendo sus designios políticos a todos los poderes de la sociedad. Las numerosas violaciones que arroja el caso tramado contra Ángel Santiesteban Prats demuestran claramente que en Cuba no existe desde hace 54 años la separación de poderes, necesaria en cualquier sociedad realmente democrática.
Condenado injustamente, Ángel Santiesteban exige un nuevo proceso judicial, en el cual se respeten todas las garantías legales y sin la intromisión de la policía política cubana, como sucedió en el juicio por el que cumple su actual condena.


I.- La preparación de la infamia



Uno

Ángel Santiesteban es un escritor que hasta el 2006 fue mencionado por la oficialidad cultural cubana como “uno de los grandes cuentistas surgidos en el período revolucionario”. Dos de sus libros: Sur: latitud 13 (sobre la guerra en Angola) y Dichosos los que lloran son considerados clásicos del cuento en Cuba. Pero por el contenido crítico de sus libros de cuentos, cada publicación de sus libros ha sido posible luego de muchas luchas contra la censura y jamás fue promocionado fuera de la isla.

 

Dos

Desilusionado por la terrible situación de su pueblo, luego de un viaje a República Dominicana dónde el amigo escritor Camilo Venegas le explica qué cosa es un blog, decide escribir su propio blog y crea en el 2008 Los hijos que nadie quiso, donde ofrece una visión muy crítica del desastre nacional al que el gobierno cubano ha condenado a nuestra isla. Solicitó alojamiento para su blog al Instituto Cubano del Libro y se lo denegaron, por lo cual acudió al sitio digital Encuentro en la red, perteneciente a la Asociación Cultural Encuentro de la Cultura Cubana.

Tres

Numerosos intelectuales al servicio de la dictadura intentan convencerlo de que abandone su posición crítica. Recibe también presiones de la policía política para que deje de escribir. El Ministerio de Cultura decreta una censura silenciosa pero total contra su obra y trabajo intelectual. Comienza en su blog a denunciar estas presiones.

Cuatro

Es golpeado en las calles de La Habana por falsos delincuentes. Existen evidencias de que fueron agentes de la policía política. Una de las evidencias: mientras lo golpeaba, uno de los supuestos “delincuentes”, le dijo que eso le pasaba por meterse a contrarrevolucionario. Otra evidencia: como respuesta a un post crítico suyo contra la manipulación propagandística oficial del programa “Razones de Cuba”, el 21 de marzo de 2011 ese mismo programa se refiere a su blog declarándolo “Enemigo de la Revolución”.

Cinco

Como ya ha sido demostrado por los abogados independientes que lo defienden, se comienza una sostenida campaña de criminalización intentando aplastar su prestigio, acusándolo de delitos comunes que no cometió. La petición inicial de condena de la Fiscalía pareció dictada para un criminal acusado de genocidio: 54 años de cárcel. La defensa desmonta una a una todas las pruebas inventadas y los cargos más graves son desechados, logrando que la solicitud de condena se reduzca a sólo 15 años. Las autoridades dilatan el proceso escondiendo el expediente que, como se demostró luego, estaba en manos de un oficial de la Seguridad del Estado. Luego de 3 años, finalmente se efectúa la vista pública del juicio y el proceso queda concluso para sentencia.

Seis

En noviembre de 2012, cuando acompañaba a otros opositores ante una Estación de Policía en La Habana, solicitando la liberación de una abogada opositora detenida sin cargos, fue apresado, golpeado salvajemente y amenazado de muerte: Un oficial de la policía política, llamado Camilo, le puso una pistola en la cabeza y amenazó con matarlo, pero luego le dijo que no lo haría allí, que cuando estuviera fuera, lo iban a matar para que pareciera un accidente. También le dice: “¿no te alcanza con los cinco años de cárcel que te vamos a echar?”, cuando aún el Tribunal no ha dictado sentencia.

Siete

El 26 de noviembre de 2012 escribe una carta abierta al presidente-dictador Raúl Castro, acusándolo de toda la represión a la que están sometidos él y otros opositores. Denuncia también en un video que la policía política lo amenazó de muerte.

Ocho

Días después de esta carta, se le comunica el fallo del Tribunal en el juicio en su contra: se le condena a cinco años de cárcel cuando el “delito inventado” sólo merecería una multa, siendo la única evidencia el informe de una perito calígrafa que asegura su culpabilidad por “cierta” inclinación y “tamaño sospechoso” de su letra. A pesar de que el abogado demostró la falsedad de otras pruebas, varias irregularidades que invalidan de hecho el proceso judicial y presentó pruebas científicas que invalidan las pruebas caligráficas, se le condena a cinco años de privación de libertad.

Nueve

Se apela al Tribunal Supremo, organismo de Justicia superior en el país. Sin tener en cuenta que los abogados han demostrado numerosas irregularidades que invalidan el proceso penal, este Tribunal ratifica la condena a cinco años de privación de libertad por “violación de domicilio y agresión”.

Diez

El 28 de febrero es encerrado en la prisión de Valle Grande, una de las prisiones cubanas, como se ha demostrado en numerosas denuncias conocidas internacionalmente, donde más se violan los derechos humanos de los reclusos. Días después fue trasladado al Campamento de Internamiento “La Lima”, en las afueras de Guanabacoa, una instalación destinada a prisioneros condenados por delitos menores.


Publicado en  A título personal


CRONOLOGÍA GENERAL DE UNA INFAMIA II

Por Amir Valle


Ángel y su hijo Eduardo Ángel Santiesteban, a quien intentaron presionar para que inculpara a su padre.

Segunda Parte


II.- La telaraña judicial de la infamia



Falsas evidencias


El 29 de julio de 2009 Ángel Santiesteban es detenido, acusado de haber violado a su ex esposa, Kenia Rodríguez,  de la que lleva separado 4 años y quien ya vive con un miembro del Ministerio del Interior. Se demuestra que Ángel no estaba allí y ella se niega al reconocimiento médico necesario para validar la denuncia.
Una nueva denuncia de la ex esposa, Kenia Rodríguez: se le acusa esta vez  por robo de joyas familiares. Pero se niega a reconocer las joyas en fotos y la denuncia queda sin efecto.
Otra nueva denuncia de la ex esposa, Kenia Rodríguez: ahora por robo de dinero en varios tipos de monedas. Ángel Santiesteban demuestra que tampoco se encontraba en el lugar de los hechos. Ella no ofrece pruebas y la denuncia también se desestima.
Un mes después Ángel Santiesteban coincide en lugar cercano (60 metros) de donde se encontraba su ex esposa Kenia Rodríguez  y es acusado de asedio, pero esta vez la denuncia no es aceptada.
Quince días más tarde, un cortocircuito en una instalación eléctrica en mal estado sobre la que Kenia Rodríguez había sido prevenida por sus vecinos, provoca un incendio en la casa en momentos en que ella no se encontraba dentro. Sin embargo, pone una denuncia contra Ángel Santiesteban por intento de homicidio. Ángel queda libre al demostrar que no estuvo allí, pero al día siguiente lo citan e imponen una multa de 1500 pesos. Se le comunica que no podrá viajar en los próximos días al Festival de La Palabra, en San Juan, Puerto Rico, al cual había sido invitado.
Días más tarde cambian al Oficial Instructor del caso, quien rescata y coloca en un nuevo expediente todos los cargos falsos, anteriormente desechados. La pena de prisión de los supuestos delitos cometidos suma 54  años de privación de libertad.

Irregularidades judiciales


Presentan un único testigo, quien durante el careo comienza a gritar que no lo obliguen a declarar contra Ángel Santiesteban. Al salir del careo policial, el testigo visita la casa de Ángel y explica delante de vecinos que lo habían obligado a declarar en su contra. Graban sus palabras en video. Al saber que la defensa de Ángel Santiesteban contaba con esa grabación al falso “testigo”, lo retiran de la causa.
El expediente de la causa no aparece en ninguna de las dependencias donde debiera estar según lo establecido por las leyes. Finalmente, acaban reconociendo que se lo habían entregado a un oficial apellidado Ribeiro, en Villa Marista, prisión central de la Seguridad del Estado (policía política de Cuba).
Entre septiembre y octubre de 2011, la abogada defensora denuncia que recibe presiones y acoso por defenderlo. Ángel se ve obligado a contratar a un nuevo abogado: Miguel Iturria Medina, quien logra demostrar la falsedad de los cargos más graves, por lo cual estos cargos se retiran de la acusación. La Fiscalía solicita ahora 15 años en lugar de los 54 anteriores.
Luego de 3 años de espera, en octubre de 2012, se efectúa la vista pública del juicio. El abogado defensor demuestra la inconsistencia de las pocas pruebas presentadas, incluyendo el informe de una Perito Calígrafa que basa la culpabilidad de Ángel en el hecho de que éste escribe con “cierta” inclinación, y dibuja las letras “de un tamaño muy sospechoso”. Sin embargo, se condena a Ángel Santiesteban a cinco años de privación de libertad cuando, como también demostró la defensa, si se hubiera demostrado el delito bastaría una multa como castigo, según legislación vigente, en atención “a los méritos sociales y comportamiento ciudadano del acusado”.


III.- Bochornosas evidencias de la infamia


Desde que comenzó la sucia campaña de criminalización del escritor cubano Ángel Santiesteban Prats, en numerosos sitios de internet se ha asegurado que el juicio por supuestos delitos comunes contra esta reconocida figura de las letras cubanas fue un juicio injusto, amañado y lleno de irregularidades, que intenta echar un manto de silencio sobre el verdadero motivo de esta represalia de la policía política cubana: las fuertes críticas contra Raúl Castro y el totalitarismo del régimen publicadas por Ángel en el blog “Los hijos que nadie quiso”.
Enumeramos aquí las violaciones más escandalosas, entre otras muchas, demostradas por el abogado defensor, Licenciado Miguel Iturria Medina, durante el juicio y en el Recurso de Casación contra el veredicto de la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de la Habana.
1.- Luego de que la policía desestimara durante meses, como infundadas, las acusaciones presentadas contra Ángel Santiesteban por su ex esposa Kenia Rodríguez, se asignó un nuevo instructor que retomó todas esas falsedades y abrió con ellas un nuevo expediente.
2.- La acusación presentó un testigo falso: Alexis Quintana Quindelán, quien posteriormente, mediante confesión grabada por la defensa (pueden verse en Youtube), demostró la falsedad de los delitos de que se acusa a Ángel Santiesteban y confesó que mintió por orientaciones de Kenia Rodríguez, la cual le había prometido retribuirle con beneficios personales.
3.- El expediente, que según Ley debía permanecer exclusivamente en oficinas de las autoridades policiales y judiciales, se perdió durante meses y fue rescatado por la defensa de manos de la policía política en Villa Marista, dependencia de la Seguridad del Estado.
4.- Las pruebas acusatorias de las violaciones y agresiones que supuestamente Ángel Santiesteban perpetró contra su ex esposa quedaron desmentidas durante el juicio con numerosas evidencias médicas y legales, demostrándose un marcado interés en Kenia Rodríguez por perjudicar a cualquier costa la integridad moral y social de Ángel.
5.- La prueba acusatoria de que la supuesta actitud agresiva de Ángel Santiesteban contra su ex esposa afectó psicológicamente al hijo de ambos: Eduardo Ángel Santiesteban Rodríguez, fue desmentida por la maestra del menor, Yahima Lahera Chamizo, quien declaró al abogado defensor que el niño le había confesado ser presionado por la madre para que declarara contra su padre, e incluso por declaraciones posteriores del propio niño. Ninguna de estas dos declaraciones fue tomada en cuenta por el Tribunal.
5.- Durante la detención de Ángel Santiesteban, en noviembre de 2012, por acompañar a otros opositores ante una Estación de Policía en La Habana, solicitando la liberación de una abogada opositora detenida sin cargos, el agente de la policía política “Camilo”, luego de amenazarlo de muerte con una pistola, le dijo: “¿no te alcanza con los cinco años de cárcel que te vamos a echar?”. Lo “raro” es que esa sentencia se la daba a conocer días antes de que el Tribunal de Justicia pronunciara su sentencia.
6.- La condena de cinco años aplicada en este caso es desmedida y no se corresponde con lo establecido en Ley para el delito por el cual es condenado: “de tres meses a un año de prisión o multa de cien a trescientas cuotas”. En este sentido la defensa plantea que se ha vulnerado también lo dispuesto por el Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular en su Instrucción No. 175 de fecha 21 de julio de 2004, que orienta a los Tribunales cuando sea posible imponer sanciones que no excedan de los cinco años de privación de libertad, valorar sustituir tal pena por las subsidiarias establecidas por la Ley, preferentemente aquellas que no impliquen internamiento.
Finalmente, como también se ha dicho en numerosos sitios donde se denuncia esta injusticia, se trata de violaciones suficientes para invalidar todo el proceso condenatorio contra Ángel Santiesteban Prats.

Publicado en A título personal




14 de febrero de 2013

De cómo Amir Valle llegó a ser un escritor leído

“Alguien de la Casa de las Américas robó una copia y evidentemente la empezó a regar en internet. Yo jamás puse una copia de esas en ningún lugar, recuerda Valle, en el programa 1800 Online, de Radio Martí.


Amir Valle en una foto de Anna Weisse, publicada en la página web del escritor.
Amir Valle en una foto de Anna Weisse, 
publicada en la página web del escritor.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Después de serle arrebatado el Premio Casa de las Américas por la 
irreverencia de su obra Habana – Babilonia, la cara oculta de las jineteras, 
Amir Valle recibió un galardón que compensó cualquier censura: más de 5
mil mensajes de lectores clandestinos celebrando su libro de testimonios.
 
“Alguien de la Casa de las Américas robó una copia y evidentemente la empezó a regar en internet. Yo jamás puse una copia de esas en ningún lugar. A partir de ahí comenzaron a escribir gente que jamás en la vida me habían conocido  y comenzaron a leerme hacia atrás, porque era como una especie de mito,” recuerda Valle, en el programa 1800 Online, de Radio Martí.

“Me dio mucho placer –revela el escritor-porque toda la censura que recibí con el libro eso lo compensaba, el hecho de que la misma gente te agradecía y te mandaba señales de que estaban contigo y de que era un libro necesario.” Desde ese momento, la historia que le habían querido silenciar, lo convirtió en un “escritor leído”.

Como predestinado a una vida nómada, Amir nace en Guantánamo y vive hasta los once años en el central Antonio Maceo, en Holguín. Luego se muda junto a su familia hacia Santiago de Cuba, donde estudia los dos primeros años de la Licenciatura en Periodismo, pero termina en La Habana. Cienfuegos después, es lugar obligado para pasar el servicio social.

Durante muchos años sus narraciones, de corte intimista, fueron aceptadas y celebradas, de tal modo que ganó los premios literarios más importes de Cuba, pero nada más dar un paso hacia una literatura más crítica, comenzaron los “encontronazos”, incluso con escritores amigos en el poder, encargados de velar por lo políticamente correcto.

Se dio cuenta de que “la libertad tenía límites, sobre todo cuando comencé a usar la libertad de la palabra” y su rebeldía terminó en destierro. En el 2004 visita España con fines profesionales, y ya nunca más le permiten entrar a Cuba.

Otra vez las circunstancias lo obligan a cambiar de hogar: en el 2006, una fundación alemana, protectora de escritores perseguidos, le gestiona beca de escritor y residencia. Su esposa e hijo se le unen en destierro, no sin que el gobierno les retenga el permiso de salida por dos años.

 “Vivir en el exilio, me ha permitido ejercer con mayor soltura esa libertad,  decir lo que pienso, no aliarme a ninguno de los extremos y seguir siendo un ciudadano de cualquier lugar del mundo,” advierte el autor de una veintena de títulos, en los campos de la narración, el periodismo, el ensayo y la crítica literaria.

Actualmente, al tiempo que dirige la Revista Hispanomericana de Cultura Otro Lunes, da los toques finales a una novela sobre su destierro, titulada No hay hormigas en la nieve. “Después de un gran trauma que tuve al salir de Cuba, cuando me desterraron, durante mucho tiempo no puede escribir una línea de eso; yo intentaba y no había manera, había un bloqueo interior muy fuerte, pero hace un par de años me senté y me salió un capítulo completo. ”

Sobre el argumento de la novela, adelanta que cuenta las historias de cinco cubanos que emigran a Alemania en distintas épocas. Además de la propia, narra la vida en ese país del violinista negro, Brindis de Salas, en la segunda mitad del siglo XIX y la de un joven que intenta cruzar a la Alemania Federal  y es apresado por la STASI, quien hoy trabaja como guía turístico en la entonces prisión de este órgano de la inteligencia alemana.

Por lo vivido en carne propia, e incluso como agradecimiento a esos literatos leídos a escondidas, que le abrieron los ojos a un pensamiento diferente, Valle es un defensor de los escritores perseguidos en Cuba.

Su causa más reciente es la libertad del narrador Ángel Santiesteban,  a quien definió como “el gran escritor de mi generación en la isla” y además “un gran amigo, un hermano” con quien compartió aventuras desde que tenían 16 años. En su blog, fiel a la verdad y libre para decir, hace una fuerte crítica a quienes saben de la inocencia de Santiesteban y guardan silencio.


Publicado en Martí Noticias


8 de febrero de 2013

Dichosos los que tenemos amigos

Amir, oye, estaba recordando a muchos intelectuales que respetamos y quisimos y que en muchas ocaciones fueron a mi casa para conversar sobre las entrevistas que tú me hacías porque ellos aseguraban que tú me ibas a traicionar cuando la Seguridad del Estado arremetiera contra mí.
Hoy he llegado a la conclusión -una vez más- que los que me traicionaron fueron ellos. Tú siempre has estado a mi lado como un verdadero hermano. Un abrazo.
Ángel.





Ángel Santiesteban: De Mariposa a Gusano
Amir Valle

Aquí las secuencias del video editadas para quienes no pueden acceder a verlo.